Dr. Michael Laitman Para cambiar el mundo cambia al hombre

¿Por qué hay odio?

odio odiarDondequiera que mires, hay odio. Ya no es cuestión de relaciones internacionales, sino dentro de los países, las sociedades parecen estar fragmentándose en pedazos cada vez más pequeños y cada pieza piensa que tiene el monopolio de la verdad y que tiene derecho a ridiculizar y burlarse, pero principalmente a odiar a todos los que piensan diferente. Sin embargo, hay una razón para esta alarmante intensificación del odio: sin él, nunca desearemos cambiarnos a nosotros mismos.

El odio es nuestra naturaleza inherente, como está escrito: «La inclinación del corazón del hombre es mala desde su juventud» (Génesis 8:21). Al mismo tiempo, la naturaleza tiene una buena inclinación y todo está en equilibrio en todas partes, excepto en la humanidad. La razón por la que fuimos creados como «discapacitados» es que esta es la única forma de obligarnos a desear conscientemente la inclinación al bien, hacerlo por voluntad propia y elegir equilibrar nuestras inclinaciones, en lugar de permanecer en nuestra inherente maldad.

Por un lado, es cierto que si hubiéramos tenido ambas inclinaciones desde el principio, no nos haríamos todo el daño que nos hacemos, entre nosotros, a los animales, a las plantas y a la Tierra. Por otro lado, comprender el funcionamiento de la realidad sería imposible pues, por instinto nos comportaríamos correctamente, entre nosotros y con la naturaleza, sin pensarlo dos veces. Eso crearía animales humanos perfectos, pero nunca nos convertiríamos en seres humanos y ésta, es la meta de nuestra existencia.

Ahora que el odio entre nosotros es evidente, podemos y debemos empezar a cultivar la cualidad opuesta. Tenemos que hacerlo, porque si no lo hacemos destruiremos nuestra especie y posiblemente todo en la faz de la Tierra y debemos hacerlo, porque es la única forma de aprender cómo funciona la realidad, el equilibrio que existe en el mundo, en el universo y en la naturaleza. Sólo si desarrollamos las cualidades de bondad y amor, lo opuesto al odio, podremos presenciar de primera mano cómo opera toda la naturaleza y aprenderemos a manejar nuestra vida con éxito.

La forma de construir la cualidad opuesta, es entre nosotros. Así como ahora nos odiamos, deberíamos construir el sentimiento opuesto. Así como la naturaleza no reprime nada, sino que deja que todo conviva en perfección, debemos construir este amor, por encima del odio, sin reprimirlo. En otras palabras, debemos sentir odio y luego, hacer que el amor sea más importante que ese odio que sentimos y esforzarnos por actuar en consecuencia.

El odio no es redundante; es esencial en el proceso. Podemos construir el sentimiento opuesto sobre el odio inicial, si nos damos cuenta de que, sin sentir odio, nunca necesitaremos ni desearemos amar y nunca sabremos qué es el amor.

Una vez que superemos cierto nivel de odio, surgirá otro nivel, uno más profundo y siniestro. Pero aparecerá sólo para que también lo cubramos con amor. Y como el nivel de odio será más fuerte que antes, también lo será el nivel de amor que construiremos sobre él.

Poco a poco, agradeceremos por sentir odio, pues su recompensa será más amor. Entenderemos que no podemos amar a menos que odiemos primero y si lo usamos como incentivo en lugar de sucumbir a él, nos convertiremos en seres humanos más amorosos.

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Publicado en: News, Relaciones Interpersonales
2 comentarios sobre “¿Por qué hay odio?
  1. Rosa Maria Lomeli Delgado dice:

    Buen día, este artículo fue un bálsamo a mi alma xq así me siento el odio que he traído en mi ya es importante aceptar que lo único que me va ayudar a cubrir esa densa capa es el amor. Muchas gracias 🌹 Dios los bendiga grandemente 🙏🙏🌹

  2. Enoy Pinedo dice:

    Excelente post, por favor continúa con ésta excelente iniciativa.
    Bendiciones

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