{"id":1836,"date":"2020-09-13T07:46:15","date_gmt":"2020-09-13T07:46:15","guid":{"rendered":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/?p=1836"},"modified":"2020-09-13T07:46:16","modified_gmt":"2020-09-13T07:46:16","slug":"covid-19-el-latigo-de-la-humanidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/news\/covid-19-el-latigo-de-la-humanidad\/","title":{"rendered":"Covid-19: El l\u00e1tigo de la humanidad"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"685\" src=\"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/el-l\u00e1tigo-de-la-humanidad-1024x685.jpg\" alt=\"l\u00e1tigo de la humanidad covid-19\" class=\"wp-image-1837\" srcset=\"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/el-l\u00e1tigo-de-la-humanidad-1024x685.jpg 1024w, https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/el-l\u00e1tigo-de-la-humanidad-300x201.jpg 300w, https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/el-l\u00e1tigo-de-la-humanidad-768x514.jpg 768w, https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/el-l\u00e1tigo-de-la-humanidad-1080x723.jpg 1080w, https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/el-l\u00e1tigo-de-la-humanidad.jpg 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>El virus no vino a corregirnos. Vino a mostrarnos que tenemos que corregirnos a nosotros mismos. No har\u00e1 nuestro trabajo. Tenemos que aceptar que no podemos ganarle en el juego del escondite, donde cada vez que bajan los niveles de contagio, aliviamos las restricciones y nos volvemos locos, hasta que el virus \u00abve\u00bb que salimos del escondite y regresa, m\u00e1s contagioso y violento que antes. Es imprudente jugar con la vida de nuestros seres queridos, y no s\u00f3lo de ancianos y enfermos, tambi\u00e9n con la de nuestros hijos.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed como los jinetes azotan al caballo para que corra m\u00e1s r\u00e1pido, la naturaleza nos azota usando <a href=\"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/news\/la-covid-19-esta-transformando-la-humanidad\/\">la Covid-19,<\/a> para impulsarnos a trabajar en nuestras relaciones. Ya logramos algunos avances, la mayor\u00eda de los gobiernos reconocen que no pueden dejar que la gente muera de hambre por falta de empleo. Hay paquetes de<a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/1585295568380378\/videos\/340673010630219\/\"> rescate<\/a>, pero son pocos y distantes. Peor a\u00fan, no ven el problema principal: nuestra indiferencia hacia los dem\u00e1s. Si fu\u00e9ramos menos descuidados y nos preocupamos m\u00e1s por nuestro pr\u00f3jimo, podr\u00edamos superar f\u00e1cilmente cualquier prueba que nos env\u00ede la naturaleza. Si junto con la ayuda monetaria, no construimos programas que nos ense\u00f1en a cuidar a otros, terminaremos en ruptura social y aniquilaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La simple verdad que la Covid nos muestra es que s\u00f3lo pensamos en nuestro beneficio y que, si podemos ganar a expensas de otros, tanto mejor. En nuestra defensa, podr\u00edamos argumentar que as\u00ed es la naturaleza humana, que la naturaleza nos hizo ego\u00edstas y no se nos puede culpar por serlo. Si bien, es cierto, tambi\u00e9n es cierto que la naturaleza no abandona a su creaci\u00f3n ego\u00edsta. Hace lo contrario, la entreteje en una red de conexiones rec\u00edprocas y su unidad es su \u00faltima fuente de fuerza. Si insistimos en ser ego\u00edstas, acabaremos destruy\u00e9ndonos, nos mataremos en el sentido m\u00e1s literal de la palabra. Es s\u00f3lo cuesti\u00f3n de tiempo y ya no queda mucho.<\/p>\n\n\n\n<p>Nada est\u00e1 est\u00e1tico en la naturaleza; todo evoluciona a su ritmo, hacia el resultado inexorable de la fusi\u00f3n total. La humanidad, como los dem\u00e1s elementos naturales, tambi\u00e9n evoluciona en esa direcci\u00f3n. Si vemos a la sociedad humana a lo largo de la historia, f\u00e1cilmente identificamos que pasamos de clanes a aldeas, de aldeas a pueblos, de pueblos a pa\u00edses, hasta que al fin nos convertimos en una aldea global.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, lo hicimos s\u00f3lo a nivel social. Emocionalmente, estamos tan separados como siempre lo estuvimos. De hecho, en muchos sentidos, estamos m\u00e1s separados que nunca, pues nuestro individualismo constantemente es desafiado por nuestra interdependencia forzada. No podemos hacer nada por nosotros mismos: no podemos hacer nuestra comida ni nuestra ropa ni nuestra casa. Pero odiamos este hecho, incluso si no lo sabemos; queremos sentirnos \u00fanicos y especiales. Este choque crea la mir\u00edada de trabas que tiene la sociedad, desde violencia hasta abuso de sustancias, suicidio, todo tipo de escapes, fanatismo, trastornos mentales y emocionales y todas las se\u00f1ales de angustia que la gente env\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero la naturaleza no nos dejar\u00e1 solos; nos acercar\u00e1 cada vez m\u00e1s a los otros, eso nos har\u00e1 sentir cada vez m\u00e1s alejados en nuestro coraz\u00f3n. S\u00f3lo hay dos formas de que esto termine: el colapso total de la sociedad o que la humanidad se acople al camino de la naturaleza hacia la unidad. Por eso es imperativo que los gobiernos y las autoridades establezcan programas educativos que nos informen sobre el rumbo del desarrollo y nos ayuden a unirnos a \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>La gente no sabe por qu\u00e9 siente m\u00e1s odio, por qu\u00e9 sospecha m\u00e1s de los otros y por qu\u00e9 todos son tan malos entre s\u00ed. Si lo supiera, podr\u00eda elegir unirse y poner fin a su miseria. Pero como es ajena al inexorable progreso de la naturaleza, su \u00fanico remedio es protegerse, a ella misma y a su familia, lo mejor que puede, hasta que todo se desmorone y, suceder\u00e1 pronto.<\/p>\n\n\n\n<p>La \u00fanica diferencia entre la humanidad y el resto de la realidad, es que el proceso evolutivo que ocurre por instinto en las dem\u00e1s criaturas, debe ocurrir conscientemente en nosotros. De hecho, somos la c\u00faspide de la creaci\u00f3n y podremos conducirnos en consecuencia, s\u00f3lo si logramos entender la creaci\u00f3n. Por eso, la humanidad no recibir\u00e1 concesiones; tendremos que aprender c\u00f3mo funciona todo y tendremos que pagar nuestra cuota. Mientras m\u00e1s r\u00e1pido lo aprendamos, menor ser\u00e1 la cuota.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El virus no vino a corregirnos. Vino a mostrarnos que tenemos que corregirnos a nosotros mismos. No har\u00e1 nuestro trabajo. 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