{"id":5339,"date":"2026-04-13T17:22:10","date_gmt":"2026-04-13T17:22:10","guid":{"rendered":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/?p=5339"},"modified":"2026-04-13T17:22:10","modified_gmt":"2026-04-13T17:22:10","slug":"como-evitamos-otro-holocausto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/news\/como-evitamos-otro-holocausto\/","title":{"rendered":"\u00bfC\u00f3mo evitamos otro Holocausto?"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><a href=\"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/01-04.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"682\" src=\"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/01-04.jpg\" alt=\"holocausto jud\u00edos\" class=\"wp-image-5340\" srcset=\"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/01-04.jpg 1024w, https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/01-04-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/01-04-768x512.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>Soy hijo de los pocos supervivientes de la familia Laitman que lograron sobrevivir al Holocausto. Dos tercios de mis familiares fueron asesinados en los campos de exterminio. Nac\u00ed en 1946 y crec\u00ed bajo la pesada sombra que dej\u00f3 la guerra sobre mi familia y sobre todo el juda\u00edsmo de Europa del Este.<\/p>\n\n\n\n<p>Para m\u00ed, el Holocausto no es un recuerdo lejano, sino un doloroso recordatorio de lo que podr\u00eda sucedernos. Desde esa sensaci\u00f3n surge en m\u00ed una pregunta que no me deja en paz: \u00bfc\u00f3mo evitamos otro Holocausto?<\/p>\n\n\n\n<p>Siento c\u00f3mo un oc\u00e9ano de odio se est\u00e1 cerrando sobre nosotros. Las se\u00f1ales externas nunca han sido tan claras, y el aumento del antisemitismo es evidente y visible para todos. En el mundo ya se preguntan si no ha llegado el momento de dejar de hablar del Holocausto, y muchos cuestionan incluso la legitimidad del Estado de Israel.<\/p>\n\n\n\n<p>Es dif\u00edcil ignorar las claras se\u00f1ales de advertencia sobre lo que nos espera. Entonces, \u00bfc\u00f3mo evitamos otro Holocausto? Junto al dolor por el pasado, debemos dar espacio al an\u00e1lisis, a la cr\u00edtica y a la correcci\u00f3n de nuestra situaci\u00f3n actual. Vivimos dentro de un sistema cerrado de fuerzas que opera seg\u00fan la ley de la conexi\u00f3n. Cuando estamos en armon\u00eda con esta ley, nos va bien; cuando estamos divididos y fragmentados, este sistema, como cualquier sistema en la naturaleza, nos obliga a volver al equilibrio. A veces, una correcci\u00f3n de rumbo de este tipo implica un sufrimiento enorme.<\/p>\n\n\n\n<p>Y nosotros tenemos una responsabilidad especial respecto al cumplimiento de esta ley. Tenemos un papel que nos fue otorgado ya en los tiempos de Abraham. Cuando el ego separ\u00f3 a los habitantes de la antigua Babilonia, el padre de nuestra naci\u00f3n descubri\u00f3 la ley que rige la realidad: la ley de la conexi\u00f3n. Aquellos pocos que aprendieron de \u00e9l el m\u00e9todo para unirse se convirtieron en el pueblo de Israel. Cumplir la ley de la conexi\u00f3n es el prop\u00f3sito de nuestra vida, y transmitir el conocimiento sobre la conexi\u00f3n y la vida en unidad es la \u00fanica justificaci\u00f3n de nuestra existencia como pueblo.<\/p>\n\n\n\n<p>A comienzos del siglo XX recibimos la oportunidad de regresar a la tierra de Israel, no para construir all\u00ed un hogar para los jud\u00edos del mundo, sino para unirnos en ella. Los jud\u00edos no aprovecharon esta oportunidad y prefirieron encerrarse en sus comunidades en Europa o integrarse en la sociedad general, y la respuesta del sistema superior fue el Holocausto. Justo antes de que el mundo se hundiera en sangre, los cabalistas a\u00fan clamaban que deb\u00edamos regresar a nuestra tierra y unirnos, pero los jud\u00edos no escucharon. En lugar de acercarnos unos a otros por voluntad propia, los terribles sufrimientos del Holocausto nos acercaron entre nosotros\u2026 y como consecuencia del Holocausto, recibimos un Estado.<\/p>\n\n\n\n<p>Con todo el respeto a la ONU, el verdadero mandato para la existencia del Estado es nuestro prop\u00f3sito. El Estado que recibimos, como escriben los cabalistas, es solo una oportunidad para cumplir la ley de la conexi\u00f3n, y eso es exactamente lo que el mundo espera de nosotros. En su subconsciente, desea que nos unamos y que tambi\u00e9n le transmitamos el m\u00e9todo de Abraham, pero nos negamos a conectarnos, y esa es la fuente del odio hacia nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>El D\u00eda del Holocausto y el D\u00eda de la Independencia deben convertirse en d\u00edas de reflexi\u00f3n conjunta sobre nuestra misi\u00f3n como pueblo, d\u00edas para reexaminar la esencia de nuestra existencia. En estos d\u00edas debemos hablar sobre el camino para ser verdaderamente independientes: independientes de nuestro ego y conectados entre nosotros mediante el amor al pr\u00f3jimo. Solo as\u00ed garantizaremos nuestro futuro y el de nuestros hijos aqu\u00ed.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Soy hijo de los pocos supervivientes de la familia Laitman que lograron sobrevivir al Holocausto. Dos tercios de mis familiares fueron asesinados en los campos de exterminio. Nac\u00ed en 1946 y crec\u00ed bajo la pesada sombra que dej\u00f3 la guerra<span class=\"ellipsis\">&hellip;<\/span><\/p>\n<div class=\"read-more\"><a href=\"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/news\/como-evitamos-otro-holocausto\/\">Leer m\u00e1s \u203a<\/a><\/div>\n<p><!-- end of .read-more --><\/p>\n","protected":false},"author":76,"featured_media":5340,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[102,3],"tags":[32,84],"class_list":["post-5339","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-judios","category-news","tag-judios","tag-holocausto"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5339","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/76"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5339"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5339\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5341,"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5339\/revisions\/5341"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5340"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5339"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5339"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5339"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}