Para alcanzar la calidad de amor, superior a la que sentimos en la vida diaria, necesitamos jugar a un juego. ¿Por qué un juego? Porque en el juego no jugamos a ser quienes somos ahora, sino a ser quienes nos…
Debemos saber que el mundo fue creado con el deseo de recibir. En consecuencia, apenas nace un niño, desea disfrutar hasta su último día y cuando crece, sólo quiere deleite y placer.