Dr. Michael Laitman Para cambiar el mundo cambia al hombre

Modelar el universo

universoQuien gusta de ver películas que tratan del universo, ese espacio en el que existimos, sabe que hay muchas fuerzas que aún no comprendemos, no identificamos, o que reconocimos su acción, pero no entendemos su esencia.

Existen todo tipo de planetas, astros, criaturas que no tenemos la capacidad de identificar; ya que no todos se perciben a través de los lentes de los telescopios, o son captados por radares o instrumentos de aumento que hemos desarrollado.  Está claro que existe una fuerza general que llena el universo, pero no estamos capacitados para verla, o percibirla de ninguna manera. Debido al hecho de que no se puede observar dicha fuerza, la física la denomina “energía oscura” o “masa oscura”.

Sabemos decir que existe una gravitación, pero no sabemos su origen. Estamos seguros que hay fuerzas que su alcance de influencia abarca todo el universo visible, y si no fuera así, el universo ya se hubiera desintegrado. La comprensión de la materia y su esencia se van esclareciendo con cada descubrimiento a lo largo de la historia. Por ejemplo, hace un poco más de 300 años, los físicos entendían que la luz se comporta como una onda; 150 años después comprendieron que la materia también se comporta como una onda, y a partir de ahí algo se enturbió en la percepción de nuestro mundo.

A nivel macro, la realidad está compuesta de partículas, pero a nivel micro, la materia es una onda y la onda se comporta distinto a la partícula. La partícula depende de tiempo y lugar, mientras que la onda no está limitada por ellos en absoluto. Resulta que en nuestro mundo existen dos percepciones respecto a la esencia de la materia, pero, ¿Cuál de ellas es la verdadera? No podemos aún saberlo. En los sentidos, y en los detectores que hemos desarrollado para captar partículas, al comenzar a investigar y entender más, comprendemos que hay un tipo de onda imposible de captar.  Según la Sabiduría de la Cabalá, ambos enfoques están errados, porque ambos actúan en el nivel físico cuando el punto de partida de la realidad no es material.

Aunque desarrollemos aparatos más precisos, sutiles y sensibles, el conocimiento físico que hay en el mundo no nos servirá de nada para entender la realidad fundamental. Tales conocimientos nos bastan solo para filosofar, consolidar y refutar teorías, suponer y contradecir, pero no más que eso. No podemos sacar conclusiones esenciales sobre el universo y la vida a partir de la sabiduría sobre la composición de la materia, si es de partículas o de ondas.

Lo que nos impide captar la realidad interna de la que nos hablan los sabios cabalistas, no es la falta de herramientas sofisticadas o el conocimiento teórico, sino nosotros mismos, debido a la cualidad de nuestra propia existencia. Por eso es que en las antiguas fuentes han escrito los sabios que se debe “obtener” la realidad, o “alcanzarla”; es decir, desarrollar un nuevo sentido para captarla, o simplemente vivirla.

El método según el cual existimos hoy es la percepción egocéntrica. Somos manejados por una fuera que nos motiva a recibir, a tragar todo. Esa acción de tragar funciona de forma opuesta: así nos llenamos, nos convertimos más vacíos, y el egoísmo crece, se hace más exigente, y nos obliga a entrar a una competencia dura con el entorno, a conducirnos de un modo más depredador y salvaje. Como resultado de esto, la estructura humana se va deteriorando. La corrección de este deterioro se encuentra en la ejercitación de la forma de las relaciones entre nosotros, en el esfuerzo de atar las puntas, situándolo en contra del egoísmo, lo cual nos permitirá sentir una realidad que rompe las fronteras del egocentrismo y así salir más allá de los limites de la materia, y esto es así porque la fuerza interna de la naturaleza que conforma la realidad es la fuerza del amor, la fuerza de la conexión, y en eso nos asemejamos a ella, a la fuerza interna de la naturaleza.

En otras palabras, nosotros mismos, mediante las relaciones que mantenemos, determinamos el comportamiento de la materia, modelamos la imagen de nuestro mundo. En el momento que comprendamos esto, se dará un salto gigante en la evolución, y todo comenzará a conectarse.

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Un comentario sobre “Modelar el universo
  1. Rosa María Lomeli Delgado dice:

    Excelente 🌹 muchas gracias 🌹 Dios los bendiga grandemente 🙏

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