{"id":4969,"date":"2025-08-14T18:09:39","date_gmt":"2025-08-14T18:09:39","guid":{"rendered":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/?p=4969"},"modified":"2025-08-14T18:09:39","modified_gmt":"2025-08-14T18:09:39","slug":"aun-estamos-evolucionando-hacia-donde-nos-llevara-la-evolucion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/news\/aun-estamos-evolucionando-hacia-donde-nos-llevara-la-evolucion\/","title":{"rendered":"\u00bfA\u00fan estamos evolucionando? \u00bfHacia d\u00f3nde nos llevar\u00e1 la evoluci\u00f3n?"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/503501863_1273846617428549_7932909271544102991_n.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/503501863_1273846617428549_7932909271544102991_n-1024x683.jpg\" alt=\"evoluci\u00f3n humanidad\" class=\"wp-image-4970\" srcset=\"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/503501863_1273846617428549_7932909271544102991_n-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/503501863_1273846617428549_7932909271544102991_n-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/503501863_1273846617428549_7932909271544102991_n-768x512.jpg 768w, https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/503501863_1273846617428549_7932909271544102991_n.jpg 1536w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>La fuerza que nos impulsa a evolucionar, desarrolla en nosotros el deseo de recibir. De querer, tener, comprender y saber m\u00e1s. As\u00ed evolucionamos de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n, a\u00f1o tras a\u00f1o, es decir, gracias a la fuerza de recepci\u00f3n. Ganamos conocimiento sobre nuestro mundo, nos integramos a \u00e9l y nos esforzamos por controlar lo que sucede.<\/p>\n\n\n\n<p>Los problemas surgen cuando hay desequilibrio entre nosotros y nuestro entorno. Cuando s\u00f3lo tomamos para nosotros, sin consideraci\u00f3n ni l\u00edmites, perjudicamos a los dem\u00e1s y a la sociedad. Esto crea un mundo desequilibrado, carente de la fuerza del otorgamiento, en otras palabras, de la fuerza de dar, participar y en \u00faltima instancia, de amar.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta perspectiva comenz\u00f3 a cobrar fuerza en la d\u00e9cada de 1960. Se comenz\u00f3 a reconocer los l\u00edmites del desarrollo ego\u00edsta. Comprendimos que no podemos seguir progresando s\u00f3lo con el deseo de recibir, donde cada uno se ve a s\u00ed mismo e ignora su entorno. Es decir, incluso cuando damos, lo hacemos con la expectativa de recibir a cambio.<\/p>\n\n\n\n<p>Al mismo tiempo, despert\u00f3 el deseo de sentir a la naturaleza con m\u00e1s intensidad, de penetrar en su profundidad. La humanidad entendi\u00f3 que, sentir la naturaleza a un nivel m\u00e1s profundo requiere cualidades que no poseemos intr\u00ednsecamente.<\/p>\n\n\n\n<p>Aparentemente, no tenemos la fuerza de otorgar, la fuerza de la Madre Naturaleza, es decir, la fuerza de dar, de la que nace la evoluci\u00f3n. As\u00ed como actuamos con nuestros hijos, la naturaleza act\u00faa con nosotros. \u00bfY c\u00f3mo respondemos? Recibimos todo de la naturaleza y lo disfrutamos, pero \u00bfsomos similares a ella? En absoluto. Somos totalmente opuestos.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando reflexionamos sobre nosotros, sobre el sentido de la vida, sobre el proceso que estamos viviendo, surge la pregunta: \u00bfhay un prop\u00f3sito que debamos alcanzar? Parece que todo desarrollo en la naturaleza tiene un prop\u00f3sito. Pero, \u00bfqu\u00e9 hay de nosotros, la humanidad en su conjunto? \u00bfpodemos pensar en esta pregunta? Si encontramos respuesta, ya podemos empezar a alinearnos en consecuencia y avanzar hacia una vida verdaderamente buena.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay dos fuerzas fundamentales en la naturaleza: la fuerza de dar y la fuerza de recibir. En nuestro cuerpo, en todo el universo, todo es fuerza.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde el principio de la creaci\u00f3n, estas dos fuerzas se desarrollaron juntas, interactuaron en diversas combinaciones y crearon formas externas de materia. La interacci\u00f3n entre part\u00edculas negativas y positivas, electrones y protones, formaron \u00e1tomos, mol\u00e9culas y posteriormente, diversos compuestos en el plano inanimado de la naturaleza.