Dr. Michael Laitman Para cambiar el mundo cambia al hombre

Igualdad verdadera

igualdadLa demanda por igualdad aumenta de generación en generación. Solucionar este malestar social, parece ser la receta para prevenir la discriminación e injusticia recurrente en nuestros tiempos, ¿Qué debe suceder para vivamos en paz?

Igualdad es un término engañoso, porque somos diferentes por naturaleza. Cada uno tiene sus propias necesidades y características, por lo que la expectativa de ser tratado igual que los demás es muy problemática. En general, no conocemos las necesidades de los demás, incluso si tenemos la intención de ponernos en sus zapatos, nos va a costar mucho conseguirlo, pues nuestras necesidades son siempre nuestra prioridad.

En una realidad en la que todos somos diferentes y también egoístas, no puede haber igualdad. Es lo que nos pasa en cada nivel, desde la distribución del presupuesto de gobierno hasta la distribución de bonos y beneficios dentro de un grupo de trabajo. No importa cual sea el área de nuestra vida, estamos en una batalla constante porque todos piensan que merecen más de lo que tienen. Por eso, siempre hay un sentimiento de carencia y de desigualdad y este sentimiento siempre lo tenemos.

A pesar de todo, el deseo de igualdad está arraigado en nosotros. ¿Por qué? Porque realmente podemos percibir y sentir ese estado. Para lograr igualdad se requiere ascender a otro nivel de la vida. Es decir, nuevas relaciones, contrarias a las que tenemos ahora, cambiar nuestros cálculo estrecho y egoísta de beneficio propio a relaciones más bondadosas y abiertas de conexión y reciprocidad, hasta llegar al nivel de amarnos entre nosotros. Sólo en relaciones basadas en amor y colaboración hay igualdad, porque si yo amo al otro, él me amará a mí y así lograremos igualdad.

Está claro que a primera vista este escenario parece una utopía que nunca será realidad, pero los problemas y luchas que enfrenta la humanidad no se pueden resolver de otra manera. Vivimos en una realidad cada vez más conectada, al mismo tiempo que los recursos globales limitados se están agotando. Hacemos todo lo posible para conseguir todo lo que necesitamos para nosotros, de forma individual y tarde o temprano, nos daremos cuenta de que no tenemos más alternativa que aceptar darnos por vencidos.

Mientras, nos sentimos insatisfechos, inquietos, privados y sólo esperamos la primera oportunidad para liberarnos de las garras de los opresores, consideramos que tomamos lo que nos merecemos. Así vamos de una lucha a otra, de una guerra a otra. Cada vez es peor, porque el ego cada vez es mas fuerte y nos destruimos unos a otros en nombre de la discriminación y la exigencia de justicia e igualdad. Si queremos evitar el colapso general, tendremos que elevarnos a un nivel en el que la conexión humana tenga un valor más alto que cualquier propiedad o deseo individual. Debido a que esta noble meta es opuesta a la naturaleza humana, sólo un proceso de educación social amplio y a largo plazo, podrá ayudarnos. Una verdadera revolución cultural y de percepción. El objetivo será mejorar la percepción de la realidad de cada individuo en la sociedad. Es decir, cambiar nuestra percepción egoísta, de que el mundo nos pertenece sólo a nosotros y entender que, en la naturaleza, todos estamos conectados y dependemos unos de otros. Cuando suceda este cambio de percepción, nos sentiremos comprometidos a cuidar a los demás como nos cuidamos a nosotros mismos.

Para lograr este objetivo se requiere de un inmenso compromiso, vocación, mucho trabajo, tanto en alcance como en duración, para así, llegar a todos los niveles de la sociedad alrededor del mundo, esto se puede lograr con un acuerdo general que fomente la idea de conexión y reciprocidad como prioridad. Este acuerdo dará lugar a cambios en la sociedad, el gobierno y sus líderes y gradualmente, creará una nueva actitud en la sociedad, con respecto a la igualdad.

A medida que nos esforcemos por tratarnos con amor, comenzaremos a sentir que todos somos un alma común, con órganos que forman un solo cuerpo. Y así como en mi cuerpo siento los diferentes órganos, también sentiré a todos y cada uno  a mi alrededor. Un  estado así, nos dará la percepción real de igualdad, que sólo se puede lograr con conexión, con el compromiso de ser uno para todos y todos para uno.

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Publicado en: News
2 comentarios sobre “Igualdad verdadera
  1. Rosa Maria Lomeli Delgado dice:

    Buen día, muchas gracias cada día y sus compartirws me quitan ignorancia, todo se pelea x igualdad….pero no la verdadera. Dios los bendiga grandemente 🙏

  2. olga kulmichel dice:

    Gracias ,por sus conocimientos, mi ser evoluciona

    Gran bendición a su persona !!!!! inigualable😘 .!!!! !!

    Mi respeto y valoracion
    Hablando de » igualdad»

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