{"id":599,"date":"2016-08-08T05:35:00","date_gmt":"2016-08-08T05:35:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/?p=599"},"modified":"2016-08-08T05:35:00","modified_gmt":"2016-08-08T05:35:00","slug":"liberarnos-las-calamidades","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/news\/liberarnos-las-calamidades\/","title":{"rendered":"Liberarnos de las calamidades"},"content":{"rendered":"<p class=\"lead\" style=\"text-align: justify\"><strong><em>Las tres semanas \u2013o Bein HaMetzarim (\u201cEntre las calamidades\u201d)\u2013 que comienzan con el 17 de Tamuz (conmemorado el domingo 24 de julio) y terminan con el 9 de Av (conmemorado este a\u00f1o el domingo 14 de agosto) marcan una \u00e9poca muy sombr\u00eda de nuestro pasado.<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Las tres semanas \u2013o\u00a0<em>Bein HaMetzarim<\/em>\u00a0(\u201cEntre las calamidades\u201d)\u2013 que comienzan con el 17 de\u00a0<em>Tamuz<\/em>\u00a0(conmemorado el domingo 24 de julio) y terminan con el 9 de\u00a0<em>Av<\/em>\u00a0(conmemorado este a\u00f1o el domingo 14 de agosto) marcan una \u00e9poca muy sombr\u00eda de nuestro pasado. En la era de\u00a0<em>Candy Crush<\/em>\u00a0y\u00a0<em>Pokemon Go<\/em>, a nadie le interesa conocer todo esto, pero deber\u00eda interesarnos, porque la dolencia que devast\u00f3 nuestra naci\u00f3n hace 2.000 a\u00f1os nunca ha sido sanada. Y hoy, como entonces, es la causa de todos nuestros problemas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify\"><strong>La triste historia sobre Kamtza y Bar Kamtza<\/strong><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify\">El Talmud (<em>Masejet Guit\u00edn<\/em>) nos cuenta que una vez, cuando el Templo segu\u00eda en pie, un rico jud\u00edo de Jerusal\u00e9n ten\u00eda un amigo llamado Kamtza y un enemigo llamado Bar Kamtza. Un d\u00eda, el acaudalado jud\u00edo decidi\u00f3 dar una fiesta. Envi\u00f3 a su criado a que invitara a su amigo Kamtza a la fiesta, pero el criado, por error, invit\u00f3 a su enemigo Bar Kamtza. El sorprendido Bar Kamtza interpret\u00f3 esto como un gesto de reconciliaci\u00f3n y acept\u00f3 la invitaci\u00f3n. Se puso sus mejores ropajes y fue a la casa del que pensaba que ya no era su enemigo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Cuando el anfitri\u00f3n se dio cuenta de que Bar Kamtza estaba all\u00ed, se enfureci\u00f3 y exigi\u00f3 que se marchara de inmediato. El humillado Bar Kamtza implor\u00f3 al anfitri\u00f3n que le permitiera quedarse. Incluso se ofreci\u00f3 a pagar su propia comida y bebida as\u00ed como la de todos los dem\u00e1s. El anfitri\u00f3n no solo se neg\u00f3 despiadadamente, sino que adem\u00e1s sac\u00f3 a Bar Kamtza a rastras de su casa y lo ech\u00f3 a la calle.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Humillado y deshonrado, Bar Kamtza prometi\u00f3 venganza no solo contra su anfitri\u00f3n sino tambi\u00e9n contra los invitados, que hab\u00edan apoyado al anfitri\u00f3n. \u201cLos difamar\u00e9 ante el emperador\u201d decidi\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Bar Kamtza fue hasta el emperador Ner\u00f3n y le dijo que los jud\u00edos estaban planeando una rebeli\u00f3n contra \u00e9l. Tras unas dosis de astuta persuasi\u00f3n, el emperador se convenci\u00f3 de que Bar Kamtza dec\u00eda la verdad y envi\u00f3 a su ej\u00e9rcito, liderado por Tiberio Alejandro, que era jud\u00edo, para destruir Jerusal\u00e9n y el Templo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">A lo largo de las generaciones, esta conocida historia ha retratado el odio sin fundamento que condujo a nuestra decadencia social y moral, y que finalmente nos llev\u00f3 al exilio. Esta historia resulta tremendamente oportuna dado el actual clima social. Como podemos ver, leer y escuchar cada d\u00eda, los conflictos, las manipulaciones y la falta de honradez entre nosotros est\u00e1n ahora m\u00e1s presentes que nunca. El sarcasmo y la burla que unos utilizamos contra otros no van dirigidos a la agudeza de los dem\u00e1s, sino a la aversi\u00f3n que sentimos por el otro.