<\/p>\n\n\n\n<p>Gracias a la integraci\u00f3n mutua, estas fuerzas se desarrollaron y formaron c\u00e9lulas vivas. En el mundo vegetal, el movimiento ya era evidente, es decir, absorci\u00f3n y emisi\u00f3n de energ\u00eda y materia. Posteriormente, la combinaci\u00f3n de fuerzas se volvi\u00f3 m\u00e1s compleja, cre\u00f3 el reino animal, donde las criaturas individuales se mov\u00edan de forma independiente, buscaban alimento y se esforzaban por sobrevivir y reproducirse. Adem\u00e1s, cada ser se adaptaba a los cambios de su entorno.<\/p>\n\n\n\n<p>La naturaleza de dar, que es la fuerza que sustenta, provee y nutre, es m\u00e1s oculta e interna. La naturaleza receptora es m\u00e1s visible. En los mundos inanimado, vegetal y animal, la evoluci\u00f3n se desarroll\u00f3 seg\u00fan un programa interno, sucedi\u00f3 de forma similar en la humanidad, durante cientos de miles de a\u00f1os. Hoy, sin embargo, sentimos que llegamos al l\u00edmite. Se agot\u00f3 el desarrollo con la fuerza de la recepci\u00f3n y el progreso requiere que a\u00f1adamos la fuerza de dar, conectarnos y amar.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfC\u00f3mo hacerlo? \u00bfqui\u00e9n nos ense\u00f1ar\u00e1?<\/p>\n\n\n\n<p>Hasta ahora, estamos acostumbrados a usar la fuerza de recepci\u00f3n, que es la fuerza de separaci\u00f3n. Mientras m\u00e1s distintos, superiores y dominantes fuimos, m\u00e1s exitosos se nos consider\u00f3. Ahora necesitamos evolucionar, aprender a trabajar con la segunda fuerza de la naturaleza, la fuerza de otorgamiento. Necesitamos integrarla con la fuerza de recepci\u00f3n para ascender juntos a una etapa de desarrollo fundamentalmente nueva.<\/p>\n\n\n\n<p>Un ejemplo claro de estas dos fuerzas opuestas, se puede ver en nuestra relaci\u00f3n con la sociedad, entre el individuo y la sociedad. Si construimos una sociedad que refleje los valores de otorgamiento, conexi\u00f3n y generosidad y estudiamos nuestra relaci\u00f3n con los dem\u00e1s y la de ellos con nosotros, podremos recopilar datos y aprender sobre la fuerza de otorgamiento que necesitamos tener, en contraposici\u00f3n a la fuerza de recepci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Gradualmente aprenderemos a usar cualidades como envidia, lujuria y honor, de modo especial, uno que promueva el otorgamiento. Esto depende del cambio en los valores sociales en esa direcci\u00f3n. Somos criaturas sociales y siempre buscamos ser vistos con buenos ojos por quienes la sociedad respeta. A medida que nos desarrollemos, vemos que la fuerza de otorgamiento se convierte en la fuerza dominante, la que determinar\u00e1 todas nuestras acciones, reacciones, pensamientos e intenciones.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 ganaremos con esto? Ante todo, lograremos una sociedad m\u00e1s segura, saludable y sensata, donde todos se preocupen por todos como en una familia sana y funcional. Estas relaciones cambiar\u00e1n por completo nuestra vida y mejorar\u00e1 totalmente el mundo actual.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo \u2014y este es el punto crucial\u2014, mientras m\u00e1s logremos la fuerza de otorgamiento, m\u00e1s empezamos a sentir y comprender a la naturaleza como nuestra madre. As\u00ed como el beb\u00e9 se convierte en ni\u00f1o, adolescente y adulto, tambi\u00e9n nosotros, al volvernos dadores como la naturaleza, empezamos a sentir sus fuerzas internas, las fuerzas que subyacen a la materia.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 es la materia que vemos? Si la descomponemos, encontramos \u00e1tomos, luego part\u00edculas y fuerzas. En \u00faltima instancia, hay una fuerza, los f\u00edsicos la observan en los aceleradores de part\u00edculas y en otros instrumentos.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, logramos las fuerzas fundamentales, la fuerza de otorgamiento y la fuerza de recepci\u00f3n, que est\u00e1n en la base de toda la materia. Nos adentramos en la materia, en la creaci\u00f3n y vemos que la combinaci\u00f3n de estas dos fuerzas construye, compone y conecta todo con una sabidur\u00eda maravillosa. Y comprenderemos a\u00fan m\u00e1s profundamente, m\u00e1s all\u00e1 de estas fuerzas y sus acciones, el programa operativo que las sustenta.