{"id":2428,"date":"2021-03-31T07:20:06","date_gmt":"2021-03-31T07:20:06","guid":{"rendered":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/?p=2428"},"modified":"2021-03-31T07:20:06","modified_gmt":"2021-03-31T07:20:06","slug":"quedense-en-casa-ninos-adultos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/news\/quedense-en-casa-ninos-adultos\/","title":{"rendered":"Qu\u00e9dense en casa ni\u00f1os (adultos)"},"content":{"rendered":"<p><div id=\"attachment_2429\" style=\"width: 1310px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/156491881_3106941956075725_2091801229062400596_o.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-2429\" class=\"size-full wp-image-2429\" src=\"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/156491881_3106941956075725_2091801229062400596_o.jpg\" alt=\"ni\u00f1os adultos\" width=\"1300\" height=\"866\" srcset=\"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/156491881_3106941956075725_2091801229062400596_o.jpg 1300w, https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/156491881_3106941956075725_2091801229062400596_o-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/156491881_3106941956075725_2091801229062400596_o-768x512.jpg 768w, https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/156491881_3106941956075725_2091801229062400596_o-1024x682.jpg 1024w, https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/156491881_3106941956075725_2091801229062400596_o-1080x719.jpg 1080w\" sizes=\"auto, (max-width: 1300px) 100vw, 1300px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-2429\" class=\"wp-caption-text\">[Nora Savosnick, fot\u00f3grafa de Reuters empaca sus pertenencias, se prepara para viajar de regreso a la casa de su familia en Noruega, donde luego se aislar\u00e1 en cuarentena por 14 d\u00edas, por el brote de la enfermedad por coronavirus (COVID-19), Nueva York, EUA, 15\/mar\/20. \u00abEs muy extra\u00f1o no poder ver amigos y a la edad de veinticuatro a\u00f1os, vivir s\u00f3lo con mi mam\u00e1 y mi pap\u00e1. Y tambi\u00e9n es un gran contraste con mi vida en Nueva York. Oh, Dios, son dos mundos diferentes\u00bb, dijo Savosnick. REUTERS \/ Nora Savosnick]<\/p><\/div><span style=\"font-weight: 400\">Seg\u00fan Pew Research Center, \u00abla mayor\u00eda de los adultos j\u00f3venes en EUA viven con sus <a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/1585295568380378\/videos\/1512770555597243\">padres<\/a>, por primera vez desde la Gran Depresi\u00f3n\u00bb. En la d\u00e9cada de 1960, s\u00f3lo el 29 por ciento de los adultos j\u00f3venes viv\u00eda con sus padres. A lo largo de los a\u00f1os, y especialmente desde el brote de Covid-19, el n\u00famero de ni\u00f1os adultos que se quedan en casa (involuntariamente) se dispar\u00f3 a m\u00e1s del 52 por ciento y sigue aumentando.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Puede parecer contradictorio que los adultos j\u00f3venes <a href=\"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/news\/como-pueden-los-padres-evitar-que-sus-hijos-los-dejen\/\">vivan con sus padres.<\/a> Pues, los j\u00f3venes quieren su independencia; quieren triunfar, lograr cosas y dejar su huella en el mundo. Incluso si no son grandes triunfadores, ciertamente no quieren que sus padres se entrometan en su vida personal. Entonces, \u00bfpor qu\u00e9 se mudan de nuevo a casa o se abstienen de salir de ella?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Hay varias razones y en diferentes niveles. En un nivel m\u00e1s superficial, ya no estamos tan seguros de c\u00f3mo debemos manejar nuestra vida ni de hacia d\u00f3nde se dirige el mundo. Los colapsos personales y nacionales se han vuelto m\u00e1s comunes y nuestra confianza en nosotros mismos y en nuestro futuro, como individuos y como sociedad, se desplom\u00f3. Ya no aspiramos a conquistar el mundo ni a dejar huella, \u201cser alguien\u201d, como sol\u00edan decir los j\u00f3venes. Ya s\u00f3lo aspiramos a salir adelante.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Es claro que no todo el mundo est\u00e1 en ese estado, pero las estad\u00edsticas hablan por s\u00ed solas; le est\u00e1 sucediendo a mucha gente. Como resultado, en lugar de arriesgarnos y saltar de cabeza a las aguas profundas de la vida, s\u00f3lo sumergimos el pie en ellas para probar la temperatura. Hasta que estamos seguros de que las cosas saldr\u00e1n bien, nos aventuramos a entrar.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">En un nivel m\u00e1s profundo, hay una sensaci\u00f3n de falta de sentido que est\u00e1 surgiendo poco a poco en la conciencia de los adultos j\u00f3venes. No es que los j\u00f3venes de hoy no quieran disfrutar de la vida y no es que tengan miedo de ser lastimados por los obst\u00e1culos de la vida; es que las tentaciones que ofrece la vida, como dinero, poder y fama, simplemente ya no les atraen. No encuentran atractivos los trofeos de nuestra generaci\u00f3n y no tienen otros premios que perseguir. Por eso muchos est\u00e1n deprimidos. Cuando tienes todo lo que necesitas para vivir, pero no tienes una raz\u00f3n para hacerlo, no puedes evitar sentirte miserable. Algunos son conscientes, otros no y se puede ver a trav\u00e9s de su fren\u00e9tica b\u00fasqueda de experiencias que los lleven al l\u00edmite, como deportes extremos, drogas duras, violencia y adicciones diversas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Esta sensaci\u00f3n de falta de sentido es el quid de la cuesti\u00f3n. En una era donde todo se comparte, donde cada producto se fabrica y ensambla en veinte pa\u00edses diferentes, una mentalidad individualista es opuesta al flujo de la realidad y esto es lo que estamos intentando hacer. No es de extra\u00f1ar que no podamos entender la vida; \u00a1Pensamos en la direcci\u00f3n opuesta al curso de la vida!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Hoy, para encontrar satisfacci\u00f3n en la vida, debemos incorporarnos positivamente a la sociedad, convertirnos en elementos que contribuyan a su prosperidad. La cultura del \u00a1Yo! \u00a1Yo! \u00a1Yo! se agot\u00f3 y poco a poco va surgiendo su opuesto: el \u00a1Nosotros! \u00a1Nosotros! \u00a1Nosotros! se acerca.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Alguien conectado a la sociedad, siente no s\u00f3lo esa sociedad, sino el fluir de la vida a trav\u00e9s de ella. La sociedad es un medio para conectarse a una estructura mucho mayor y m\u00e1s profunda: la realidad en su totalidad. La realidad o la naturaleza, lo incluye todo. En su interior todo est\u00e1 interconectado de innumerables formas. Necesitamos una sociedad para comenzar a desarrollar conexiones mutuas, aprender a interactuar y comenzar a sentir las conexiones e interacciones que lo impregnan todo. S\u00f3lo si podemos aprovechar el mecanismo integral de la realidad, sentiremos que nuestra vida tiene sentido, que sabemos c\u00f3mo vivirlas y entendemos hacia d\u00f3nde va.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Seg\u00fan Pew Research Center, \u00abla mayor\u00eda de los adultos j\u00f3venes en EUA viven con sus padres, por primera vez desde la Gran Depresi\u00f3n\u00bb. 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