Dr. Michael Laitman Para cambiar el mundo cambia al hombre

Superar los conflictos en las relaciones: la única solución que realmente funciona (pero que nadie quiere)

superar los conflictos soluciónToda relación pasa por conflictos. Son desagradables, pero ineludibles. Para profundizar y fortalecer la relación es necesario superarlos. Puedes confiar en que la relación durará sólo si supera varios conflictos. El problema es que, como los conflictos son desagradables y a menudo aterradores, tratamos de evitarlos. Si sabemos aceptarlos, superarlos y elevar nuestra conexión a un nivel superior, no les temeremos y así, podremos resolver casi cualquier conflicto.

Los conflictos surgen de intereses en crisis. Esto es obvio. Cuando quiero una cosa y mi pareja quiere otra, me enfado. Esto es cierto en cualquier relación: con gente, mascotas e incluso con máquinas (piensa en cómo maldices a tu automóvil si no arranca en una mañana fría).

Cuando se trata de la pareja, la solución es simple, pero muy difícil: un beso en los labios. Exactamente en el momento de la ira, lo cambia todo.

En un nivel más profundo, debemos comprender que cada uno tiene diferentes deseos y pensamientos y un enfoque diferente en la vida. Una relación es la fusión de dos o más personas diferentes en un todo. En una buena relación, las diferencias ayudan a cada uno a desarrollar cualidades y perspectivas que no desarrollarían si no fuera por la relación. En una relación negativa, las luchas de poder sofocan el crecimiento, el oprimido y el opresor se estancan y se atrincheran en su opinión y el amor se disuelve.

Una buena relación requiere trabajo. La relación negativa es la natural. Para construir una perspectiva positiva, debo aceptar que la otra perspectiva también tiene mérito, aunque no sea mi perspectiva. Si lo acepto, requiere algo de experiencia en “pelear”, encontraré que la otra perspectiva me da ideas y perspectivas que no podría desarrollar por mi cuenta.

De aquí se desprende que besar a tu pareja, precisamente cuando estás enojado, no significa que ya no estás enojado, sino que aprecias y cuidas a tu pareja, aunque estés enojado y que tu enojo no ahuyenta tu amor. Es una afirmación de la fuerza de tu conexión.

El rey Salomón, de quien se decía que era el más sabio de los hombres, dijo de este enfoque: “El odio suscita contiendas y el amor cubrirá las transgresiones” (Proverbios 10:12). En otras palabras, conserva el odio, pero cúbrelo con amor; haz que el amor sea más importante que tu ira temporal.

Los beneficios que lograrás serán enormes. Cuando manejamos así los conflictos, no sólo nos cambiamos a nosotros mismos, también cambiamos a nuestra pareja. Sin decir una palabra, sin predicar ni amonestar, sino simplemente con nuestro ejemplo, allanamos el camino hacia una relación sana.

Publicado en: News

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