{"id":2330,"date":"2021-02-18T08:41:58","date_gmt":"2021-02-18T08:41:58","guid":{"rendered":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/?p=2330"},"modified":"2021-02-18T08:46:44","modified_gmt":"2021-02-18T08:46:44","slug":"el-vuelo-de-la-abejas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/news\/el-vuelo-de-la-abejas\/","title":{"rendered":"El vuelo de la abeja"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400\"><a href=\"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/142624814_3017181455051776_4154746307630871146_o.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-2331\" src=\"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/142624814_3017181455051776_4154746307630871146_o.jpg\" alt=\"abejas\" width=\"1300\" height=\"990\" srcset=\"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/142624814_3017181455051776_4154746307630871146_o.jpg 1300w, https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/142624814_3017181455051776_4154746307630871146_o-300x228.jpg 300w, https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/142624814_3017181455051776_4154746307630871146_o-768x585.jpg 768w, https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/142624814_3017181455051776_4154746307630871146_o-1024x780.jpg 1024w, https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/142624814_3017181455051776_4154746307630871146_o-1080x822.jpg 1080w\" sizes=\"auto, (max-width: 1300px) 100vw, 1300px\" \/><\/a>Puede que no nos demos cuenta y ciertamente somos indiferentes, pero las abejas est\u00e1n desapareciendo a un ritmo alarmante; su poblaci\u00f3n se est\u00e1 reduciendo en todo el mundo y nadie sabe con certeza por qu\u00e9 sucede ni c\u00f3mo detenerlo. Esto puede no parecer un gran problema ni algo que deber\u00eda preocuparnos, pues hay innumerables especies cuya poblaci\u00f3n se est\u00e1 reduciendo y algunas est\u00e1n al borde de la extinci\u00f3n, entonces, \u00bfqu\u00e9 tienen de especial las abejas? Es posible que las abejas no tengan agentes de relaciones p\u00fablicas tan buenos como el oso polar, por ejemplo, pero su importancia para la humanidad es mucho mayor que, probablemente, cualquier especie del planeta. Las abejas, con su funci\u00f3n como polinizadores claves, son responsables de la producci\u00f3n de m\u00e1s de un tercio de los alimentos del mundo. Sin las abejas no habr\u00e1 polinizaci\u00f3n de muchas plantas que alimentan a los humanos y al ganado. En otras palabras, sin abejas habr\u00e1 hambre en una escala que nunca hemos conocido.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Puede que no sepamos por qu\u00e9 est\u00e1n desapareciendo las abejas, tampoco deber\u00eda sorprendernos que suceda. <\/span><span style=\"font-weight: 400\">En todos los niveles de la <a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/1585295568380378\/videos\/866867590817658\">naturaleza<\/a>, estamos rompiendo los hilos que conectan el ecosistema que es nuestro planeta. Estamos <a href=\"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/news\/problemas-en-el-paraiso-el-mundo-en-peligro\/\">agotando los recursos naturales,<\/a> cada a\u00f1o talamos bosques del tama\u00f1o de pa\u00edses enteros, contaminamos el aire y el agua y destruimos el h\u00e1bitat de casi todas las criaturas del planeta. \u00bfC\u00f3mo podemos esperar que, en tal estado, uno de los eslabones m\u00e1s vitales en los ciclos de vida de la Tierra no se rompa? Cada d\u00eda, rompemos m\u00e1s hilos y al mismo tiempo, nos asusta m\u00e1s el colapso de la naturaleza. Parece que no hay forma de acabar con nuestra torpeza, excepto, quiz\u00e1, cuando nos enfrentemos a los estantes vac\u00edos de las tiendas, cuando tengamos dinero para comprar comida, pero no hay comida para comprar. Quiz\u00e1 entonces despertemos, pero ser\u00e1 demasiado tarde para muchos de nosotros.<\/span><\/p>\n<h5><em><span style=\"font-weight: 400\">Si queremos reconstruir la poblaci\u00f3n de abejas y garantizar nuestra supervivencia, tenemos que resolver la causa del maltrato a la naturaleza, que sorprendentemente son; nuestras conexiones, nuestros lazos humanos, sociales. <\/span><\/em><\/h5>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Debemos establecer una red de conexiones positivas, para aprender a trabajar con la naturaleza. Es decir, la correcci\u00f3n debe comenzar en casa, con la gente m\u00e1s cercana a nosotros y de ah\u00ed, crecer al resto del mundo. Si aprendemos a integrarnos positivamente en nuestra sociedad, tambi\u00e9n sabremos integrarnos positivamente en toda la naturaleza.