<\/p>\n\n\n\n<p>Lograr y equilibrar estas dos fuerzas en nuestro interior, nos permiten conocer la naturaleza, la Madre Naturaleza, la fuerza general que opera, genera la vida y la gu\u00eda hacia una meta que llegaremos a descubrir. Esto nos ayudar\u00e1 a comprender esta vida. Podremos ver todo con transparencia, penetrar en todo lo que sucede, a nuestro alrededor y en nuestro interior. Lo veremos todo como una combinaci\u00f3n de fuerzas.<\/p>\n\n\n\n<p>Este no es un conocimiento externo como el que hemos obtenido hasta ahora, gracias a la recepci\u00f3n, sino que, la combinaci\u00f3n de ambas fuerzas y las nuevas cualidades que obtendremos de ellas, nos dar\u00e1n herramientas internas. No son externas como las de los f\u00edsicos, qu\u00edmicos y otros cient\u00edficos, sino que, en nuestro interior, sentimos la naturaleza y a nosotros mismos como partes integrales de ella. Comenzamos a ver, vivir y a ser incluidos en este gran proceso.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n comenzamos a sentirnos, no a nivel de cuerpos s\u00f3lidos -carne y hueso- ni de sus aspectos vegetales e inanimados, sino a trav\u00e9s de las fuerzas que act\u00faan en nuestro interior y se fusionan con la naturaleza general y global.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando descubramos el sistema interior, nuestra fuerza personal, la fuerza del entorno y las fuerzas de la naturaleza en general, nos vemos como parte integral de todo este sistema, conectados a \u00e9l. As\u00ed logramos conocer profundamente la naturaleza y sentir la eternidad y perfecci\u00f3n que reside en ella.<\/p>\n\n\n\n<p>De hecho, este es el prop\u00f3sito de la evoluci\u00f3n en esta nueva era y en los a\u00f1os venideros. Simplemente necesitamos comprender que hay una gran diferencia entre la nueva vida y lo que ha sucedido hasta ahora. A lo largo de la historia, hemos progresado instintivamente, guiados por una fuerza: el deseo de recibir. Nos hizo buscar por todas partes para obtener m\u00e1s. Ahora, necesitamos desarrollar un enfoque de consideraci\u00f3n, conexi\u00f3n, unidad e integraci\u00f3n dentro de nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>A medida que desarrollamos la fuerza de otorgar, la fuerza de recepci\u00f3n tambi\u00e9n crece, pero de otra forma, es decir, en contraste con la fuerza de otorgar. Ambas fuerzas se complementan a un nivel superior y dan como resultado el trabajo creativo. El desarrollo humano posterior sucede gracias a que, en la combinaci\u00f3n y el equilibrio entre ambas fuerzas, logramos comprender, sentir, aclarar, examinarnos y corregirnos. As\u00ed, seguimos desarroll\u00e1ndonos desde la plenitud hacia una plenitud a\u00fan mayor y m\u00e1s all\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>Como resultado de este proceso, se desarrolla una nueva conciencia de qui\u00e9n somos y en qu\u00e9 sistema estamos realmente. Cuando penetremos en la naturaleza, organizaremos las dos fuerzas internas, las de recepci\u00f3n y la de otorgamiento y podremos sentir dimensiones a las que actualmente no podemos acceder.<\/p>\n\n\n\n<p>Entramos en un sistema de fuerzas m\u00e1s all\u00e1 de tiempo, movimiento y espacio, alcanzamos logros espirituales y plenitud interior en nuestra emoci\u00f3n e intelecto, sin conexi\u00f3n con el cuerpo f\u00edsico. \u00bfPor qu\u00e9? Porque en el logro, todo se expande, gracias a la nueva conciencia que adquirimos. Y el cuerpo se revela como un mero aspecto de las fuerzas instintivas e iniciales que nos fueron dadas, para que podamos evolucionar a una dimensi\u00f3n superior de experiencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso, vivimos en un tiempo especial, en un estado \u00fanico y nos acercamos a la etapa de nacimiento como seres humanos, que se asemejan al vasto sistema de la naturaleza. Nos espera un desarrollo maravilloso en comprensi\u00f3n y entendimiento, hacia una vida cada vez mejor, m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites actuales, hacia una experiencia de vida ilimitada.&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La fuerza que nos impulsa a evolucionar, desarrolla en nosotros el deseo de recibir. De querer, tener, comprender y saber m\u00e1s. As\u00ed evolucionamos de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n, a\u00f1o tras a\u00f1o, es decir, gracias a la fuerza de recepci\u00f3n. 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