{"id":2395,"date":"2021-03-18T08:47:48","date_gmt":"2021-03-18T08:47:48","guid":{"rendered":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/?p=2395"},"modified":"2021-03-18T08:47:48","modified_gmt":"2021-03-18T08:47:48","slug":"envidia-cuando-el-motor-del-crecimiento-se-convierte-en-agente-de-la-destruccion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/news\/envidia-cuando-el-motor-del-crecimiento-se-convierte-en-agente-de-la-destruccion\/","title":{"rendered":"Envidia: cuando el motor del crecimiento se convierte en agente de la destrucci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400\"><a href=\"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-2396\" src=\"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/1.jpg\" alt=\"envidia\" width=\"1440\" height=\"1920\" srcset=\"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/1.jpg 1440w, https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/1-225x300.jpg 225w, https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/1-768x1024.jpg 768w, https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/1-1080x1440.jpg 1080w\" sizes=\"auto, (max-width: 1440px) 100vw, 1440px\" \/><\/a>Cuando somos peque\u00f1os, crecemos viendo a los dem\u00e1s e imit\u00e1ndolos. No queremos da\u00f1arlos ni negar sus rasgos o posesiones deseables, sino tener lo que tienen y hacer lo que hacen. Esta es una <a href=\"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/news\/la-envidia-un-amigo-que-no-sabiamos-que-teniamos\/\">envidia sana;<\/a> nos desarrolla y nos impulsa a avanzar. Cuando deseamos tener m\u00e1s que los otros, controlarlos o negarles lo que tienen, es cuando la envidia, el motor del crecimiento, se convierte en agente de la destrucci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">La envidia que se vincula al deseo de destruir a los dem\u00e1s es el ego que nos est\u00e1 destruyendo. A lo largo de la historia, los pa\u00edses han competido, impulsados por esta fuerza destructiva y han causado dolor y angustia por su deseo de estar en la cima del mundo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">No podemos desarraigar esta fuerza; es inherente a nuestra naturaleza. Lo que podemos y debemos hacer es aprovecharla como los ni\u00f1os, que la usan para desarrollarse.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Para aprender a usarla de manera constructiva, primero debemos comprender que cuando mutilamos o da\u00f1amos a otros, nos hacemos da\u00f1o a nosotros mismos. Tenemos que sentir la verdad de nuestra interconexi\u00f3n, que todos somos parte de un solo sistema, un mecanismo cuyas unidades est\u00e1n perfectamente entrelazadas y equilibradas. Es como una m\u00e1quina complicada, con miles de millones de piezas, todas necesarias para su buen funcionamiento. Cuando mutilas una unidad, mutilas toda la m\u00e1quina de la que formas parte.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Piensa en el cuerpo humano. Tiene aproximadamente 10 billones de c\u00e9lulas. Est\u00e1n organizadas en numerosos tejidos, \u00f3rganos y sistemas de \u00f3rganos, \u00bfte imaginas lo que suceder\u00eda si estos tejidos y \u00f3rganos se enfrentaran entre s\u00ed? Eso es exactamente lo que hemos hecho todos los d\u00edas, durante miles de a\u00f1os, \u00bfes extra\u00f1o que el mundo en el que vivimos, apenas pueda sostenernos?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">El padre de mi maestro, el gran cabalista del siglo XX <a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/1585295568380378\/videos\/491152408710109\">Baal HaSulam<\/a>, escribi\u00f3 extensamente sobre la necesidad de enviar a la gente de regreso a la escuela y reeducarla. Quiso decir que deber\u00edamos aprender a trabajar con nuestro ego. Por el momento, usamos el conocimiento que tenemos para da\u00f1ar a los dem\u00e1s y al hacerlo, nos da\u00f1amos a nosotros mismos. El coronavirus es s\u00f3lo el primer ejemplo de los golpes globales que ser\u00e1n cada vez m\u00e1s frecuentes, hasta que nos demos cuenta de que no podemos da\u00f1ar a los dem\u00e1s, pues tambi\u00e9n nos lastimamos nosotros. La envidia destructiva hacia nuestro pr\u00f3jimo, a nivel personal, social e internacional, nos est\u00e1 destruyendo. Debemos reeducarnos y satisfacer nuestra envidia, s\u00f3lo cuando nos motive a crecer, pero no a expensas de los dem\u00e1s. Esto es lo que quiso decir Baal HaSulam cuando escribi\u00f3 que debemos volver a la escuela.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">La educaci\u00f3n parece un proceso lento y gradual, pero hay atajos que podemos tomar. Como todos somos parte de una m\u00e1quina, cuando percibimos una idea, otros tambi\u00e9n comienzan a percibirla, incluso si no la escuchan de nosotros. Cuando transmitimos ese pensamiento a los dem\u00e1s, lo transmitimos mucho m\u00e1s all\u00e1 de las personas con las que nos comunicamos, ya que la idea comienza a extenderse en la red humana por todo el sistema. El simple hecho de pensar en nuestra interdependencia y en la necesidad de detener nuestra envidia destructiva, env\u00eda ondas por el sistema que generan ese pensamiento en los dem\u00e1s. De repente, la gente empezar\u00e1 a hablar de eso, como si fuera su propia idea. Nadie lo sabr\u00e1, pero vino de ti. Cuando aprendamos a trabajar con la envidia de manera constructiva, nuestro camino hacia el \u00e9xito estar\u00e1 allanado.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando somos peque\u00f1os, crecemos viendo a los dem\u00e1s e imit\u00e1ndolos. No queremos da\u00f1arlos ni negar sus rasgos o posesiones deseables, sino tener lo que tienen y hacer lo que hacen. 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