Dr. Michael Laitman Para cambiar el mundo cambia al hombre

¿Comprar hasta cansarse? Yo paso

compras comprar compras compulsivas en llíneaNoviembre y el frenesí de las compras. Todos tratan de obtener el mejor trato, antes que los demás, hacer el mejor negocio y contarlo a todos. Ahora que la mayoría de las compras se hacen en línea, se convirtió en manía mundial y todos quieren un pedazo del pastel, incluso si llega varias semanas después de haberlo pedido. Ojalá hiciera feliz a la gente, pero no es así. En el mejor de los casos, sólo cubre el vacío por unas horas.

Entiendo la tentación. No es fácil resistirse a comprar cuando todos hablan de lo que compraron y los proveedores te inundan con comerciales que hablan de recortes de precios para esta o aquella ocasión. Yo también me meto en esto a veces. Mi debilidad personal son los utensilios de cocina. Compro todo tipo de electrodomésticos para cocinar, calentar, cortar y refrigerar alimentos, aunque en realidad no me gusta cocinar.

La mayoría somos así. En su mayor parte, compramos productos que realmente no necesitamos y a un precio que no es exactamente una ganga. Nuestro único consuelo es que no perdemos el respeto ni nos alejamos del rebaño.

Lo único que está detrás, es el ego. Es una lucha entre vendedores y compradores. Te dicen: «¡Es un robo! ¡Por lo general cuesta $100, yo prácticamente lo regalo por $20!» Y compras y estás contento porque crees que engañaste a todos y derrotaste el sistema. Es cierto que tienes cinco cajas de zapatos nuevos que tal vez no abrirás, porque el año que viene comprarás cinco cajas más y para entonces habrás usado quizás dos, pero por ahora te sientes más inteligente que los demás y estás contento.

Las compras excesivas no sólo son una tontería, son un crimen contra el planeta. Producimos el doble de lo que necesitamos y tiramos el exceso a la basura. Mientras nuestro ego mezquino llenan los océanos de plástico, nos engañamos pensando que fuimos más listos que los demás, pero la broma siempre es para nosotros.

Como mínimo, deberíamos saber de dónde viene. El mundo de hoy es frío y desalmado. Nos sentimos solos e inseguros y compramos artilugios y placeres fugaces para compensarlo. Si tuviéramos amigos y familiares que quisiéramos y que se preocupan por nosotros, preferiríamos pasar nuestro tiempo con ellos, sin hacer clic en un solo enlace para una tienda en línea que no tiene nada que ofrecer.

Ahora, gracias a nuestra codicia, llegamos a un estado en el que los precios están subiendo, los barcos están atascados en el mar y no pueden atracar y descargar la mercancía y los precios de la gasolina y el transporte se están disparando. Además, la escasez de chips de computadora paralizó las líneas de producción de automóviles y otros productos en todo el mundo. Parece que ya compramos hasta el cansancio.

Con suerte, ahora comenzaremos a buscar alegría en la gente que nos rodea, en la unión con nuestra familia y amigos y en la construcción de solidaridad en nuestra comunidad. Es hora de ir más allá de la comunicación superficial y comenzar a encontrar significado y alegría en las conexiones de corazón a corazón.

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Publicado en: News
Un comentario sobre “¿Comprar hasta cansarse? Yo paso
  1. Rosa María Lomeli Delgado dice:

    Gran verdad!!! Sin palabras. Muchas gracias 🌹 Dios los bendiga grandemente 🙏🙏🙏

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