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify\"><strong>Tiempo de volver a conectar nuestros hilos de amor<\/strong><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify\">Las tres semanas marcan el tiempo entre la ruptura de las murallas de Jerusal\u00e9n y la destrucci\u00f3n del Templo. El Santo Shlah escribi\u00f3 que \u201cel odio infundado provoc\u00f3 la destrucci\u00f3n del Templo\u201d. En efecto, como se\u00f1al\u00f3 Baal HaSulam, \u201cEs una l\u00e1stima admitir que una de las virtudes m\u00e1s preciosas que hemos perdido es la sensaci\u00f3n natural que conecta y sostiene a cada naci\u00f3n. Los hilos del amor que conectan la naci\u00f3n, tan naturales y ancestrales en todas las naciones, se han ido degenerando, han abandonado nuestros corazones, y han desaparecido\u201d. En consecuencia, lo \u00fanico que nos mantiene unidos como una naci\u00f3n es el odio que el mundo siente hacia nosotros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El mundo occidental en la actualidad todav\u00eda ofrece a los jud\u00edos libertad de expresi\u00f3n y movimiento. Debemos usar esta libertad para restablecer el amor fraternal por encima de nuestro distanciamiento y reconstruir nuestro sentimiento de pueblo. Ahora, antes de que la puerta de la libertad vuelva a cerrarse, nuestra naci\u00f3n debe trabajar sin descanso para volver a levantarse desde las ruinas del odio infundado y llevar a cabo la vocaci\u00f3n de nuestro pueblo: ser un modelo de naci\u00f3n verdaderamente unida. Un modelo que todas las naciones quieran emular para que tambi\u00e9n ellos puedan beneficiarse de esa fuerza especial de la unidad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify\"><strong>Construir el Templo en nuestro interior<\/strong><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify\">Al reflexionar sobre la destrucci\u00f3n del Templo, debemos tambi\u00e9n tener en cuenta el futuro. Cuando\u00a0<em>El libro del Z\u00f3har<\/em>describe la construcci\u00f3n del Tercer Templo, no est\u00e1 hablando de arcos o ladrillos: habla de nuestras conexiones. Describe la restauraci\u00f3n de nuestros corazones quebrados que sufren la dolencia del odio infundado.\u00a0<em>El Z\u00f3har<\/em>\u00a0explica c\u00f3mo todo el mundo podr\u00e1 beneficiarse de la conexi\u00f3n que irradie el pueblo unido de Israel. Por lo tanto, la construcci\u00f3n del Tercer Templo se llevar\u00e1 a cabo dentro de nosotros y entre nosotros, reparando nuestros lazos rotos y cubriendo el odio con amor, como escribi\u00f3 el rey Salom\u00f3n: \u201cel amor cubre todas las transgresiones\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Del mismo modo que cuando nos separamos unos de otros invocamos una fuerza negativa, cuando conectamos unos con otros estamos despertando una fuerza positiva. Esta fuerza transforma nuestra sospecha mutua en preocupaci\u00f3n mutua, y nuestro aislamiento en solidaridad mutua. Lo hermoso en esta fuerza es que podemos mantener nuestra individualidad y potenciar nuestros rasgos personales al tiempo que contribuimos a la sociedad y recibimos los beneficios de la contribuci\u00f3n de los dem\u00e1s. De este modo, tejemos una \u201cmanta\u201d de conexi\u00f3n con la que cubrir nuestra separaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify\"><strong>El gen de la unidad<\/strong><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify\">El juda\u00edsmo de hoy est\u00e1 roto, fragmentado en incontables pedazos. Pero el \u201cgen\u201d de la unidad est\u00e1 latente en cada uno de nosotros, y podemos devolverlo a la vida si as\u00ed lo decidimos. Si, a pesar de nuestros egos desbordantes, hacemos todo lo posible por unir nuestras fuerzas en un objetivo com\u00fan como naci\u00f3n jud\u00eda \u2013proporcionar a la humanidad un ejemplo de unidad en un momento en que tanto lo necesita\u2013 cumpliremos con aquello que estamos llamados a cumplir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Ahora es el momento de ser proactivos. El mundo est\u00e1 en una espiral descendente y a la vista est\u00e1 que el ego tiene mucho que ver en ese descenso. Pero nadie sabe c\u00f3mo detener ese comportamiento suicida colectivo. Nosotros, los jud\u00edos, los garantes del principio \u201cAma a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo\u201d, debemos aceptar el reto, no hacer caso a nuestros egos, y unirnos por encima de ellos. Este es el mensaje, certero y positivo, que debemos extraer de las tres semanas; es lo \u00fanico que garantizar\u00e1 la seguridad y la felicidad de Israel y del mundo entero.