{"id":2946,"date":"2021-10-16T16:55:00","date_gmt":"2021-10-16T16:55:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/?p=2946"},"modified":"2021-10-16T15:00:31","modified_gmt":"2021-10-16T15:00:31","slug":"este-programa-de-horror-nos-muestra-quienes-somos-juego-del-calamar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/news\/este-programa-de-horror-nos-muestra-quienes-somos-juego-del-calamar\/","title":{"rendered":"Este programa de horror nos muestra qui\u00e9nes somos"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_2947\" style=\"width: 1310px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/245143381_3731562516946996_5286795474061585214_n.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-2947\" class=\"size-full wp-image-2947\" src=\"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/245143381_3731562516946996_5286795474061585214_n.jpg\" alt=\"juego del calamar\" width=\"1300\" height=\"867\" srcset=\"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/245143381_3731562516946996_5286795474061585214_n.jpg 1300w, https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/245143381_3731562516946996_5286795474061585214_n-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/245143381_3731562516946996_5286795474061585214_n-768x512.jpg 768w, https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/245143381_3731562516946996_5286795474061585214_n-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/245143381_3731562516946996_5286795474061585214_n-1080x720.jpg 1080w\" sizes=\"auto, (max-width: 1300px) 100vw, 1300px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-2947\" class=\"wp-caption-text\">Viendo la serie de juegos del calamar de Netflix en una computadora port\u00e1til. Fotograf\u00eda de Romain LONGIERAS\/Hans Lucas. Francia, Excideuil, 6\/oct\/21<\/p><\/div>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Un alumno me habl\u00f3 de un nuevo programa llamado \u00abJuego del calamar\u00bb. La llaman \u00abserie de suspenso\u00bb, es de Corea del Sur y se convirti\u00f3 en un fen\u00f3meno de la cultura pop, es la serie n\u00famero 1 en m\u00e1s de 90 pa\u00edses. El programa presenta a varios cientos de personas que est\u00e1n en gran deuda financiera y en estados emocionales espantosos. Los productores los enfrentan entre s\u00ed, aunque sean muy cercanos y hacen que se odien. El ganador se lleva millones de d\u00f3lares, los dem\u00e1s mueren. Este programa no ser\u00eda tan horrible si no retratara nuestra verdadera naturaleza. El mero hecho de que veamos una serie de ese tipo con entusiasmo, es prueba de que, debajo de la fachada \u201ccivilizada\u201d, nuestra naturaleza es igual a la que la serie representa.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Funciona como im\u00e1n. Nos cautiva ver la lucha entre el <a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/Laitmanesp\/videos\/329670308936173\/\">bien y el mal<\/a>, siempre que estemos a salvo de las consecuencias de la batalla. Lo que pasa es que en este espect\u00e1culo, no hay nada bueno; s\u00f3lo hay maldad.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">De hecho, los humanos son el peor ser de la realidad. Lo que nos hace tan malvados es que expl\u00edcitamente queremos da\u00f1ar a los dem\u00e1s. No queremos comernos a otros, aunque muramos de hambre; \u00a1queremos verlos sufrir! Obtenemos placer del dolor de los dem\u00e1s y obtenemos mayor placer cuando somos nosotros quienes lo infligen.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">A menudo decimos que la realidad es como la jungla, donde los fuertes se comen a los d\u00e9biles. Sin embargo, en la jungla, los fuertes no quieren destruir a los d\u00e9biles; s\u00f3lo quieren comer. Una vez que est\u00e1n satisfechos, quieren dormir y jugar, no matar ni lastimar por diversi\u00f3n. En la jungla humana, no queremos comer a otros; \u00a1queremos verlos sufrir! Por eso, la jungla natural prospera sin leyes, pero la jungla humana, a la que err\u00f3neamente nos referimos como \u201ccivilizaci\u00f3n\u201d, se desintegra a pesar de las leyes que se esfuerzan por limitar nuestra barbarie.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Si ten\u00edamos alguna esperanza de encontrar bondad en la humanidad, el \u00abJuego del calamar\u00bb y principalmente su popularidad, demuestra que no tenemos nada que esperar cuando se trata de la naturaleza humana. Si podemos crear esos programas y si logran ser tan populares, podemos hacer esos horrores en la vida real.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">El \u00fanico bien posible que puede salir de un programa as\u00ed, es que comprendamos que no es fantas\u00eda, sino una representaci\u00f3n aut\u00e9ntica de qui\u00e9nes somos. Quiz\u00e1s si lo entendemos, estaremos dispuestos a hacer algo para cambiarnos a nosotros mismos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">La tendencia actual es embotar nuestra conciencia para que no vea el espect\u00e1culo de terror humano en el que vivimos, por eso hacen que la cannabis est\u00e9 disponible y sea legal. De hecho, mientras m\u00e1s aprendemos sobre la naturaleza humana, m\u00e1s nos damos cuenta de que quiz\u00e1s sea mejor adormecernos durante toda la vida, hasta que se acabe.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Por ahora, aplaudimos al ver a otros sufriendo, igual que se sol\u00eda vitorear a la gente que luchaba contra leones, en la antigua Roma. Hasta que entendamos que no est\u00e1 bien ser as\u00ed, nuestra mente podr\u00eda abrirse a otras opciones. Si un programa tan diab\u00f3lico puede ser el n\u00famero 1 en m\u00e1s de 90 pa\u00edses, quiere decir que el mundo est\u00e1 inmerso en una crueldad desquiciada.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Hay una soluci\u00f3n, pero es exigente y debe abarcar al mundo entero para que tenga \u00e9xito. Para cambiar qui\u00e9nes somos, debemos iniciar un proceso educativo mundial en el que dichos programas est\u00e9n prohibidos y se produzcan y transmitan programas pro-humanos. Incluso, si al principio, no son populares, no podemos permitirnos estar expuestos al veneno violento ni a la cultura narcisista que consumimos hoy. Puede ser dulce, pero es letal.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Si la gente no quiere ver programas sobre la conexi\u00f3n humana, pueden dejar de lado su dispositivo multimedia y simplemente, hablar con los dem\u00e1s. Esto ya ser\u00e1 una mejora importante en la situaci\u00f3n actual.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Puede que no suene divertido, pero \u00bfCu\u00e1l es la opci\u00f3n? \u00bfvivir el \u00abJuego del calamar\u00bb? Adem\u00e1s, despu\u00e9s de un poco de pr\u00e1ctica, descubriremos que la conexi\u00f3n y el cuidado son mucho m\u00e1s gratificantes y agradables que la destrucci\u00f3n y la crueldad y no tienen el efecto secundario negativo de nuestra cultura actual.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un alumno me habl\u00f3 de un nuevo programa llamado \u00abJuego del calamar\u00bb. 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