{"id":3710,"date":"2022-09-14T06:25:24","date_gmt":"2022-09-14T06:25:24","guid":{"rendered":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/?p=3710"},"modified":"2022-09-14T06:27:37","modified_gmt":"2022-09-14T06:27:37","slug":"el-placer-supremo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/news\/el-placer-supremo\/","title":{"rendered":"El placer supremo"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400\"><a href=\"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/placer-supremo.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-3711\" src=\"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/placer-supremo.jpg\" alt=\"placer supremo naturaleza conexi\u00f3n\" width=\"1638\" height=\"2048\" srcset=\"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/placer-supremo.jpg 1638w, https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/placer-supremo-240x300.jpg 240w, https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/placer-supremo-768x960.jpg 768w, https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/placer-supremo-819x1024.jpg 819w, https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/placer-supremo-1080x1350.jpg 1080w\" sizes=\"auto, (max-width: 1638px) 100vw, 1638px\" \/><\/a>Cient\u00edficos descubrieron que si las hormigas est\u00e1n expuestas al calor, durante una actividad con otras hormigas, se comportan como si no lo sintieran. Siguen como si no sintieran nada y cambian de rumbo hasta que las dem\u00e1s lo hacen. Lo mismo ocurre con muchas bandadas de p\u00e1jaros y bancos de peces. No siguen a otros, sino que se mueven como si fueran un solo \u00f3rgano, formado por innumerables espec\u00edmenes. No s\u00e9 si lo hacen liberando hormonas o de otra forma, pero el resultado es que est\u00e1n totalmente sincronizados.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Los humanos no pueden sentirse as\u00ed. Se nos niega la capacidad de fusionarnos en la sociedad; siempre sentimos nuestra individualidad. Adem\u00e1s, le damos prioridad sobre la sociedad, por eso no podemos conectarnos con la mente colectiva con la que trabajan las parvadas de aves y los bancos de peces.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Como no podemos sentir la mente colectiva, se nos niega la comprensi\u00f3n y la percepci\u00f3n de la realidad colectiva. Es como si vivi\u00e9ramos en un mundo donde no podemos ver m\u00e1s all\u00e1 de nuestras narices. Al mismo tiempo y precisamente porque no nacemos con una percepci\u00f3n colectiva, ganaremos infinitamente m\u00e1s al desarroll\u00e1ndola, que si hubi\u00e9ramos nacido con ella. Ganaremos no s\u00f3lo la mente colectiva, tambi\u00e9n el pensamiento detr\u00e1s de su desarrollo, la diferencia entre tenerla y no tenerla y tambi\u00e9n la forma de ayudar a otros a ganar esa conciencia.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Cuando vemos que existe un estado de<a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/Laitmanesp\/videos\/1138651936697089\/\"> conciencia colectiva<\/a>, queremos alcanzarlo, eso nos motiva a valorarlo m\u00e1s que nuestro ego\u00edsmo innato. A medida que crece nuestra motivaci\u00f3n, comprendemos que podremos alcanzarlo cuando lo valoremos m\u00e1s que a nuestro ego.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Una vez que logremos ese estado, descubriremos un placer totalmente nuevo, el placer supremo. Para lograrlo, nos esforzaremos por sentir nuestra existencia colectiva, nuestra unidad, por encima de nosotros mismos. No es sentir el yo, sino la adici\u00f3n a un nuevo yo que forma y pertenece a cada ser. Nuestro yo original sigue existiendo y se a\u00f1ade uno nuevo.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Una vez que adquiramos esa conciencia colectiva, entenderemos el verdadero significado del amor y por qu\u00e9 lo anhelamos. En el amor que tenemos ahora, nos sentimos separados y al mismo tiempo, sentimos los esfuerzos de todos por elevarse por encima de s\u00ed mismos y unirse con los dem\u00e1s con amor. De hecho, en ese estado, el prop\u00f3sito del ego cambia y su nuevo papel es distinguir entre estados de odio y separaci\u00f3n y estados de amor y conexi\u00f3n. Mientras mayor es el ego, mayor es la alegr\u00eda del amor, porque mientras mayor sea el ego, se requiere un amor mayor para superarlo.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Al final del proceso, sentiremos el ego\u00edsmo absoluto del ego y al mismo tiempo, el amor absoluto que existe en la conciencia colectiva. Lo que los peces y las aves sienten instintivamente, lo podremos sentir hasta que sintamos amor por cada parte de la creaci\u00f3n.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Este amor supremo trae consigo un placer supremo. El amor supremo que anhelamos, sentir no es ser amados, sino sentir amor absoluto por los dem\u00e1s. Cuando lo encontremos sabremos que todo es amor absoluto.\u00a0<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cient\u00edficos descubrieron que si las hormigas est\u00e1n expuestas al calor, durante una actividad con otras hormigas, se comportan como si no lo sintieran. Siguen como si no sintieran nada y cambian de rumbo hasta que las dem\u00e1s lo hacen. Lo<span class=\"ellipsis\">&hellip;<\/span><\/p>\n<div class=\"read-more\"><a href=\"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/news\/el-placer-supremo\/\">Leer m\u00e1s \u203a<\/a><\/div>\n<p><!-- end of .read-more --><\/p>\n","protected":false},"author":76,"featured_media":3711,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[64,108],"class_list":["post-3710","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-news","tag-conexion","tag-naturaleza"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3710","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/76"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3710"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3710\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3711"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3710"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3710"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3710"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}