Dr. Michael Laitman Para cambiar el mundo cambia al hombre

Para vivir en Israel, sé Israel

Israel judíos unidadIsrael, la tierra, no el Estado, es un lugar muy especial. A lo largo de generaciones, millones de gente judía, cristiana y del islam lo han alabado, anhelado y santificado. Aunque, a lo largo de los siglos, la tierra apenas ha estado habitada. Incluso hoy, con millones que viven en Israel, no muchos lo hacen por elección. Muchos se irían con gusto a Europa o a EUA, si fueran bienvenidos. Hay una buena razón: para sentirte como en casa en Israel, debes ser Israel en tu interior, esforzarte por vivir según los principios del pueblo de Israel: solidaridad, responsabilidad mutua y amor por los demás.

Cuando los antiguos judíos vivían aquí, eran fuertes cuando estaban unidos y débiles cuando estaban divididos. Nuestros sabios no culpan de nuestra ruina a las legiones extranjeras, sino a la división interna. Atribuyen la ruina del Primer Templo y la expulsión a Babilonia, a la masacre y a la calumnia interna y, la ruina del Segundo Templo y el exilio que duró hasta hace alrededor de un siglo, al odio sin causa,.

El pueblo de Israel se convirtió en nación cuando prometió unirse “como un hombre con un corazón”. Inmediatamente después se le dio la tarea de ser una nación modelo, “luz para las naciones”, dar ejemplo de unidad para todo el mundo. Posteriormente, se le dio una tierra para que cumpliera con su misión ante el mundo.

La unidad del pueblo de Israel fue como ninguna otra. Los primeros israelíes, conocidos como hebreos, eran extraños al principio. Lo único que los mantuvo unidos fue su adhesión a los principios que Abraham, Isaac y Jacob les habían enseñado. Fue una unidad ideológica, no biológica ni geográfica, como ocurría con otras naciones. Al formar esa unidad tan única y misteriosa, mostraron cómo sería el futuro del mundo, si todas las naciones se unieran. Fueron pioneros y se les dio la misión de ser “luz para las naciones”, dar ejemplo al mundo.

La unidad de los antiguos israelitas tuvo muchos altibajos. Cuando reinaba la unidad, estaban en la cima del mundo, por así decirlo. Cuando la división los vencía, eran una horda de enemigos acérrimos, que luchaban entre sí hasta la muerte. Pero al unirse, le mostraron al mundo que la paz entre las naciones es imposible.

Hoy, también, sólo aquellos que pueden vivir según las leyes de la unidad, se sentirán cómodos viviendo en Israel y serán el pueblo contemporáneo de Israel. Si no hay suficiente gente, el país se desintegrará.

Mientras haya un Estado de Israel, el mundo buscará ejemplo de unidad, específicamente de la gente que vive en él. Si lo da, serán venerados y santificados. Si muestran división, serán odiados y despreciados.

Si no existe el Estado de Israel, el mundo no será un lugar mejor. Sin el ejemplo de unidad que Israel debe dar, el mundo estará sumido en luchas y guerras.

Sólo si el pueblo que vive aquí sabe lo que es ser Israel, está dispuesto a tomar la tarea y se esfuerza por cumplirla, la humanidad tendrá un faro, una brújula para llegar a las costas de la unidad y el mundo se salvará de las guerras que se avecinan. En los próximos años, será evidente que sólo la gente que tiene esa misión en la vida, puede llamar “hogar” a Israel.

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Publicado en: Judíos, News

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