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">En otras palabras, el problema no est\u00e1 en nuestras acciones ni en nuestra mente. No es que haya alg\u00fan conocimiento fundamental que desconocemos. El problema est\u00e1 en nuestro coraz\u00f3n o m\u00e1s correctamente, en las conexiones entre nuestros corazones. Nuestra disposici\u00f3n ego\u00edsta rompe nuestros lazos y como consecuencia, entre nosotros y la naturaleza. Cuando no sentimos a la naturaleza, no sentimos ning\u00fan remordimiento al abusar de ella ni tenemos reparos en exigir que nos sirva.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">El ensimismamiento y la explotaci\u00f3n son, por tanto, el mayor contaminante que hemos creado, no las emisiones de CO2 ni nada por el estilo. Si nos limpiamos del ensimismamiento y de la explotaci\u00f3n, la naturaleza se limpiar\u00e1 del resto de los contaminantes que creamos. Estos dos rasgos narcisistas, que s\u00f3lo los humanos tenemos, es lo que debemos corregir. Nadie puede hacerlo por nosotros y nadie podr\u00e1 hacer ninguna correcci\u00f3n, hasta que corrijamos nuestra naturaleza ego\u00edsta. En el momento en que lo hagamos, las dem\u00e1s correcciones ser\u00e1n muy sencillas.<\/span><\/p>\n<h5><em><span style=\"font-weight: 400\">Las abejas se sienten y se apoyan unas a otras. Tambi\u00e9n nosotros tendremos que aprender el arte de sentirnos.<\/span><\/em><\/h5>\n<p><span style=\"font-weight: 400\"> Sin embargo, lo que las abejas hacen instintivamente, nosotros lo tendremos que hacer conscientemente, nuestra recompensa ser\u00e1 que entenderemos la creaci\u00f3n, no a nivel instintivo, sino a nivel consciente.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">De hecho, el prop\u00f3sito de nuestro gran ego es obligarnos a esforzarnos por sentirnos unos a otros, como lo hacen las abejas y otros animales. Esto no s\u00f3lo nos ense\u00f1ar\u00e1 la intrincada red que actualmente estamos destruyendo con nuestra mala disposici\u00f3n, tambi\u00e9n nos ense\u00f1ar\u00e1 c\u00f3mo funciona la \u00abmente\u00bb que dise\u00f1\u00f3 la red. No hay otra manera de aprender estos secretos de la creaci\u00f3n, s\u00f3lo construyendo conexiones con nuestro propio esfuerzo, aprendiendo, paso a paso, qu\u00e9 parte va d\u00f3nde. Al hacerlo, tambi\u00e9n entenderemos por qu\u00e9 se ensamblaron ciertas partes, qu\u00e9 hace cada una y c\u00f3mo funcionan en el sistema. Pero para aprenderlo, el mundo ten\u00eda que romperse hasta el punto de que, al corregirlo, aprendamos c\u00f3mo se construy\u00f3.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Ya estamos aqu\u00ed. El mundo est\u00e1 roto hasta la m\u00e9dula. Ahora es el momento de comenzar a corregirlo con nuestra conexi\u00f3n, enfocarnos, no en las partes, sino en la forma en la que funcionan juntas. Esta es la forma de reparar a la sociedad, revivir la naturaleza y sanar al planeta, incluida nuestra poblaci\u00f3n de abejas que tanto necesitamos.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Puede que no nos demos cuenta y ciertamente somos indiferentes, pero las abejas est\u00e1n desapareciendo a un ritmo alarmante; su poblaci\u00f3n se est\u00e1 reduciendo en todo el mundo y nadie sabe con certeza por qu\u00e9 sucede ni c\u00f3mo detenerlo. Esto<span class=\"ellipsis\">&hellip;<\/span><\/p>\n<div class=\"read-more\"><a href=\"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/news\/el-vuelo-de-la-abejas\/\">Leer m\u00e1s \u203a<\/a><\/div>\n<p><!-- end of .read-more --><\/p>\n","protected":false},"author":76,"featured_media":2331,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[3,15],"tags":[108,188],"class_list":["post-2330","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-news","category-salud","tag-naturaleza","tag-cambio-climatico"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2330","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/76"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2330"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2330\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2331"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2330"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2330"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2330"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}