Dr. Michael Laitman Para cambiar el mundo cambia al hombre

Purim: el bueno, el malo, la bella ¡Y por qué es tan importante en nuestros tiempos!

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Purim: el bueno, el malo, la bella

¡Y por qué es tan importante en nuestros tiempos!

 

Había una vez un rey persa, cuyo nombre era demasiado difícil de pronunciar, pero así es como se escribe: Asuero. Un día, su esposa la reina Vasti, le desobedeció, así que se divorció de ella y organizó un concurso de belleza para elegir a otra reina.

 

El bueno, el malo y la bella

Un judío humilde y bondadoso llamado Mordejay era el custodio de su bella sobrina, Ester. Mordejay envió a Ester al concurso, se impuso a todas los demás bellezas y se convirtió en la nueva reina. No obstante, siguiendo las instrucciones de su tío, Ester no le dijo al rey que era judía.
Por aquel entonces vivía un hombre malvado cuyo nombre era muy fácil de pronunciar: Amán. Era el primer ministro del rey, ¡y podía persuadir al rey prácticamente de todo! Amán tenía una especial peculiaridad: no soportaba a los judíos. Un día, fue al rey y le dijo: “Hay cierto pueblo esparcido y dividido entre los pueblos”. Amán explicó al rey que estaría mejor sin ellos, ya que no cumplían sus leyes. El rey accedió con facilidad (porque ¿quién quiere malhechores en su reino?) y dio permiso a Amán para que los matara.

Cuando Mordejay se enteró de ello, se quedó atónito. Lo primero que hizo fue romper sus ropas, cubrirse con un saco, y verter cenizas por todo su cuerpo. Al ver que eso no cambiaba la sentencia, empezó a gritarlo por toda la ciudad, hasta llegar a la puerta del rey.
Ester se enteró del “ataque” de su tío y se sorprendió. Envió a los siervos para que lo vistieran pero él se negó. Les dijo que le contaran a Ester el plan para matar a todos los judíos, y que ella debía ir a rogar al rey que lo revocara.

Ester estaba aterrada porque no creía que el rey aceptara su petición. Tras unas dosis de astuta persuasión por parte de Mordechay, ella nalmente aceptó. Pero dijo que la única condición que ponía era que los judíos se congregaran y se unieran pensando en su éxito. “Entonces”, dijo ella, “a pesar de que va en contra del protocolo acercarse al rey a menos que él te llame, lo haré; y espero un milagro”.

 

El milagro de Purim

El resto es historia: el milagro sucedió y el rey recibió a Ester calurosamente y aceptó su petición. Ella le reveló que era judía y que Amán tenía la intención de matarlos a todos. El rey se molestó tanto que no solo revocó el decreto, sino que colgó a Amán y a toda su familia del mismo árbol que Amán había preparado para Mordejay. Desde entonces, hemos recibido el precepto de estar felices en ese día, comer abundantes pasteles llamados hamantashes (orejas de Amán) y emborracharnos por completo, hasta que no podamos distinguir el bien (Mordejay) del mal (Amán).

 

Ayudar al mundo a encontrar la paz

Además de ser una esta muy divertida, Purim contiene un mensaje muy importante (y muy serio) para nosotros, especialmente en estos tiempos en que los sentimientos antijudíos se están extendiendo por todas partes: la única “arma” que poseemos contra nuestros enemigos es la unidad. Podemos y debemos protegernos, y proteger a nuestros seres queridos. Pero si queremos derrotar por completo a nuestros enemigos, enfrentarnos a ellos no funcionará: ¡solo la unión entre nosotros logrará que movamos montañas! La costumbre de llevar regalos a los pobres (generalmente vino y pasteles como los hamantashes) es un signo de cercanía, una expresión del deseo de llevar a todas las facciones de la nación a la unidad. Generación tras generación, nuestros grandes sabios nos han dicho una y otra vez que gracias a la unidad nos salvaremos de cualquier di cultad o enemigo. Incluso en El Libro del Zóhar, en la porción Aharey Mot, está escrito que gracias a nuestra unidad habrá paz en la Tierra.

En estos días son muchos los Amanes que nos rodean. Vienen a recordarnos que debemos unirnos tal como hicieron los judíos en Persia y que si lo hacemos, no sufriremos ningún daño.
Es más, tal como se recoge en El Libro del Zóhar, a través de nuestra unidad podemos ayudar al mundo a encontrar la paz. El mundo nos culpa de haber causado todas las guerras, aunque está claro que no es esa nuestra intención. Así que, si les mostramos nuestra unidad –¡y que verdaderamente queremos compartir esta unidad con ellos!– les estaremos dando un ejemplo de amor fraternal que ninguna otra nación puede proporcionar.

 

Reavivar el amor entre nosotros

Todas las demás naciones solamente pueden unirse contra un enemigo común. ¡Somos la única nación en la historia que se ha unido en pro de la unidad! Hoy en día, esto es lo que el mundo necesita: unidad en aras de la unidad. Y podemos reavivar la unidad entre nosotros y ofrecérsela a un mundo sediento de amor.

Nuestros sabios explican que Amán es el símbolo de nuestra inclinación al mal, nuestro propio odio hacia los demás. Los Amanes dentro de nosotros nos impiden cuidar de otros, y provocan que el mundo nos culpe de sus con ictos. Nosotros, los judíos, una nación que en anteriores generaciones practicamos “Ama a tu prójimo como a ti mismo”, podemos revivir ahora esos sentimientos dentro de nosotros y superar nuestros Amanes interiores. Cuando lo llevemos a cabo, el mundo comprenderá el verdadero valor del judaísmo: no se trata de tener un sentimiento de superioridad, sino de preocuparse genuinamente por todas las personas; la percepción de la humanidad como una sola alma, una entidad que, cuando está en unidad, alcanza una felicidad indescriptible.
Si hay algo que las naciones deben hacer es empujarnos hacia la unidad para que podamos mostrársela y llegar a ser “una luz para las naciones”. Esa es nuestra verdadera misión. Las presiones antisemitas de las naciones nos obligan a unirnos, pero lo hacemos con el único propósito de escapar de los problemas. Ahora debemos aprender a unirnos por otro motivo: porque la unidad trae alegría, fuerza y prosperidad para todos. Cuando lo logremos, acabaremos con el odio, el antisemitismo, las guerras y la mala voluntad entre las personas.

 

Purim feliz para todos

Publicado en: News