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Y hoy, como entonces, es la causa de todos nuestros problemas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify\"><strong>La triste historia sobre Kamtza y Bar Kamtza<\/strong><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify\">El Talmud (<em>Masejet Guit\u00edn<\/em>) nos cuenta que una vez, cuando el Templo segu\u00eda en pie, un rico jud\u00edo de Jerusal\u00e9n ten\u00eda un amigo llamado Kamtza y un enemigo llamado Bar Kamtza. Un d\u00eda, el acaudalado jud\u00edo decidi\u00f3 dar una fiesta. Envi\u00f3 a su criado a que invitara a su amigo Kamtza a la fiesta, pero el criado, por error, invit\u00f3 a su enemigo Bar Kamtza. El sorprendido Bar Kamtza interpret\u00f3 esto como un gesto de reconciliaci\u00f3n y acept\u00f3 la invitaci\u00f3n. Se puso sus mejores ropajes y fue a la casa del que pensaba que ya no era su enemigo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Cuando el anfitri\u00f3n se dio cuenta de que Bar Kamtza estaba all\u00ed, se enfureci\u00f3 y exigi\u00f3 que se marchara de inmediato. El humillado Bar Kamtza implor\u00f3 al anfitri\u00f3n que le permitiera quedarse. Incluso se ofreci\u00f3 a pagar su propia comida y bebida as\u00ed como la de todos los dem\u00e1s. El anfitri\u00f3n no solo se neg\u00f3 despiadadamente, sino que adem\u00e1s sac\u00f3 a Bar Kamtza a rastras de su casa y lo ech\u00f3 a la calle.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Humillado y deshonrado, Bar Kamtza prometi\u00f3 venganza no solo contra su anfitri\u00f3n sino tambi\u00e9n contra los invitados, que hab\u00edan apoyado al anfitri\u00f3n. \u201cLos difamar\u00e9 ante el emperador\u201d decidi\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Bar Kamtza fue hasta el emperador Ner\u00f3n y le dijo que los jud\u00edos estaban planeando una rebeli\u00f3n contra \u00e9l. Tras unas dosis de astuta persuasi\u00f3n, el emperador se convenci\u00f3 de que Bar Kamtza dec\u00eda la verdad y envi\u00f3 a su ej\u00e9rcito, liderado por Tiberio Alejandro, que era jud\u00edo, para destruir Jerusal\u00e9n y el Templo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">A lo largo de las generaciones, esta conocida historia ha retratado el odio sin fundamento que condujo a nuestra decadencia social y moral, y que finalmente nos llev\u00f3 al exilio. Esta historia resulta tremendamente oportuna dado el actual clima social. Como podemos ver, leer y escuchar cada d\u00eda, los conflictos, las manipulaciones y la falta de honradez entre nosotros est\u00e1n ahora m\u00e1s presentes que nunca. El sarcasmo y la burla que unos utilizamos contra otros no van dirigidos a la agudeza de los dem\u00e1s, sino a la aversi\u00f3n que sentimos por el otro.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify\"><strong>Tiempo de volver a conectar nuestros hilos de amor<\/strong><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify\">Las tres semanas marcan el tiempo entre la ruptura de las murallas de Jerusal\u00e9n y la destrucci\u00f3n del Templo. El Santo Shlah escribi\u00f3 que \u201cel odio infundado provoc\u00f3 la destrucci\u00f3n del Templo\u201d. En efecto, como se\u00f1al\u00f3 Baal HaSulam, \u201cEs una l\u00e1stima admitir que una de las virtudes m\u00e1s preciosas que hemos perdido es la sensaci\u00f3n natural que conecta y sostiene a cada naci\u00f3n. Los hilos del amor que conectan la naci\u00f3n, tan naturales y ancestrales en todas las naciones, se han ido degenerando, han abandonado nuestros corazones, y han desaparecido\u201d. En consecuencia, lo \u00fanico que nos mantiene unidos como una naci\u00f3n es el odio que el mundo siente hacia nosotros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El mundo occidental en la actualidad todav\u00eda ofrece a los jud\u00edos libertad de expresi\u00f3n y movimiento. Debemos usar esta libertad para restablecer el amor fraternal por encima de nuestro distanciamiento y reconstruir nuestro sentimiento de pueblo. Ahora, antes de que la puerta de la libertad vuelva a cerrarse, nuestra naci\u00f3n debe trabajar sin descanso para volver a levantarse desde las ruinas del odio infundado y llevar a cabo la vocaci\u00f3n de nuestro pueblo: ser un modelo de naci\u00f3n verdaderamente