{"id":2597,"date":"2021-06-02T07:53:25","date_gmt":"2021-06-02T07:53:25","guid":{"rendered":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/?p=2597"},"modified":"2021-06-02T07:53:25","modified_gmt":"2021-06-02T07:53:25","slug":"por-que-hay-odio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/news\/por-que-hay-odio\/","title":{"rendered":"\u00bfPor qu\u00e9 hay odio?"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400\"><a href=\"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/180917233_3271486746287911_1527876742090018834_n.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-2598\" src=\"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/180917233_3271486746287911_1527876742090018834_n.jpg\" alt=\"odio odiar\" width=\"1300\" height=\"1956\" srcset=\"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/180917233_3271486746287911_1527876742090018834_n.jpg 1300w, https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/180917233_3271486746287911_1527876742090018834_n-199x300.jpg 199w, https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/180917233_3271486746287911_1527876742090018834_n-768x1156.jpg 768w, https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/180917233_3271486746287911_1527876742090018834_n-681x1024.jpg 681w, https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/180917233_3271486746287911_1527876742090018834_n-1080x1625.jpg 1080w\" sizes=\"auto, (max-width: 1300px) 100vw, 1300px\" \/><\/a>Dondequiera que mires, hay odio. Ya no es cuesti\u00f3n de relaciones internacionales, sino dentro de los pa\u00edses, las sociedades parecen estar fragment\u00e1ndose en pedazos cada vez m\u00e1s peque\u00f1os y cada pieza piensa que tiene el monopolio de la verdad y que tiene derecho a ridiculizar y burlarse, pero principalmente a odiar a todos los que piensan diferente. Sin embargo, hay una raz\u00f3n para esta alarmante intensificaci\u00f3n del odio: sin \u00e9l, nunca desearemos cambiarnos a nosotros mismos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">El odio es nuestra naturaleza inherente, como est\u00e1 escrito: \u00abLa inclinaci\u00f3n del coraz\u00f3n del hombre es mala desde su juventud\u00bb (<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">G\u00e9nesis<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> 8:21). Al mismo tiempo, la naturaleza tiene una buena inclinaci\u00f3n y todo est\u00e1 en equilibrio en todas partes, excepto en la humanidad. La raz\u00f3n por la que fuimos creados como \u00abdiscapacitados\u00bb es que esta es la \u00fanica forma de obligarnos a desear conscientemente la inclinaci\u00f3n al bien, hacerlo por voluntad propia y elegir equilibrar nuestras inclinaciones, en lugar de permanecer en nuestra inherente maldad.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Por un lado, es cierto que si hubi\u00e9ramos tenido ambas inclinaciones desde el principio, no nos har\u00edamos todo el da\u00f1o que nos hacemos, entre nosotros, a los animales, a las plantas y a la Tierra. Por otro lado, comprender el funcionamiento de la realidad ser\u00eda imposible pues, por instinto nos comportar\u00edamos correctamente, entre nosotros y con la naturaleza, sin pensarlo dos veces. Eso crear\u00eda animales humanos perfectos, pero nunca nos convertir\u00edamos en seres humanos y \u00e9sta, es la meta de nuestra existencia.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Ahora que el odio entre nosotros es evidente, podemos y debemos empezar a cultivar la <a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/1585295568380378\/videos\/335400141350092\">cualidad opuesta<\/a>. Tenemos que hacerlo, porque si no lo hacemos destruiremos nuestra especie y posiblemente todo en la faz de la Tierra y debemos hacerlo, porque es la \u00fanica forma de aprender c\u00f3mo funciona la realidad, el equilibrio que existe en el mundo, en el universo y en la naturaleza. S\u00f3lo si desarrollamos las cualidades de bondad y amor, lo opuesto al odio, podremos presenciar de primera mano c\u00f3mo opera toda la naturaleza y aprenderemos a manejar nuestra vida con \u00e9xito.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">La forma de construir la cualidad opuesta, es entre nosotros. As\u00ed como ahora nos <a href=\"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/news\/por-que-odiamos\/\">odiamos<\/a>, deber\u00edamos construir el sentimiento opuesto. As\u00ed como la naturaleza no reprime nada, sino que deja que todo conviva en perfecci\u00f3n, debemos construir este amor, por encima del odio, sin reprimirlo. En otras palabras, debemos sentir odio y luego, hacer que el amor sea m\u00e1s importante que ese odio que sentimos y esforzarnos por actuar en consecuencia.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">El odio no es redundante; es esencial en el proceso. Podemos construir el sentimiento opuesto sobre el odio inicial, si nos damos cuenta de que, sin sentir odio, nunca necesitaremos ni desearemos amar y nunca sabremos qu\u00e9 es el amor.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Una vez que superemos cierto nivel de odio, surgir\u00e1 otro nivel, uno m\u00e1s profundo y siniestro. Pero aparecer\u00e1 s\u00f3lo para que tambi\u00e9n lo cubramos con amor. Y como el nivel de odio ser\u00e1 m\u00e1s fuerte que antes, tambi\u00e9n lo ser\u00e1 el nivel de amor que construiremos sobre \u00e9l.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Poco a poco, agradeceremos por sentir odio, pues su recompensa ser\u00e1 m\u00e1s amor. Entenderemos que no podemos amar a menos que odiemos primero y si lo usamos como incentivo en lugar de sucumbir a \u00e9l, nos convertiremos en seres humanos m\u00e1s amorosos.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dondequiera que mires, hay odio. Ya no es cuesti\u00f3n de relaciones internacionales, sino dentro de los pa\u00edses, las sociedades parecen estar fragment\u00e1ndose en pedazos cada vez m\u00e1s peque\u00f1os y cada pieza piensa que tiene el monopolio de la verdad y<span class=\"ellipsis\">&hellip;<\/span><\/p>\n<div class=\"read-more\"><a href=\"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/news\/por-que-hay-odio\/\">Leer m\u00e1s \u203a<\/a><\/div>\n<p><!-- end of .read-more --><\/p>\n","protected":false},"author":76,"featured_media":2598,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[17,3],"tags":[51,187],"class_list":["post-2597","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-relaciones-interpersonales","category-news","tag-relaciones-humanas-positivas","tag-odio"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2597","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/76"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2597"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2597\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2598"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2597"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2597"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2597"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}