El libro del Zóhar con el comentario Sulam (Escalera) y también Estudio de las diez Sefirot (TES) son dos fuentes verdaderamente monumentales de fuerza espiritual. No son meramente libros en el sentido ordinario. Son obras fundamentales que presentan la estructura del sistema espiritual. El libro del Zóhar revela este sistema en el comentario Sulam, mientras que TES sirve como comentario exhaustivo de los escritos del ARI, explica las leyes y mecanismos de los mundos superiores.
La singularidad de estas fuentes no radica en la información que contienen, sino en la fuerza espiritual depositada en ellas. Cuando las estudiamos correctamente, nos conectamos con el sistema espiritual que describen. Con esta conexión, atraemos la influencia de la luz superior.
No depende del entendimiento intelectual. Muchas personas creen que primero se debe lograr percepción espiritual para beneficiarse de esos textos, pero no es así. Incluso si no entendemos nada de lo que leemos, podemos recibir su influencia. Al estudiar estas fuentes cabalistas auténticas y esforzarnos por conectarnos con el sistema interior que describen, atraemos iluminación de la luz que, gradualmente, nos conduce hacia el logro espiritual.
La luz actúa sobre el hombre según las necesidades de su alma y lo conduce por las etapas del desarrollo espiritual. ¿Hasta dónde se debe progresar? Hasta la extensión completa del potencial del alma. Cada uno debe ascender por los grados espirituales hasta alcanzar el Mundo del Infinito (Mundo de Ein Sof) y llegar al lugar mismo del que su alma descendió a este mundo.
Por eso, el estudio de estas grandes obras cabalistas no es una búsqueda académica, sino un medio práctico para conectarse con la realidad espiritual que rige nuestra existencia. En ellas, despertamos la fuerza capaz de transformar nuestra percepción, corregir nuestra naturaleza y guiarnos de regreso a nuestra raíz eterna.




Deja una respuesta