El mundo se sustenta en bondad y amor. Esa es la palabra del Creador, la ley divina, la intención suprema que lo sustenta todo. Todo surge de la fuerza superior, no de nosotros. Si la existencia del mundo dependiera de…
Debemos saber que el mundo fue creado con el deseo de recibir. En consecuencia, apenas nace un niño, desea disfrutar hasta su último día y cuando crece, sólo quiere deleite y placer.