Dr. Michael Laitman Para cambiar el mundo cambia al hombre

El legado de un gigante espiritual

Baal HaSulam legado cabalistaSabía que el reloj avanzaba, sabía que tenían que mudarse a Israel; le dijo al primer ministro israelí como trabajar para que Israel fuera verdaderamente independiente; y dedicó su vida a ayudar al pueblo judío y a la humanidad.  Yehuda Ashlag, conocido como Baal HaSulam, el más grande cabalista de los tiempos modernos y entre los más grandes de todos los tiempos, nos dejó un legado de amor incondicional por su pueblo, por toda la humanidad y por toda la creación. También nos dejó libros y un mapa del camino para ayudarnos a ser como él.

Era 1921. Ashlag, un brillante Dayan [juez de la corte judía ortodoxa] en Varsovia, la “capital” del judaísmo de la diáspora, había sido designado para este venerable puesto, cuando sólo tenía 19 años, pero luego fue excomulgado por varios años. No le importaron las dificultades extremas que él y su familia soportaron por esa causa. Su única preocupación fue el destino de su pueblo y el destino del mundo.

Años antes, se dio cuenta de que Europa se encaminaba hacia un antisemitismo extremo y letal. Trató de advertir a sus compañeros judíos de Varsovia, pero el liderazgo ortodoxo impidió que se escuchara su voz. Cuando insistió, cancelaron su puesto como Dayan, cortaron la conexión con él e instruyeron a la comunidad judía para que lo ignorara. En aquellos días, un boicot era una situación que amenazaba la vida, pues dependían de la comunidad para el trabajo, la vivienda, la educación y la provisión. Sin ellos, estaba a merced de los polacos, que no amaban a los judíos.

Pero Ashlag siguió intentando. Hizo un trato para comprar 300 chozas de madera de Suecia y un lugar para que se erigieran en Palestina. Incluso logró convencer, en secreto, a 300 familias judías para que se fueran y escaparan de un amargo destino en Europa. Por desgracia, el liderazgo ortodoxo descubrió su plan y convenció a las 300 familias de que permanecieran en Polonia. Nunca sabremos cuántos de ellos, si es que hubo alguno, sobrevivieron al Holocausto.

Pero en 1921 sucedió algo. Ashlag se dio cuenta de que era hora de irse. Para entonces, había estudiado Cabalá por muchos años y había alcanzado un nivel, con el que superó a su propio maestro. En ese estado, no había nada más que lo mantuviera en Polonia. Ese mismo año, él y su familia se mudaron a Jerusalén y ahí comenzó a escribir profusamente.

Los escritos de Ashlag testifican que no sólo fue un gran cabalista, sino un pensador global revolucionario que comprendió la complejidad de la naturaleza humana. Usó sus perspicaces conocimientos y pudo predecir lo que sucedería en Israel y en el mundo, hizo todo lo posible para que las cosas fueran mejor. Era un ávido sionista, no por conquistar la tierra, sino para que el pueblo judío cumpliera con su misión para con el mundo: dar ejemplo de unidad y amor a los demás, sabía que el mundo lo necesitaría desesperadamente.

No se conformó con escribir. Se reunió con todas las personas influyentes en ese momento y trató de convencerlas de que la soberanía en sí, no es suficiente, que para que Israel prospere, debe dar ejemplo de unidad y responsabilidad mutua. Rogó a esos líderes que crearan una educación para la unidad, por encima de las diferencias, que crearan una sociedad con base en el cuidado mutuo de la gente y que no esperaran que las cosas se resolvieran por sí solas.

Habló varias veces con David Ben Gurion, primer, primer ministro de Israel, Moshe Sharett, segundo primer ministro de Israel, Haim Arlosoroff, jefe del Departamento Político de la Agencia Judía, miembro de la Knesset (parlamento de Israel) Moshe Erem y con muchos otros. No escatimó esfuerzos. En la década de 1930, escribió una serie de ensayos que detallaban sus puntos de vista como pensador global. En sus ensayos, Responsabilidad mutua, La libertad y especialmente en La paz y La paz en el mundo, Ashlag detalló qué necesita la humanidad para tener prosperidad y paz.

