{"id":3031,"date":"2021-11-16T12:15:03","date_gmt":"2021-11-16T12:15:03","guid":{"rendered":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/?p=3031"},"modified":"2021-11-15T17:16:02","modified_gmt":"2021-11-15T17:16:02","slug":"la-triste-verdad-de-nuestra-vida-y-lo-que-podemos-hacer-al-respecto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/news\/la-triste-verdad-de-nuestra-vida-y-lo-que-podemos-hacer-al-respecto\/","title":{"rendered":"La triste verdad de nuestra vida y lo que podemos hacer al respecto"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400\"><a href=\"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/248968593_3778219272281320_8016631698890312962_n.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-3032\" src=\"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/248968593_3778219272281320_8016631698890312962_n.jpg\" alt=\"triste emociones estado deprimente\" width=\"1920\" height=\"1280\" srcset=\"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/248968593_3778219272281320_8016631698890312962_n.jpg 1920w, https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/248968593_3778219272281320_8016631698890312962_n-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/248968593_3778219272281320_8016631698890312962_n-768x512.jpg 768w, https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/248968593_3778219272281320_8016631698890312962_n-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/248968593_3778219272281320_8016631698890312962_n-1080x720.jpg 1080w\" sizes=\"auto, (max-width: 1920px) 100vw, 1920px\" \/><\/a>La mayor\u00eda desconocemos el motivo de nuestras acciones. Pasamos por la vida, por as\u00ed decirlo, en piloto autom\u00e1tico y rara vez pensamos en lo que nos lleva a hacer lo que hacemos, decir lo que decimos y pensar lo que pensamos. Hay una buena raz\u00f3n para ello: nadie quiere darse cuenta de que la motivaci\u00f3n de nuestras acciones es el miedo. Estamos en modo de escape constante y pensar en eso, es insoportable.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Uno de los vecinos del edificio donde vivo est\u00e1 aterrorizado por su banco. Tiene una deuda terrible y el banco podr\u00eda bloquear todos sus pagos y \u00f3rdenes pendientes, cualquier d\u00eda. Otro vecino est\u00e1 aterrorizado por la polic\u00eda. Fue capturado manejando bajo la influencia del alcohol y teme que la polic\u00eda venga a registrar su apartamento, pero sobre todo, teme que entre en su oficina con \u00f3rdenes de registro y lo averg\u00fcence frente a sus compa\u00f1eros de trabajo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Todos somos as\u00ed, tememos algo o mucho. Tenemos miedo de lo que la gente piense y diga de nosotros. Tememos por nuestros hijos en tantos niveles que ni siquiera podemos describirlo. Tememos al virus, tememos al clima, tememos a los terroristas, tememos que nos utilicen los compa\u00f1eros o jefes y tememos por nuestro futuro y el futuro de nuestros hijos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">En resumen, sin saberlo, estamos entrelazados en una red de miedos que modela y determina nuestra vida en cada momento. Adem\u00e1s, en esa red nos sentimos vivos, existimos. La presi\u00f3n que recibimos de todo lo que nos rodea, desde los minerales, pasando por las plantas y los animales, hasta la gente, nos hacen sentir este mundo y a nosotros mismos dentro de \u00e9l.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Sin embargo, es un sentimiento negativo. Tenemos miedo de todo. Tratamos de disfrutar la vida, pero lo \u00fanico que recibimos son presi\u00f3n del gobierno, del banco, del jefe, de los ni\u00f1os, del seguro, lo que sea. Estamos en un punto en el que nos consideramos felices si nada ni nadie nos molesta. Pero eso no es felicidad; es ausencia de sufrimiento.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">No podemos dejar de temer; es la forma en que se construye el mundo y la forma en que estamos construidos. Sin embargo, podemos cambiar las cosas que nos asustan, lo que a su vez cambiar\u00e1 nuestros sentimientos<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Somos seres que buscan placer. Tenemos miedo cuando sentimos que nos pueden lastimar o que no nos divertimos. Por eso, nuestro miedo lo determina el querer disfrutar. Si queremos disfrutar de otras cosas, adem\u00e1s de lo que deseamos en este momento, tendremos miedo de cosas diferentes y nuestro enfoque y de hecho, todo nuestro mundo, cambiar\u00e1 en consecuencia.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">El truco para salir del <a href=\"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/news\/en-un-mundo-triste-hay-una-salida-incertidumbre\/\">estado deprimente<\/a> y triste de nuestra vida, es cambiar nuestro enfoque, de enfocarnos en nosotros mismos a concentrarnos en los dem\u00e1s. Ve a la madre concentrada en criar a sus hijos. Tanto las madres humanas como del reino animal dan un gran ejemplo del coraje y la fuerza que obtienen al cuidar a los dem\u00e1s, es decir, a sus cr\u00edas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Deber\u00edamos aprenderlo.<a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/Laitmanesp\/videos\/4789209341130537\/\"> El amor<\/a> de la madre es natural, pero amar a los extra\u00f1os requiere entrenamiento y pr\u00e1ctica y un amplio consenso social en el proceso. Es lo que necesitamos hoy y, desesperadamente. Necesitamos aprender a tener miedo de no preocuparnos por otros lo suficiente, de no dar lo suficiente. Nuestra presi\u00f3n debe ser la presi\u00f3n de las madres amorosas, la presi\u00f3n que crea vida, no la presi\u00f3n de los enemigos que quieren destruir a sus adversarios. Esta es la presi\u00f3n que sentimos ahora y nos est\u00e1 matando, a nosotros y al mundo en el que vivimos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Estamos en un estado desesperado. Ni nuestro planeta ni la humanidad podr\u00e1n soportar por mucho m\u00e1s tiempo, la presi\u00f3n negativa que ponemos unos en otros y en el medio ambiente. A menos que cambiemos nuestras preocupaciones y nuestro miedo de preocuparnos por nosotros mismos, a preocuparnos por los dem\u00e1s, nuestro enfoque ego\u00edsta traer\u00e1 nuestra propia destrucci\u00f3n.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La mayor\u00eda desconocemos el motivo de nuestras acciones. Pasamos por la vida, por as\u00ed decirlo, en piloto autom\u00e1tico y rara vez pensamos en lo que nos lleva a hacer lo que hacemos, decir lo que decimos y pensar lo que<span class=\"ellipsis\">&hellip;<\/span><\/p>\n<div class=\"read-more\"><a href=\"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/news\/la-triste-verdad-de-nuestra-vida-y-lo-que-podemos-hacer-al-respecto\/\">Leer m\u00e1s \u203a<\/a><\/div>\n<p><!-- end of .read-more --><\/p>\n","protected":false},"author":76,"featured_media":3032,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[279],"class_list":["post-3031","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-news","tag-emociones"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3031","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/76"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3031"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3031\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3034,"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3031\/revisions\/3034"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3032"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3031"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3031"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3031"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}