{"id":5272,"date":"2026-03-01T02:58:14","date_gmt":"2026-03-01T02:58:14","guid":{"rendered":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/?p=5272"},"modified":"2026-03-01T02:58:14","modified_gmt":"2026-03-01T02:58:14","slug":"aprendemos-la-compasion-o-la-heredamos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/news\/aprendemos-la-compasion-o-la-heredamos\/","title":{"rendered":"\u00bfAprendemos la compasi\u00f3n o la heredamos?"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><a href=\"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/compasion.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"940\" height=\"788\" src=\"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/compasion.jpg\" alt=\"compasi\u00f3n sufrimientos\" class=\"wp-image-5273\" srcset=\"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/compasion.jpg 940w, https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/compasion-300x251.jpg 300w, https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/compasion-768x644.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 940px) 100vw, 940px\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em><sub>Imagen generada con Canva IA<\/sub><\/em><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Compasi\u00f3n es cuando nos solidarizamos con el sufrimiento de otros, incluso lo compartimos. Empat\u00eda es conectarnos con otros y sentir sus experiencias como propias.<\/p>\n\n\n\n<p>Rara vez cultivamos estas cualidades; aunque, desde los trece o catorce a\u00f1os, ya podemos percibir profundamente el dolor ajeno. Si nos educ\u00e1ramos adecuadamente, el mundo cambiar\u00eda por completo.<\/p>\n\n\n\n<p>No hay duda, la compasi\u00f3n se puede desarrollar. Se puede aprender a percibir el sufrimiento ajeno, hasta el punto de compartirlo, sentirlo parcialmente y neutralizarlo. No conduce al agotamiento, ya que el sufrimiento se divide en muchas partes m\u00e1s peque\u00f1as, repartidas entre quienes participan, naturalmente da alivio. Si la humanidad compartiera la compasi\u00f3n por igual, el mundo alcanzar\u00eda equilibrio, un estado que podr\u00edamos llamar \u00abfelicidad\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Nos enfrentamos a desaf\u00edos muy serios. El deseo ego\u00edsta en nuestro interior sigue creciendo, cada vez est\u00e1 menos satisfecho con lo que sol\u00eda satisfacerlo y a medida que la fuerza de altruismo e interconexi\u00f3n que reside en la naturaleza se revela con mayor fuerza contra nuestro ego, las presiones se intensificar\u00e1n. Si no logramos unirnos, compartir la carga y difundir la compasi\u00f3n entre nosotros, no podremos soportar lo que se avecina. Unidad, conexi\u00f3n positiva, pensamientos y relaciones son la base de un futuro de armon\u00eda, paz y felicidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, no es s\u00f3lo compasi\u00f3n, es compartir el sufrimiento mismo. Hay un deseo y una luz inmensos que puede satisfacerlo, pero cuando la intenci\u00f3n de recibir \u00abes para uno mismo\u00bb, la luz no puede entrar. La plenitud s\u00f3lo es posible cuando es por el bien de los dem\u00e1s. Podemos alcanzar equilibrio cuando aprendemos a compartir esta gran contradicci\u00f3n \u2014entre el vac\u00edo absoluto y la plenitud absoluta. Cuando lo hacemos, la contradicci\u00f3n desaparece. Esta es la propiedad \u00fanica de la unidad.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese punto, el dolor y el placer se fusionan. El llanto interno se transforma en saciedad, en algo superior. El dolor mismo se transforma en placer, porque ambos se equilibran. El mayor dolor, cuando hay reconciliaci\u00f3n, se convierte en el mayor placer. Este es el prop\u00f3sito elevado del sufrimiento: transformarse en alegr\u00eda, gracias a la unidad.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Compasi\u00f3n es cuando nos solidarizamos con el sufrimiento de otros, incluso lo compartimos. Empat\u00eda es conectarnos con otros y sentir sus experiencias como propias. 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