Para la naturaleza, la humanidad es un sistema integral único. Nuestro ego, que nos hace desear beneficio propio a expensas de los demás, nos divide en diferentes partes y grupos. Sin embargo, la evolución nos está llevando a un punto…
Debemos saber que el mundo fue creado con el deseo de recibir. En consecuencia, apenas nace un niño, desea disfrutar hasta su último día y cuando crece, sólo quiere deleite y placer.