{"id":4803,"date":"2025-05-06T05:09:08","date_gmt":"2025-05-06T05:09:08","guid":{"rendered":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/?p=4803"},"modified":"2025-05-08T09:15:57","modified_gmt":"2025-05-08T09:15:57","slug":"por-que-la-gente-busca-vengarse","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/news\/por-que-la-gente-busca-vengarse\/","title":{"rendered":"\u00bfPor qu\u00e9 la gente busca vengarse?"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><a href=\"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/Vengarse-1024x1024-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/Vengarse-1024x1024-1.jpg\" alt=\"venganza motivaci\u00f3n educaci\u00f3n\" class=\"wp-image-4804\" srcset=\"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/Vengarse-1024x1024-1.jpg 1024w, https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/Vengarse-1024x1024-1-300x300.jpg 300w, https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/Vengarse-1024x1024-1-150x150.jpg 150w, https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/Vengarse-1024x1024-1-768x768.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>Se hizo un estudio para examinar si la venganza en los humanos es una tendencia innata. Los investigadores evaluaron a 330 ni\u00f1os de cuatro a ocho a\u00f1os, con un juego de dos fases.<\/p>\n\n\n\n<p>En la primera fase, cuatro \u00abjugadores\u00bb (en realidad, avatares controlados por computadora) recibieron dibujos, un jugador le dio uno a un ni\u00f1o. Luego, se invirtieron los roles y el ni\u00f1o tuvo la oportunidad de darle el dibujo a otro ni\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>En la segunda fase, un jugador le rob\u00f3 el dibujo al ni\u00f1o y el ni\u00f1o tuvo oportunidad de robarle el dibujo a otro jugador.<\/p>\n\n\n\n<p>Se encontr\u00f3 que los ni\u00f1os se desquitaban r\u00e1pidamente de quienes les robaban los dibujos, pero no mostraron tendencia a recompensar a quienes se las hab\u00edan dado. Esto sugiere que el impulso de venganza es inherente o se desarrolla antes que la inclinaci\u00f3n a corresponder con amabilidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto demuestra que la venganza es una tendencia natural en los humanos. Este fen\u00f3meno se describe en los textos cabalistas como \u201c<em>Ef Sed Mi Karen<\/em>\u201d (p\u00e9rdida de base).<\/p>\n\n\n\n<p>Supongamos que ten\u00eda una moneda en mi bolsa, pero la perd\u00ed. Di vueltas, preguntando: \u00ab\u00bfD\u00f3nde est\u00e1?\u00bb. La busqu\u00e9 como si mi vida dependiera de ella. \u00bfPor qu\u00e9? Porque era m\u00eda, la ten\u00eda y la perd\u00ed. Esa p\u00e9rdida se siente m\u00e1s grande que el valor de la moneda misma. Se siente como si hubiera perdido cien pesos. As\u00ed percibe la p\u00e9rdida la naturaleza humana.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo mismo ocurre con el da\u00f1o infligido por otros. Si alguien me hace da\u00f1o, percibo el acto como diez veces peor que el tama\u00f1o del da\u00f1o en s\u00ed. La magnitud de su actitud negativa hacia m\u00ed parece mucho mayor que la realidad.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfY por qu\u00e9, no mostramos gratitud con la misma vehemencia con la que buscamos venganza? Porque, por naturaleza, creemos merecer el bien. Desde que nacemos, nuestra madre nos dice que somos los mejores del mundo, que somos especiales. Cuando alguien nos da algo, lo aceptamos como si lo mereci\u00e9ramos. Podemos decir un r\u00e1pido \u00abgracias\u00bb, pero en la mente, simplemente recibimos lo que creemos merecer. Pero, cuando nos quitan algo, lo sentimos como una injusticia multiplicada por diez.