
Las plataformas, canales y sitios web donde consumimos noticias, influyen enormemente en nuestra actitud y nuestra percepción, hay una gran brecha entre lo que pensamos de nosotros mismos, de nuestra capacidad para filtrar y analizar la información y, lo que realmente sucede.
Empecemos por el principio. Si estuviéramos conectados idealmente, no necesitaríamos comunicación ni lenguaje ni habla. Por ejemplo, en nuestro cuerpo, la mano, la pierna y el cerebro están conectados. Se entienden y sienten que pertenecen al mismo cuerpo. Cada órgano actúa con toda su fuerza en beneficio del sistema y todo funciona en armonía.
Pero, en el sistema humano, a medida que nos volvimos más egoístas y menos conectados internamente, aumentó la necesidad de comunicación externa. Así, desarrollamos lenguajes y culturas, herramientas de comunicación, periódicos, radio, internet y redes sociales.
Naturalmente, la humanidad se estructura como pirámide y siempre hay quienes están en la cima: personas que desean moldear la opinión de los demás, determinar las políticas y dictar perspectivas. Controlan los medios de comunicación y marcan la agenda.
Los seres humanos evolucionan con el tiempo y sienten necesidad creciente de saber qué sucede en todas partes, en cada rincón del mundo. Consumir información de los medios, lo queramos o no, moldea nuestra percepción. Las noticias que se nos presentan, la forma en que se exponen, el enfoque que adoptan, moldea las «células» de nuestro cerebro, los sistemas internos de percepción y procesamiento y define cómo nos relacionamos con todo.
De esta manera, la comunicación moldea la conciencia. Cumple una función esencialmente educativa. Solemos pensar que la educación es propia de los niños y las escuelas, pero los adultos también tenemos procesos comunicativos y culturales que guían nuestra forma de pensar. Así como las religiones moldearon la visión de la humanidad en el pasado, Hollywood lo ha hecho en el último siglo.
Ningún medio de comunicación ni periodista puede ofrecer información completamente pura e imparcial. Consciente o inconscientemente, toda información es subjetiva y sesgada. Si lo aceptamos, podemos pasar a una pregunta más importante: ¿Lo que nos dicen los medios nos ayuda a satisfacer nuestras exigencias evolutivas?
¿Cuáles son esas exigencias evolutivas? Observamos que la humanidad se está volviendo cada vez más interconectada e interdependiente. Al mismo tiempo, el ego sigue creciendo. A la gente le gusta creer que tiene razón, que es inteligente, que tiene el mando y desea que los demás guarden silencio. Estas son las dos direcciones opuestas en las que estamos hoy: la creciente interconexión frente a la intensificación del ego. El choque podría conducir al colapso total.
La única esperanza de salvación es transformar al ser humano. En el mundo del mañana sólo sobrevivirá quien esté conectado, es decir, el más empático, íntegro y con mayor capacidad para relacionarse con los demás, el que tenga una visión más madura de la vida y una comprensión más profunda para resolver problemas.
Esto es lo que debe dar la comunicación. Debe crear un entorno de valores íntegros para cada uno. En el cine, la televisión, las series, los reality shows, el teatro, la música, y todas las formas de expresión que hemos creado y crearemos, deberíamos avanzar día a día.
De hecho, nos enfrentamos a un proceso de desarrollo sin precedentes, la transformación fundamental de la naturaleza humana.
En la primera etapa, debemos reconocer el problema, identificar qué aspectos de nuestras relaciones y comunicación actuales están desalineados con la dirección integral del desarrollo mundial, qué estamos perdiendo y qué podríamos perder aún.
Cuando logremos el diagnóstico claro de lo que necesita cambiar y sepamos qué forma adoptar, podremos construir nuevas relaciones y comunicación. En este punto, es importante destacar los beneficios de la conexión solidaria y complementaria. Ciertamente, todos tenemos un gran ego, denominado «inclinación al mal», pero juntos podemos encontrar la forma de superarlo, con conexión mutua y complementaria que se alinee con la armonía que hay naturalmente entre las partes de la creación. Para nosotros, como seres humanos, debe construirse con un examen reflexivo, consciente y por libre elección.
La siguiente etapa de la evolución es adaptarnos internamente al mundo interconectado e interdependiente que hay a nuestro alrededor, elevar nuestra actitud hacia la consideración mutua, el apoyo, el aliento y en última instancia, el amor. Los medios de comunicación pueden ser de gran ayuda en este proceso si se usan como herramienta educativa para promover estos valores en toda la humanidad. Espero que emprendamos este camino cuanto antes y disfrutemos de los frutos de una conexión de armonía y paz, en lugar de sufrir por no haber mejorado nuestra actitud.



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