{"id":5009,"date":"2025-09-09T17:01:48","date_gmt":"2025-09-09T17:01:48","guid":{"rendered":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/?p=5009"},"modified":"2025-09-09T17:01:48","modified_gmt":"2025-09-09T17:01:48","slug":"son-diferentes-las-lagrimas-del-hombre-y-de-la-mujer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/news\/son-diferentes-las-lagrimas-del-hombre-y-de-la-mujer\/","title":{"rendered":"\u00bfSon diferentes las l\u00e1grimas del hombre y de la mujer?"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/514343625_1328378755308668_3945799581549366956_n.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/514343625_1328378755308668_3945799581549366956_n-1024x683.jpg\" alt=\"l\u00e1grimas llanto llorar Cabal\u00e1\" class=\"wp-image-5010\" srcset=\"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/514343625_1328378755308668_3945799581549366956_n-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/514343625_1328378755308668_3945799581549366956_n-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/514343625_1328378755308668_3945799581549366956_n-768x512.jpg 768w, https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/514343625_1328378755308668_3945799581549366956_n.jpg 1536w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>Las l\u00e1grimas tienen algo muy profundo. No me refiero a l\u00e1grimas de ni\u00f1os, hablo de adultos. Cuando un adulto llora, hay una especie de grito silencioso, un temblor del alma, al que no podemos ser indiferentes. Cuando veo a alguien llorar, especialmente en silencio, siento gran tensi\u00f3n interior.<\/p>\n\n\n\n<p>Las l\u00e1grimas ocultan mucho. Llevan dentro una tensi\u00f3n profunda y sutil que se desborda desde dentro. Cuando lloramos, nos purificamos. Liberamos algo del interior que las palabras no logran expresar.<\/p>\n\n\n\n<p>Llorar, sin embargo, no es f\u00e1cil. Especialmente para los hombres. Es poco com\u00fan y s\u00f3lo ocurre en momentos de profunda claridad emocional, cuando la comprensi\u00f3n y el sentimiento se fusionan. No es igual que las l\u00e1grimas de la mujer.<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed hay una frontera fundamental entre hombre y mujer. La mujer no puede llorar por razones masculinas y el hombre no puede llorar por razones femeninas. Somos diferentes, tan diferentes que no podemos comprender totalmente nuestros sistemas internos. Por eso fuimos creados como dos y no como uno.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, no s\u00f3lo difieren las razones, tambi\u00e9n las l\u00e1grimas mismas. Los sistemas por los que fluyen son completamente distintos. En el hombre, las l\u00e1grimas pasan por el cerebro, con una m\u00ednima participaci\u00f3n del coraz\u00f3n. En la mujer, pasan por el coraz\u00f3n y m\u00e1s profundamente, por el \u00fatero, es decir, por el sistema del futuro nacimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Estos sistemas, masculino y femenino, no s\u00f3lo son arquetipos biol\u00f3gicos, tambi\u00e9n espirituales. El hombre llora cuando comprende algo, cuando lo comprende y conmueve sus emociones. La mujer llora cuando su sistema interior se activa. Son literalmente dos mundos diferentes.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso preguntamos: \u00bfqu\u00e9 significa la uni\u00f3n entre estos dos seres tan diferentes? \u00bfqu\u00e9 sucede cuando las l\u00e1grimas masculinas y femeninas se encuentran?<\/p>\n\n\n\n<p>No se unen por s\u00ed solas. S\u00f3lo pueden unirse en la fuerza \u00fanica de la naturaleza que existe por encima de ellas, a la que Cabal\u00e1 llama \u00abCreador\u00bb. Cuando se elevan por encima de s\u00ed mismas, m\u00e1s all\u00e1 de sus sistemas naturales internos, pueden encontrar una ra\u00edz com\u00fan. Ese es el punto de la uni\u00f3n verdadera. No es una uni\u00f3n en el mundo f\u00edsico, sino en el espiritual, en el cielo. Esta atracci\u00f3n entre hombre y mujer, esta atracci\u00f3n de opuestos, se origina en un sistema complejo. No est\u00e1 dise\u00f1ado para complementarse en el exterior, sino para alcanzar juntos la revelaci\u00f3n com\u00fan del Creador. La verdadera uni\u00f3n se crea en el cielo. Ah\u00ed es donde tanto el hombre como la mujer encuentran su fuente y su plenitud.<\/p>\n\n\n\n<p>A veces me preguntan por qu\u00e9 me tiembla la voz y se me llenan los ojos de l\u00e1grimas cuando hablo de mi maestro Rabash. Porque la ra\u00edz de mi alma est\u00e1 en \u00e9l. Esa conexi\u00f3n est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de la raz\u00f3n y de las emociones. Vive en lo m\u00e1s profundo de mi ser. Cuando la toco, cambio, porque en esa ra\u00edz, todo se vuelve uno.&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las l\u00e1grimas tienen algo muy profundo. No me refiero a l\u00e1grimas de ni\u00f1os, hablo de adultos. Cuando un adulto llora, hay una especie de grito silencioso, un temblor del alma, al que no podemos ser indiferentes. 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