Pero ante todo, Ashlag fue cabalista. Con su profundo conocimiento de la creación, adquirido en su estudio de Cabalá, se convirtió en un pensador muy astuto. Su sueño era que todos fueran tan sabios como él y que, como él, todos se preocuparan por la humanidad.

Para lograrlo, escribió dos comentarios monumentales, de las composiciones más importantes de la sabiduría de la Cabalá. Su primera hazaña fue un comentario de seis volúmenes de los escritos del ARI, en particular del Árbol de la vida y Ocho puertas. En su comentario, que tituló Estudio de las diez Sefirot, interpretó los escritos de este gran cabalista del siglo XVI, para que los contemporáneos pudieran relacionarse con ellos y entenderlos.

Su segundo y más ilustre logro fue la redacción de un elaborado comentario sobre El Libro del Zóhar, lo completó con cuatro introducciones que le ayudan al lector a entender ese texto vital. En su comentario, que tituló Sulam [Escalera], tradujo el texto arameo del Zóhar al hebreo e interpretó el significado de las palabras, para que los lectores pudieran ver que el libro no habla del mundo físico, sino de los procesos espirituales que atraviesan todos los estudiantes de Cabalá. Como muestra de respeto, Rav Ashlag más tarde fue conocido como Baal HaSulam [Amo de la escalera] por el nombre que dio a su comentario.

La humanidad aún tiene que descubrir lo que nos dio este gran hombre. Comienza su introducción al Estudio de las diez Sefirot con estas palabras: “Al iniciar mis palabras, encuentro una gran necesidad de romper el muro de hierro que separó a esta generación, de la sabiduría de la Cabalá, desde la ruina del Templo (hace 2,000 años)».

Pero ¿por qué deberíamos estudiar Cabalá? Unos párrafos más tarde, Baal HaSulam responde a esta pregunta: “para encontrar el sentido de la vida”. En sus palabras, “Si enfocamos nuestro corazón a responder una sola pregunta muy famosa, estoy seguro de que todas las preguntas y dudas se desvanecerán del horizonte y buscarán su lugar para que desaparezcan, es decir, esta pregunta indigna que todos se hacen, a saber, “¿Cuál es el significado de mi vida?» En otras palabras, estos años de nuestra vida que tanto nos cuestan y los numerosos dolores y tormentos que sufrimos por ellos, para completarlos al máximo, ¿quién los disfruta?»

En su tratado, Hora de actuar, Baal HaSulam comparte su gran anhelo de que todos sepan realmente qué es Cabalá. “Desde hace mucho tiempo”, escribe, “mi conciencia me ha agobiado con la exigencia de salir y crear una composición fundamental con respecto a la esencia de… la auténtica sabiduría de la Cabalá y difundirla entre la nación, para que la gente conozca y comprenda adecuadamente estos asuntos exaltados en su verdadero significado».

Afortunadamente, hoy sus escritos y los escritos de todos los cabalistas están a solo un clic de distancia. En kabbalah.info/es/ hemos puesto todo el material a disposición de forma gratuita para que todos puedan estudiar.

Pero el trabajo de Baal HaSulam no está terminado. La humanidad está sufriendo y está más dividida que nunca. Nosotros, que valoramos su sagrado legado, debemos seguir donde él lo dejó y transmitir la sabiduría de la verdad, el amor y la unidad a todos.

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2 comentarios sobre “El legado de un gigante espiritual
  1. Mariana Thamar Vega dice:

    El hombre más inteligente que he leído. Da las respuestas a las preguntas que una se hace… y te guía en el camino de la espiritualidad. Su inteligencia va a la par de su espiritualidad y otorgamiento. Definitivamente un genial cabalista.

  2. Rosa María Lomeli Delgado dice:

    Gran verdad!!! Muchas gracias 🌹 Dios los bendiga grandemente 🙏🙏🙏

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