Dr. Michael Laitman Para cambiar el mundo cambia al hombre

El futuro de Europa y los judíos

Noviembre marca el recuerdo de dos eventos importantes en la historia europea que aún hoy resuenan en el continente: Kristallnacht, el comienzo de la persecución sistemática de judíos que culminó con el Holocausto y la caída del Muro de Berlín, el comienzo del proceso de reunificación de Europa. Pero, ¿cuánto ha avanzado el continente hacia la unidad en las últimas décadas? ¿Hay un retroceso? ¿Acaso los judíos se sienten más seguros? En medio del creciente antisemitismo y los desafíos sociopolíticos en Europa, es evidente que las paredes de cristal de la seguridad y la estabilidad del continente pueden romperse en cualquier momento.

El resurgir de un odio que nunca desapareció

Aunque olvidemos las atrocidades del pasado, constantemente recibimos avisos. Los judíos fueron asesinados, las sinagogas fueron incendiadas, miles de negocios, hogares y escuelas propiedad de judíos fueron saqueados por los nazis en la Kristallnacht (noche de los cristales rotos) hace 81 años. Este mes, en pleno 2019, la conmemoración de los pogromos estuvo marcada por una oleada de ataques antisemitas en toda Escandinavia atribuidos a neonazis. Más de 80 tumbas fueron profanadas en un cementerio judío en Dinamarca y se colocaron pegatinas semejantes a las estrellas amarillas que los judíos se vieron obligados a usar durante el Holocausto en múltiples enclaves judíos de Dinamarca y Suecia, incluyendo la Gran Sinagoga de Estocolmo.

En Alemania, cientos de neonazis desfilaron en el aniversario de los disturbios antijudíos, mientras una multitud de manifestantes en contra de la manifestación se preguntaba por qué los funcionarios alemanes hacían la vista gorda ante tales eventos promovidos por extremistas.

La inmigración masiva, los desafíos económicos y las crecientes divisiones políticas y sociales en Europa están alimentando movimientos radicales tanto de izquierda como de derecha. Y como hemos podido aprender de la historia, eso significa un terreno fértil para el odio hacia los judíos. Precisamente por eso, la situación actual debería preocuparnos.

El muro de Berlín cayó pero la torre de Babel sigue firmemente erigida 

Un llamamiento a la unidad europea fue el principal mensaje de un artículo publicado recientemente en 26 países de la UE por el ministro de Asuntos Exteriores alemán, Heiko Maas, que conmemora la caída del Muro de Berlín hace 30 años. Sin embargo, la Europa de hoy es más parecida al período de convulsión en la antigua Babilonia, cuando prevaleció la división social.

De hecho, la desintegración de la UE a lo largo de las próximas dos décadas es percibida como una posible realidad por más del 50% de los europeos, según una encuesta realizada por el Consejo Europeo de Relaciones Exteriores a principios de este año.

Cómo los judíos pueden contribuir al futuro de Europa

Conocer nuestra historia es crucial para comprender cómo el pueblo judío puede contribuir a un futuro próspero, no solo para sí mismo, sino para Europa y el mundo entero. El pueblo de Israel no nació como una nación en el sentido normalmente aceptado de la palabra, sino como un grupo de personas que estaban de acuerdo con una idea: la idea de la unidad. Abraham el Patriarca dio forma a este pueblo con representantes de las diferentes tribus y culturas, exactamente igual que la Europa de hoy.

Eran una amalgama ecléctica, unida solamente por la idea de que hay una única fuerza que gobierna el universo. Asimismo, comprendieron que esta fuerza es de misericordia, amor y unidad, y que solo esta fuerza puede conectarnos por encima de nuestras diferencias y darnos la fuerza de aceptar unirnos «como un solo hombre con un solo corazón».

La humanidad ahora está descubriendo que la separación nos está llevando a un callejón sin salida y, por lo tanto, es más consciente de la necesidad de alcanzar el estado opuesto: el estado de unidad. Las naciones del mundo sienten instintivamente que los judíos –ellos que una vez lograron una conexión por encima de las fisuras internas– tienen la solución para alcanzar una existencia armoniosa.

Pero los judíos actualmente no están dando ese ejemplo de conexión positiva por medio del método de Abraham, y por eso las naciones del mundo manifiestan su dolor e incomodidad con un creciente antisemitismo.

Nuestro papel, nuestra contribución más importante en el mundo según Yehuda Ashlag (Baal HaSulam), el cabalista más famoso del siglo XX, es ser un conducto para verter sobre la humanidad todo lo bueno que hay en la unidad. No obstante, para que eso suceda, primero debemos llevarlo a la práctica nosotros mismos.

Cuando regresemos a un estado de unidad, podremos proporcionar a toda la humanidad el método de unidad y amor entre seres humanos. «Y cuando hagan eso, será evidente que, con Su trabajo, toda la envidia y el odio quedarán erradicados de la humanidad» (Baal HaSulam, La paz).

Ese papel esencial de los judíos en la consecución de un futuro esperanzador para todos fue asimismo reflejado por Rav Kook en Orot HaKodesh: «En Israel está el secreto de la unidad del mundo».

Publicado en: Judíos, News

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