Uno de mis alumnos me preguntó sobre la parábola del ruiseñor que le cantaba a una rosa, no porque fuera inofensiva, sino por amor, incluyendo a sus espinas. Las espinas no disminuyen la belleza de la rosa, la completan. Demuestran…
Una persona no puede confiar en los sentimientos y deseos que surgen dentro de un mundo egoísta y de un cuerpo egoísta. No hay verdad en nuestros deseos. Todos los pensamientos y sentimientos son, en esencia, egoístas por naturaleza. Por…
El deseo es la materia prima de la que estamos hechos. Más precisamente, es el deseo de existir en abundancia, también conocido como deseo de recibir placer y deleite o deseo de disfrutar. Este deseo se desarrolla constantemente, de generación…