unida. Un modelo que todas las naciones quieran emular para que tambi\u00e9n ellos puedan beneficiarse de esa fuerza especial de la unidad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify\"><strong>Construir el Templo en nuestro interior<\/strong><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify\">Al reflexionar sobre la destrucci\u00f3n del Templo, debemos tambi\u00e9n tener en cuenta el futuro. Cuando\u00a0<em>El libro del Z\u00f3har<\/em>describe la construcci\u00f3n del Tercer Templo, no est\u00e1 hablando de arcos o ladrillos: habla de nuestras conexiones. Describe la restauraci\u00f3n de nuestros corazones quebrados que sufren la dolencia del odio infundado.\u00a0<em>El Z\u00f3har<\/em>\u00a0explica c\u00f3mo todo el mundo podr\u00e1 beneficiarse de la conexi\u00f3n que irradie el pueblo unido de Israel. Por lo tanto, la construcci\u00f3n del Tercer Templo se llevar\u00e1 a cabo dentro de nosotros y entre nosotros, reparando nuestros lazos rotos y cubriendo el odio con amor, como escribi\u00f3 el rey Salom\u00f3n: \u201cel amor cubre todas las transgresiones\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Del mismo modo que cuando nos separamos unos de otros invocamos una fuerza negativa, cuando conectamos unos con otros estamos despertando una fuerza positiva. Esta fuerza transforma nuestra sospecha mutua en preocupaci\u00f3n mutua, y nuestro aislamiento en solidaridad mutua. Lo hermoso en esta fuerza es que podemos mantener nuestra individualidad y potenciar nuestros rasgos personales al tiempo que contribuimos a la sociedad y recibimos los beneficios de la contribuci\u00f3n de los dem\u00e1s. De este modo, tejemos una \u201cmanta\u201d de conexi\u00f3n con la que cubrir nuestra separaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify\"><strong>El gen de la unidad<\/strong><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify\">El juda\u00edsmo de hoy est\u00e1 roto, fragmentado en incontables pedazos. Pero el \u201cgen\u201d de la unidad est\u00e1 latente en cada uno de nosotros, y podemos devolverlo a la vida si as\u00ed lo decidimos. Si, a pesar de nuestros egos desbordantes, hacemos todo lo posible por unir nuestras fuerzas en un objetivo com\u00fan como naci\u00f3n jud\u00eda \u2013proporcionar a la humanidad un ejemplo de unidad en un momento en que tanto lo necesita\u2013 cumpliremos con aquello que estamos llamados a cumplir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Ahora es el momento de ser proactivos. El mundo est\u00e1 en una espiral descendente y a la vista est\u00e1 que el ego tiene mucho que ver en ese descenso. Pero nadie sabe c\u00f3mo detener ese comportamiento suicida colectivo. Nosotros, los jud\u00edos, los garantes del principio \u201cAma a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo\u201d, debemos aceptar el reto, no hacer caso a nuestros egos, y unirnos por encima de ellos. Este es el mensaje, certero y positivo, que debemos extraer de las tres semanas; es lo \u00fanico que garantizar\u00e1 la seguridad y la felicidad de Israel y del mundo entero.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las tres semanas \u2013o Bein HaMetzarim (\u201cEntre las calamidades\u201d)\u2013 que comienzan con el 17 de Tamuz (conmemorado el domingo 24 de julio) y terminan con el 9 de Av (conmemorado este a\u00f1o el domingo 14 de agosto) marcan una \u00e9poca<span class=\"ellipsis\">&hellip;<\/span><\/p>\n<div class=\"read-more\"><a href=\"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/news\/liberarnos-las-calamidades\/\">Leer m\u00e1s \u203a<\/a><\/div>\n<p><!-- end of .read-more --><\/p>\n","protected":false},"author":38,"featured_media":600,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-599","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-news"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/599","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/38"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=599"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/599\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/600"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=599"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=599"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=599"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}