{"id":3236,"date":"2022-02-24T08:33:58","date_gmt":"2022-02-24T08:33:58","guid":{"rendered":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/?p=3236"},"modified":"2022-02-24T08:33:58","modified_gmt":"2022-02-24T08:33:58","slug":"la-tragedia-de-los-comunes-en-nuestra-realidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/news\/la-tragedia-de-los-comunes-en-nuestra-realidad\/","title":{"rendered":"La tragedia de los comunes en nuestra realidad"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400\"><a href=\"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/tragedia-de-los-comunes.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-3237\" src=\"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/tragedia-de-los-comunes.jpg\" alt=\"tragedia de los comunes bienes\" width=\"1300\" height=\"864\" srcset=\"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/tragedia-de-los-comunes.jpg 1300w, https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/tragedia-de-los-comunes-300x199.jpg 300w, https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/tragedia-de-los-comunes-768x510.jpg 768w, https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/tragedia-de-los-comunes-1024x681.jpg 1024w, https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/tragedia-de-los-comunes-1080x718.jpg 1080w\" sizes=\"auto, (max-width: 1300px) 100vw, 1300px\" \/><\/a>Un t\u00e9rmino muy conocido, al menos en el mundo acad\u00e9mico, es \u00abla tragedia de los comunes\u00bb. El t\u00e9rmino \u00abbienes comunes\u00bb describe un recurso que todos pueden utilizar sin costo alguno, como el aire. Lawrence Lessig, profesor de la facultad de Derecho de Harvard, explica que la tragedia consiste en que cuando hay una <a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/Laitmanesp\/videos\/650129739313747\/\">cantidad limitada de un bien com\u00fan,<\/a> la competencia por \u00e9l, provoca que se agote, porque la gente trabaja por inter\u00e9s propio, pero si fuera considerada, todos tendr\u00edan suficiente.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Hasta hace poco, pens\u00e1bamos que, sin consecuencias, pod\u00edamos emitir todo el gas que quisi\u00e9ramos a la atm\u00f3sfera. Como resultado, contaminamos la atm\u00f3sfera de la Tierra. Pens\u00e1bamos que pod\u00edamos ensuciar los oc\u00e9anos indefinidamente, pero contaminamos los oc\u00e9anos de la Tierra. Agotamos las reservas de agua dulce de la Tierra, contaminamos el suelo de la Tierra y convertimos nuestro planeta en un lugar apenas habitable. Nos infligimos a nosotros mismos una tragedia mundial en bienes comunes y ahora lo estamos pagando. Nuestro \u00faltimo recurso es un esfuerzo conjunto para cambiar ese comportamiento, pero para hacerlo, tendremos que cambiar nosotros mismos, desde los cimientos de nuestro ser.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">El ecologista Garrett Hardin populariz\u00f3 el concepto de la tragedia de los comunes en un ensayo titulado <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">La tragedia de los comunes<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">: El problema de la poblaci\u00f3n no tiene soluci\u00f3n t\u00e9cnica; requiere ampliar fundamentalmente la nuestra moral\u00bb. En su libro <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">El futuro de las ideas,<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> Lessig cita la explicaci\u00f3n de Hardin: \u00ab&#8216;Imagina un campo abierto a todos y considera el comportamiento esperado de los &#8216;pastores&#8217; que acuden ah\u00ed. Cada uno debe decidir si a\u00f1ade un animal m\u00e1s a su reba\u00f1o. Al tomar la decisi\u00f3n de hacerlo, el &#8230; pastor obtiene el beneficio de un animal m\u00e1s, pero todos sufren el costo, porque el pasto tiene una vaca m\u00e1s que lo consume. Eso define el problema: cualquier costo que suponga a\u00f1adir un animal, lo soportan los dem\u00e1s. El beneficio, sin embargo, lo disfruta un s\u00f3lo ganadero. Por eso, cada ganadero tiene un incentivo para a\u00f1adir m\u00e1s ganado del que el pasto, en su conjunto, puede soportar. &#8230;Ah\u00ed est\u00e1 la tragedia. Cada uno est\u00e1 encerrado en un sistema que le obliga a aumentar su reba\u00f1o sin l\u00edmite, en un mundo limitado. La ruina es el destino hacia el que se precipita la humanidad, cada uno persigue su propio inter\u00e9s en una sociedad que cree en la libertad de los bienes comunes. La libertad en los bienes comunes trae ruina a todos\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Hardin concluye en su art\u00edculo: \u00abLa educaci\u00f3n puede contrarrestar la tendencia natural a actuar mal, pero la inexorable sucesi\u00f3n de generaciones exige que se refresquen constantemente las bases de este conocimiento.\u00bb<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Hardin escribi\u00f3 su art\u00edculo en 1968, cuando la conciencia de las consecuencias del comportamiento imprudente de la humanidad estaba en pa\u00f1ales. Desde entonces, no hemos aprendido nada. No hemos refrescado nuestra educaci\u00f3n; ni siquiera hemos empezado.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Los bienes comunes de la Tierra son finitos, aunque nos gustar\u00eda creer lo contrario. \u00abUsar los bienes comunes como un pozo negro, no perjudica al p\u00fablico en condiciones de frontera porque no hay p\u00fablico\u00bb, escribe Hardin en relaci\u00f3n con los primeros colonos blancos de Estados Unidos. Pero \u00abel mismo comportamiento en una metr\u00f3polis es insoportable\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Ahora que agotamos la reserva de aire fresco, agua dulce y fuentes de alimento de la Tierra, la escasez empieza a pasar factura. Aleg\u00f3ricamente, hemos pedido prestado a una tienda que parec\u00eda no tener encargado, pero nos equivocamos y ahora nos est\u00e1 cobrando la deuda.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Sin embargo, podemos evitar la incipiente cat\u00e1strofe del agotamiento. Si aplicamos (por fin) la autoeducaci\u00f3n que tanto necesitamos, nos daremos cuenta de que hay mucha comida, aire fresco y agua dulce para todos. Producimos mucho m\u00e1s de lo que consumimos. Si tuvi\u00e9ramos sentido de responsabilidad mutua y los bienes fueran realmente para los que los necesitan, reducir\u00edamos la producci\u00f3n de forma tan dr\u00e1stica, que no nos preocupar\u00edamos por las cuotas de emisiones ni por otras limitaciones.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">La ra\u00edz de nuestro problema no es que estemos agotando la Tierra, sino que intentamos destruirnos o al menos controlarnos unos a otros. Como resultado, infligimos a toda la naturaleza y a nosotros mismos una tragedia existencial.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">S\u00f3lo podremos cambiar nuestro <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">modus operandi,<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> si cambiamos nuestra motivaci\u00f3n y pasamos de aspirar a destruir a los dem\u00e1s a, aspirar a construirlos. Cuando entendamos que s\u00f3lo podemos florecer en un entorno social floreciente, empezaremos a pensar en los dem\u00e1s de forma constructiva y prosocial y transformaremos nuestro mundo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Por eso, un proceso educativo que nos ayude a entender que todos dependemos de todos, en todos los sentidos, deber\u00eda ser el componente esencial, la base de cualquier programa destinado a mitigar todos los problemas: desde depresi\u00f3n hasta deforestaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un t\u00e9rmino muy conocido, al menos en el mundo acad\u00e9mico, es \u00abla tragedia de los comunes\u00bb. El t\u00e9rmino \u00abbienes comunes\u00bb describe un recurso que todos pueden utilizar sin costo alguno, como el aire. 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