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso los ni\u00f1os buscan venganza instintivamente. Si alguien les hace da\u00f1o, sienten un intenso impulso de desquitarse e incluso disfrutan haci\u00e9ndolo. Lo entiendo bien porque yo tambi\u00e9n fui as\u00ed de ni\u00f1o. Recuerdo esos momentos v\u00edvidamente.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 cambi\u00f3 en m\u00ed? \u00bfpor qu\u00e9 dej\u00e9 de buscar venganza? Comprend\u00ed que todos compartimos un deseo com\u00fan, pero&nbsp; que, da\u00f1ar a otro es, en \u00faltima instancia, da\u00f1arme a m\u00ed mismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Comprenderlo me llev\u00f3 a ver la vida de otra manera. Es mejor ceder, dar un paso atr\u00e1s y evitar conflictos innecesarios. Este enfoque da paz y sensaci\u00f3n de seguridad, asegura que, al menos, quienes me rodean se mantienen neutrales o positivos hacia m\u00ed. La clave es ser consciente de no da\u00f1ar a los dem\u00e1s. Y si se hace da\u00f1o, debemos estar preparados para las consecuencias inevitables.<\/p>\n\n\n\n<p>Algunos sostienen que la venganza siempre es elegir entre el deseo de represalia y la oportunidad de perdonar. Pero \u00bfqui\u00e9n tiene realmente la \u00aboportunidad de perdonar\u00bb? A menudo, se evita la venganza, no por superioridad moral, sino por impotencia. Quiz\u00e1s quien busca venganza es m\u00e1s d\u00e9bil, incapaz de actuar o simplemente olvida con el tiempo. El hombre, por naturaleza, es una criatura ego\u00edsta. Si tiene oportunidad, devorar\u00e1 a otro.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, lo m\u00e1s importante es poder encontrar un uso positivo para nuestra cualidad vengativa innata. Si podemos usar correctamente la cualidad que nos hace vengativos, deja de ser venganza y se convierte en una forma de educaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfC\u00f3mo funciona? Si dos personas juegan una partida de ajedrez y una, continuamente supera a la otra, el jugador superado podr\u00eda no sentirse perjudicado. En su lugar, podr\u00eda reconocer que el otro es mejor jugador y le est\u00e1 ense\u00f1ando. Aunque, seguir\u00eda sinti\u00e9ndose inc\u00f3modo porque el ganador es mejor en el juego. El sentimiento de inferioridad persiste, incluso sin malicia.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfC\u00f3mo pasar de la venganza mezquina a una mayor motivaci\u00f3n para crecer? \u00bfc\u00f3mo pasar del ajuste de cuentas a un avance genuino? Necesitamos hacer un c\u00e1lculo diferente. Supongamos que alguien desea verme fracasar, verme pobre o destrozado. La verdadera victoria reside en alcanzar un estado, en el que esa persona envidie mi \u00e9xito. En lugar de malgastar energ\u00eda en represalias, deber\u00eda centrarme en superarme, en volverme m\u00e1s fuerte y sabio, en tener m\u00e1s \u00e9xito. Eso, por s\u00ed solo, constituye la respuesta definitiva.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s a\u00fan, debo reconocer que el da\u00f1o que me hicieron, en realidad, fue bueno. Sin darme cuenta, mi adversario me impuls\u00f3, me oblig\u00f3 a crecer. En retrospectiva, debo decir: \u00ab\u00a1Gracias!\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Al comprenderlo se transforma la venganza en un proceso educativo. Quien intent\u00f3 hacerme da\u00f1o, ahora ve que super\u00e9 mi obst\u00e1culo y se sentir\u00e1 inferior. Y en recompensa debo decirle: \u00abEspero que t\u00fa tambi\u00e9n puedas superarte como yo lo hice\u201d, ese es un golpe de gracia verdadero. As\u00ed, s\u00ed hay emoci\u00f3n en la batalla.&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se hizo un estudio para examinar si la venganza en los humanos es una tendencia innata. Los investigadores evaluaron a 330 ni\u00f1os de cuatro a ocho a\u00f1os, con un juego de dos fases. 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