Dr. Michael Laitman Para cambiar el mundo cambia al hombre

Eliminando la distancia interna

covid distancia interna judíosLa Covid no nos esclavizó, pero sí nos frenó. Lo más importante es que la forma de escapar de la Covid, es la misma forma en que los hebreos escaparon de Egipto.

Cuando José -que fue líder de los hebreos y virrey del faraón-, murió en Egipto, el estado de los judíos se deterioró cada vez más. Se dispersaron, se desintegraron y quisieron mezclarse con los egipcios. «Somos como los egipcios», dijeron (Midrash Rabbah, Shemot). Los egipcios, que hasta entonces se sentían apegados a los hebreos, se volvieron cada vez más hostiles. El Midrash nos cuenta que: «Debido a [su dispersión], el Señor convirtió el amor de los egipcios en odio».

Al final, los israelitas estaban separados, eran odiados y maltratados ​​por sus anfitriones, previamente amigables. Siguieron así hasta que Moisés, que era tanto hebreo como príncipe egipcio y que creció como nieto adoptivo del faraón, regresó a sus raíces hebreas y luchó por su pueblo. Su lucha fue dura. No sólo luchó contra el faraón, también contra su propia gente, pues no quería unirse bajo su liderazgo.

Pero una vez que acordaron trabajar en su unidad, fueron liberados de Egipto, huyeron al desierto y finalmente solidificaron su vínculo hasta el punto de lograr un nivel de unidad sin precedentes, eso los hizo ser «como un hombre con un corazón», como dijo Rashi, el gran comentario del siglo XI.

Hoy, la humanidad está en una situación similar. La historia de Egipto nos debería servir como alegoría.

Si la humanidad elige el mismo instrumento que los antiguos hebreos eligieron, es decir: unidad, también seremos redimidos de los grilletes de COVID y de hecho, de todas las adversidades que el siglo pasado nos trajo y que están destinadas a estar sobre nosotros, si no elegimos la unidad.

Nuestro mundo se volvió cada vez más interconectado, pero nuestro corazón se desconectó cada vez más. La alienación y el narcisismo nos están apartando y contaminan nuestras relaciones, mucho más que la contaminación del planeta por combustibles fósiles. Nuestro ensimismamiento es tan nocivo y tan antisocial, que fue necesario apartarnos. Fue cuando la COVID llegó al mundo e impuso un cierre global a la humanidad, pero principalmente en las partes más desarrolladas y egocéntricas, como Estados Unidos, Europa occidental y China.

Deberíamos haber usado esa tregua del consumo excesivo, de explotación y abuso mutuo, para acercar nuestro corazón, similar a lo que hicieron los israelitas en Egipto, cuando se sintieron afligidos por su desintegración social. No lo hicimos. En su lugar, esperamos que hubiera vacunas y anhelamos poder reanudar nuestra vida tóxica. Ahora tenemos vacunas, pero no podremos volver a nuestros días pre-covid. Como no trabajamos para acercar nuestros corazones, nuestros corazones están más separados. Cuando intentemos reanudar nuestra antigua forma de vida, descubriremos que ya no la disfrutamos.

En ausencia de placer en la vida, la depresión se intensificará y el extremismo florecerá en miles de formas. La humanidad revelará lo peor de la naturaleza humana, hasta que diga «¡Es suficiente!» y se resuelva a borrar la distancia interna y a construir una humanidad unida.

Que los antiguos israelitas hayan aceptado trabajar en su unidad, fue suficiente para liberarlos de Egipto, ahora si la humanidad acepta trabajar en su unidad, será suficiente para liberarnos de la COVID y de todas las adversidades que nos afectan actualmente. Y mientras sigamos en el camino de la unidad y sigamos mejorando, tendremos más fuerza. Si volvemos a la alienación, las plagas volverán.

Por primera vez en la historia, tenemos un plan de trabajo claro, un camino para que la humanidad salga de la miseria: con su conexión tendrá éxito. Si deja la conexión, sufrirá. Esto es lo que descubriremos si empezamos a trabajar en eliminar la distancia en nuestros corazones

Etiquetado con: , , ,
Publicado en: Judíos, News
2 comentarios sobre “Eliminando la distancia interna
  1. Rosa Maria Lomeli Delgado dice:

    Es realmente penoso que leemos, escuchamos lo que ustedes tan maravillosa y milagrosamente comparten y no creo que estemos tan dormidos para tener la disposicion al cambio en nosotros los humanos 😔 muchas gracias. Dios los bendiga grandemente 🌷

  2. Humberto dice:

    Estimado Escritor
    No todos somos …
    Muchos apreciamos y observamos lo que Dios hace con el pueblo Israel.
    Nos hemos olvidado de los Principios básicos de Amar
    Pedir perdón, Arrepentirnos, Compartir… amables, atentos, respetuosos, rectos, sinceros en cambio somos orgullosos, avaros, engreídos, vanidosos, sin afecto,, materialistas, racistas, rebeldes y escépticos necesitamos a Dios en nuestros corazones solos no podemos. Necesitamos cambiar nuestro SER INTERIOR, dañado. Cuidate.
    Sin embargo estoy de acuerdo que la Historia Israelita, sirve para el mundo como referencia ejemplar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*