{"id":3405,"date":"2022-04-27T07:03:26","date_gmt":"2022-04-27T07:03:26","guid":{"rendered":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/?p=3405"},"modified":"2022-04-25T07:03:53","modified_gmt":"2022-04-25T07:03:53","slug":"la-insaciable-hambre-de-poder-del-hombre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/uncategorized\/la-insaciable-hambre-de-poder-del-hombre\/","title":{"rendered":"La insaciable hambre de poder del hombre"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400\"><a href=\"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/hambre-de-poder.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-3406\" src=\"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/hambre-de-poder.jpg\" alt=\"hambre de poder ego liderazgo\" width=\"1920\" height=\"1080\" srcset=\"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/hambre-de-poder.jpg 1920w, https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/hambre-de-poder-300x169.jpg 300w, https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/hambre-de-poder-768x432.jpg 768w, https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/hambre-de-poder-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/hambre-de-poder-1080x608.jpg 1080w\" sizes=\"auto, (max-width: 1920px) 100vw, 1920px\" \/><\/a>Desde el principio de los tiempos, el hombre ha <a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/Laitmanesp\/videos\/654458522437863\/\">anhelado poder<\/a>. Desde el principio de los tiempos, las luchas por el dominio han perturbado la vida pac\u00edfica. Tambi\u00e9n hoy, el hambre de poder est\u00e1 causando estragos y destruyendo innumerables vidas. El dominio convierte a la gente en tirana. No podemos matarlo, pero podemos usarlo positivamente. Si no aprendemos a hacerlo, nos destruir\u00e1 a todos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Se podr\u00eda decir que el hambre de poder es el rasgo principal del hombre. Queremos controlar todo lo que nos rodea. Es cierto no s\u00f3lo para los gobernantes despiadados, sino para todos los seres humanos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">El hambre de poder existe dentro de nosotros, desde el momento en que nacemos. Ve c\u00f3mo los beb\u00e9s agarran todo lo que su mano puede agarrar. Eso tambi\u00e9n es deseo de controlar, de mantener. Es el estado fundamental de nuestro deseo: querer poseer y controlar todo lo que veo, ponerlo bajo mi gobierno, para tener control y que todo est\u00e9 subordinado a m\u00ed.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">En otras palabras, el hambre de poder comienza desde las necesidades b\u00e1sicas y aumenta hasta niveles en los que se pierde la capacidad de juzgar correctamente, debido a la obsesi\u00f3n por el poder. El deseo inicial es natural, pero en los humanos evoluciona hasta convertirse en un monstruo desastroso.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">El problema no es querer algo, sino que el deseo crece m\u00e1s all\u00e1 del nivel en el que podemos equilibrarlo. Eventualmente, se vuelve un deseo, no s\u00f3lo de obtener lo que queremos, sino principalmente de evitar que otros tengan lo que quieren y tenerlos a mi merced.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Hay dos fuerzas fundamentales en la vida: atracci\u00f3n y rechazo. Se manifiestan en todos los niveles: f\u00edsico, biol\u00f3gico, emocional y moral. En la naturaleza, los opuestos se equilibran. En los humanos, la fuerza de atracci\u00f3n crece de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n y sigue creciendo a lo largo de nuestra vida, hasta que se desequilibra y se sale de control. Para lograr mantener el equilibrio que la naturaleza mantiene de forma natural, debemos aprender a hacerlo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Desde temprana edad, debemos ense\u00f1ar a los ni\u00f1os a conocer la naturaleza humana, a controlarla, a tener objetivos y lograrlos de manera constructiva para nosotros y para la sociedad. Necesitamos mostrar a los ni\u00f1os qu\u00e9 entornos sociales son buenos y cu\u00e1les no y por qu\u00e9 y, mostrarles el da\u00f1o que puede causar el ego imprudente.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Una vez que la gente tiene control sobre su ego, puede usarlo de modo positivo y constructivo. Si tiene deseo de gobernar, una vez que logra gobernar su ego, puede ser un gran gobernante. Podr\u00e1 resistir la intensificaci\u00f3n y la inflaci\u00f3n del ego y en lugar de decir <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">l&#8217;\u00e9tat, c&#8217;est moi<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> (el Estado soy yo), como hizo Luis XIV, se sentir\u00e1 humilde por el privilegio que el pueblo les concedi\u00f3 para conducirlo sabiamente.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">De hecho, un l\u00edder debe sentirse inherentemente indigno. A menos que sienta que los dem\u00e1s saben m\u00e1s, que son m\u00e1s capaces o que tienen m\u00e1s experiencia y sabidur\u00eda, nada impedir\u00e1 que se convierta en tirano. Y, su humildad y cierto sentido de inferioridad frenan el ego y permiten que el l\u00edder se mantenga atento, agradecido y sobre todo, solidario.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desde el principio de los tiempos, el hombre ha anhelado poder. Desde el principio de los tiempos, las luchas por el dominio han perturbado la vida pac\u00edfica. Tambi\u00e9n hoy, el hambre de poder est\u00e1 causando estragos y destruyendo innumerables vidas.<span class=\"ellipsis\">&hellip;<\/span><\/p>\n<div class=\"read-more\"><a href=\"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/uncategorized\/la-insaciable-hambre-de-poder-del-hombre\/\">Leer m\u00e1s \u203a<\/a><\/div>\n<p><!-- end of .read-more --><\/p>\n","protected":false},"author":76,"featured_media":3406,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[107,264,274],"class_list":["post-3405","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized","tag-ego","tag-poder","tag-liderazgo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3405","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/76"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3405"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3405\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3406"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3405"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3405"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3405"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}