{"id":5529,"date":"2026-08-16T17:07:22","date_gmt":"2026-08-16T17:07:22","guid":{"rendered":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/?p=5529"},"modified":"2026-08-16T17:09:55","modified_gmt":"2026-08-16T17:09:55","slug":"es-la-naturaleza-unicamente-dios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/news\/es-la-naturaleza-unicamente-dios\/","title":{"rendered":"\u00bfSon Dios y la naturaleza lo mismo?"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/ARMONIA.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"682\" src=\"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/ARMONIA-1024x682.jpg\" alt=\"naturaleza humanidad armon\u00eda sabidur\u00eda\" class=\"wp-image-4569\" srcset=\"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/ARMONIA-1024x682.jpg 1024w, https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/ARMONIA-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/ARMONIA-768x512.jpg 768w, https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/ARMONIA-1080x720.jpg 1080w, https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/ARMONIA.jpg 1280w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">Foto de Diana Reyes en Pexels<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Muchas personas, cuando escuchan la palabra \u00abDios\u00bb, imaginan un ser distante, situado en alg\u00fan lugar m\u00e1s all\u00e1 de este mundo, que observa los asuntos humanos. Sin embargo, la sabidur\u00eda de la Cabal\u00e1 describe a Dios de una manera muy diferente. Dios no es una figura que se encuentra fuera de la realidad. Dios es la fuerza general de la naturaleza misma, una fuerza de amor, otorgamiento y conexi\u00f3n que sostiene y gobierna la existencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La palabra hebrea para Dios, \u00abElokim\u00bb, tiene el mismo valor num\u00e9rico que la palabra naturaleza, \u00abHaTeva\u00bb. Los cabalistas utilizan esto como un ejemplo para ense\u00f1arnos que Dios es lo mismo que la naturaleza: la fuerza y la ley universales de amor y otorgamiento que act\u00faan en toda la realidad. Todo existe dentro de esta fuerza. Nos rodea, nos llena y dirige todo el proceso de la creaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, hay un elemento en la naturaleza que se siente separado de esta fuerza: el ser humano. Nacemos con un deseo ego\u00edsta de disfrutar \u00fanicamente en beneficio propio, lo que nos hace pensar constantemente en nosotros mismos. En lugar de preocuparnos naturalmente por los dem\u00e1s, medimos todo seg\u00fan nuestro beneficio personal. Esta cualidad nos separa de la fuerza de la naturaleza y nos impide sentir la armon\u00eda que existe en toda la creaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El prop\u00f3sito del desarrollo humano es superar esta separaci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed, aprendemos lo que Rab\u00ed Akiva denomina \u00abla gran regla\u00bb: \u00abAma a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo\u00bb, un principio que nos gu\u00eda hacia una semejanza cada vez mayor con Dios o la naturaleza. A medida que aprendemos a elevarnos por encima de nuestra preocupaci\u00f3n innata por nosotros mismos y desarrollamos una preocupaci\u00f3n genuina por los dem\u00e1s, adquirimos gradualmente la misma cualidad de amor y otorgamiento que habita en la naturaleza. Este proceso se denomina \u00abcorrecci\u00f3n espiritual\u00bb. Atravesar este proceso de correcci\u00f3n nos lleva a descubrir una sensaci\u00f3n armoniosa y pac\u00edfica de conexi\u00f3n, responsabilidad mutua, eternidad y perfecci\u00f3n. Dios \u2014o la naturaleza\u2014 act\u00faa constantemente sobre nosotros, impulsando nuestro desarrollo hacia ese estado. Cuando lo alcanzamos, logramos lo que se denomina \u00abadhesi\u00f3n con el Creador\u00bb o \u00abequilibrio con la naturaleza\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando comenzamos a construir relaciones basadas en el cuidado mutuo, descubrimos que, en la conexi\u00f3n entre nosotros, empezamos a percibir la fuerza que siempre estuvo presente, pero oculta. Dios \u2014o la naturaleza\u2014 no se revela m\u00e1s all\u00e1 de este mundo. Por el contrario, la revelaci\u00f3n de esta fuerza superior tiene lugar en las relaciones corregidas entre las personas, en conexiones positivas de amor y otorgamiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por eso, el futuro de la humanidad no depende de la tecnolog\u00eda, la pol\u00edtica o la econom\u00eda, sino de nuestra capacidad para aprender a conectarnos positivamente por encima de nuestras diferencias. Al hacerlo, revelamos la fuerza de amor que llena toda la realidad y descubrimos el significado y el prop\u00f3sito de nuestras vidas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Muchas personas, cuando escuchan la palabra \u00abDios\u00bb, imaginan un ser distante, situado en alg\u00fan lugar m\u00e1s all\u00e1 de este mundo, que observa los asuntos humanos. 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