Dr. Michael Laitman Para cambiar el mundo cambia al hombre

Eva podría ser cualquiera de nosotros

Alemania 2019: “Más de 12,000 neonazis están activos y preparados para usar la violencia”, revela un reciente informe oficial alemán. Es escalofriante darse cuenta de que este documento parecería provenir de la década de 1930, cuando una pequeña niña judía nació en Budapest, Hungría. A la edad de 13 años durante la primavera de 1944, la joven Eva Heiman tenía un diario personal como muchos adolescentes hoy día usan las redes sociales. Tres meses después fue llevada de su casa a su muerte en Auschwitz. Han pasado 75 años desde entonces, y “Eva Stories”, un brillante proyecto en Instagram, rastrea su vida y ofrece una visión “moderna” de los días oscuros del Holocausto. Trágicamente, esos días sombríos han regresado con el aumento del antisemitismo en América y el mundo, y estos son signos, como lo previeron nuestros sabios, para que nos unamos como la única liberación del pueblo judío.

Si bien nuestro mundo cultural se ha reducido a una pantalla de teléfono inteligente, nuestro mundo interior tiene que expandirse. Aunque algunos empujarían el Holocausto al rezago de la memoria histórica, debemos esforzarnos por investigar nuestro pasado y nuestro futuro. Deberíamos exigir respuestas para obtener información y arrojar nueva luz sobre nuestra realidad.

Si Eva estuviera viva ahora, se preguntaría: “¿Cómo es posible que el antisemitismo levante su escalofriante cabeza en el 2019, en todos los rincones del mundo y en todos los idiomas después de todo lo que sucedió? ¿Cómo es posible que los judíos sigan siendo las personas más perseguidas en el mundo? ¿Cómo ese odio ardiente se expande en Europa, Estados Unidos, y prácticamente en cada rincón del planeta? ¿Cómo puede ser que la brillante mente judía, capaz de llevar una nave espacial a la luna, de crear un corazón artificial, de ganar premios Nobel y Oscar, y de construir las redes sociales que conocemos no haya logrado derrotar el odio hacia nosotros por miles de años?”

A pesar de su sonrisa inocente, Eva debe haber tenido la experiencia suficiente para decir: “No, el odio hacia nosotros no proviene de los celos”. “La gente no nos odia porque somos los más inteligentes, los más exitosos, o porque crean que controlamos los medios, los bancos y el comercio”.

Eva reflexionaría sobre la razón más profunda del odio incomprensible: “¿Podría ser que el antisemitismo sea una ley de la naturaleza, un fenómeno imposible de borrar? ¿Los golpes de la naturaleza nos están exigiendo detenernos  y hacernos una pregunta más profunda?

Ciertamente, después de todo lo que ella experimentó, querría escuchar aquello que quienes odian tienen que decir: “Los judíos son los culpables de todo mal humano. Sólo se preocupan por sí mismos”.

También regresaría a nuestras fuentes para aprender de nuestros sabios y descubriría que, de hecho, existe una conexión interna y estrecha entre Israel y las naciones del mundo. Ella se apresuraría a descubrir exactamente lo que eso significa: que los judíos están obligados por naturaleza a allanar el camino para la unidad sobre todas las diferencias. El logro de la unidad humana es la única solución a todos los males del mundo, incluido el antisemitismo.

La historia de Eva podría convertirse en la de cualquiera de nosotros si no creamos conciencia sobre cómo y por qué se desarrolla la intolerancia y el odio en todo el mundo. La historia de Eva debe subrayar los duros peligros del antisemitismo y cómo su magnitud e intensidad pueden evolucionar y propagarse rápidamente. El odio persiste y se fortalece día a día. Cuando estemos unidos y nos convirtamos en ejemplo de hermandad para toda la humanidad, podremos iluminar al mundo hacia la unidad y eliminar todas las amenazas contra nosotros. Quizás entonces Eva finalmente publicaría en Instagram las palabras que deseaba que se hubieran escrito en su tiempo: “En Israel radica el secreto de la unidad del mundo”.

Para leer más sobre el antisemitismo, causa y solución:  http://bit.ly/2VCke4q

 

Publicado en: News

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