{"id":3365,"date":"2022-04-10T10:00:55","date_gmt":"2022-04-10T10:00:55","guid":{"rendered":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/?p=3365"},"modified":"2022-04-09T17:01:15","modified_gmt":"2022-04-09T17:01:15","slug":"sobre-el-merito-de-las-disputas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/news\/sobre-el-merito-de-las-disputas\/","title":{"rendered":"Sobre el m\u00e9rito de las disputas"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400\"><a href=\"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/on-the-merit.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-3366\" src=\"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/on-the-merit.jpg\" alt=\"disputas guerra m\u00e9rito\" width=\"1145\" height=\"955\" srcset=\"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/on-the-merit.jpg 1145w, https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/on-the-merit-300x250.jpg 300w, https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/on-the-merit-768x641.jpg 768w, https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/on-the-merit-1024x854.jpg 1024w, https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/on-the-merit-1080x901.jpg 1080w\" sizes=\"auto, (max-width: 1145px) 100vw, 1145px\" \/><\/a>En un momento de profundos abismos y violentas disputas, naturalmente, buscamos apagar el fuego. Sin embargo, despu\u00e9s de extinguirlo, tendemos a descuidar el trabajo adicional que se debe hacer.<a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/Laitmanesp\/videos\/328589745994962\/\"> La guerra<\/a> que vemos hoy es resultado de nuestra negligencia pasada. Si queremos, no s\u00f3lo reducir la escala de la guerra, sino evitar que se repita, debemos cortarla en su ra\u00edz. Para ello, debemos estar de acuerdo en dos principios b\u00e1sicos: 1) Ver m\u00e1s all\u00e1 del bien y del mal, pues nunca convenceremos al otro de que tenemos la raz\u00f3n y que \u00e9l est\u00e1 equivocado. 2) Construir v\u00ednculos por encima del desacuerdo. Cultivamos lazos que fortalecen nuestra conexi\u00f3n, hasta el punto de que engendran un nuevo v\u00ednculo por encima de la monta\u00f1a de odio que a\u00fan vive y seguir\u00e1 viviendo por debajo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Si damos estos dos pasos, descubriremos una verdad sorprendente: las mismas disputas catalizan el surgimiento del v\u00ednculo. Sin disputa, puede haber calma, complacencia e indiferencia, pero nunca habr\u00e1 un v\u00ednculo ni cercan\u00eda de corazones.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Las disputas nos obligan a hacer dos cosas: 1) Decidir si queremos mantener la conexi\u00f3n. 2) Si es as\u00ed, debemos reforzarla, para que el v\u00ednculo siempre sea m\u00e1s fuerte que los desacuerdos que surjan. Si los desacuerdos dejan de surgir, no habr\u00e1 raz\u00f3n para fortalecer el v\u00ednculo. Y como una herramienta sin usar, se oxidar\u00e1 y se descompondr\u00e1.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Por el contrario, si surgen nuevos desacuerdos, nos obligan a reparar las nuevas fisuras. Como resultado, el v\u00ednculo entre nosotros se vuelve a\u00fan m\u00e1s fuerte que antes.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Piensa, por ejemplo, en una casa. Si quieres construirla en un pa\u00eds donde el viento nunca sopla demasiado fuerte, la lluvia nunca es demasiado abundante y la temperatura siempre es moderada, no necesitas construirla muy s\u00f3lida, es suficiente un buen aislamiento y un techo que pueda soportar una ventisca. Pero, si vives en un pa\u00eds cuyo clima es inh\u00f3spito y turbulento, necesitas construir una casa muy s\u00f3lida para mantenerte seguro y c\u00e1lido en condiciones extremas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">En pocas palabras, las dificultades son las que te hacen construir una casa fuerte y s\u00f3lida. Si no fuera por ellas, no har\u00edas el esfuerzo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Lo mismo ocurre con la tecnolog\u00eda. Todo lo que desarrollamos fue para superar dificultades y obst\u00e1culos. El resultado es la tecnolog\u00eda moderna. \u00bfPreferir\u00edamos prescindir de los obst\u00e1culos y volver a vivir en cuevas? Estoy seguro de que no. Vi\u00e9ndolo as\u00ed, apreciamos los obst\u00e1culos y las dificultades y con frecuencia, cari\u00f1osamente los llamamos \u00abdesaf\u00edos\u00bb, porque nos hacen lo que somos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Lo mismo ocurre con las disputas. Est\u00e1n aqu\u00ed, as\u00ed que estaremos a la altura del desaf\u00edo y construiremos v\u00ednculos m\u00e1s fuertes sobre ellas. Como todos los obst\u00e1culos, nos enterrar\u00e1n si elegimos la inacci\u00f3n. Pero, si los usamos para el prop\u00f3sito para el que fueron creados, construir v\u00ednculos y estrechar nuestra conexi\u00f3n, ascenderemos a nuevos niveles y alcanzaremos alturas sin precedentes.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En un momento de profundos abismos y violentas disputas, naturalmente, buscamos apagar el fuego. Sin embargo, despu\u00e9s de extinguirlo, tendemos a descuidar el trabajo adicional que se debe hacer. La guerra que vemos hoy es resultado de nuestra negligencia pasada.<span class=\"ellipsis\">&hellip;<\/span><\/p>\n<div class=\"read-more\"><a href=\"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/news\/sobre-el-merito-de-las-disputas\/\">Leer m\u00e1s \u203a<\/a><\/div>\n<p><!-- end of .read-more --><\/p>\n","protected":false},"author":76,"featured_media":3366,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[148],"class_list":["post-3365","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-news","tag-guerra"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3365","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/76"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3365"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3365\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3366"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3365"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3365"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3365"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}