{"id":1700,"date":"2020-07-31T09:00:26","date_gmt":"2020-07-31T09:00:26","guid":{"rendered":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/?p=1700"},"modified":"2020-07-31T09:00:29","modified_gmt":"2020-07-31T09:00:29","slug":"la-covid-no-es-un-virus-es-un-tsunami","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/news\/la-covid-no-es-un-virus-es-un-tsunami\/","title":{"rendered":"La COVID no es un virus, es un tsunami"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/covid-no-es-un-virus-es-un-sunami-1024x683.jpg\" alt=\"tsunami\" class=\"wp-image-1701\" srcset=\"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/covid-no-es-un-virus-es-un-sunami-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/covid-no-es-un-virus-es-un-sunami-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/covid-no-es-un-virus-es-un-sunami-768x512.jpg 768w, https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/covid-no-es-un-virus-es-un-sunami-1080x720.jpg 1080w, https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/covid-no-es-un-virus-es-un-sunami.jpg 1500w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption>Foto del tsunami de Ryan Pernofski en Unsplash<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">El 26 de diciembre de 2004, a las 9:30 de la ma\u00f1ana, una <a href=\"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/news\/surfeando-las-olas-de-la-pandemia\/\">ola de un tama\u00f1o inusual <\/a>y de r\u00e1pido movimiento, surc\u00f3 el tranquilo mar sorprendiendo y a los ba\u00f1istas en la playa Koh Lanta, en Tailandia, se estrell\u00f3 en la playa y arrastr\u00f3 algunas de las sillas hacia el mar.<\/h5>\n\n\n\n<p> Lisa Anckarman, entonces una chica de quince a\u00f1os, film\u00f3 la ola y mucho de lo que sucedi\u00f3 despu\u00e9s. Relata: \u201cLa gente permaneci\u00f3 en la playa y entre lugare\u00f1os y turistas comentaban lo confuso del hecho. La respuesta fue impactante\u201d, dice con algo de nervios. \u201cCuando todos observaban que las sillas se adentraban al mar, fue cuando un rugido se escuch\u00f3 en el aire. Las miradas asombradas voltearon al horizonte, para ver una pared de lodo y agua acerc\u00e1ndose. Al principio (relata) \u201cme costaba comprender lo que ve\u00eda\u201d luego \u00abel aire alrededor se llen\u00f3 de p\u00e1nico total\u00bb. Su hermano, un joven y atl\u00e9tico, tomo a su peque\u00f1a hermana y corrieron hacia la colina m\u00e1s cercana. Sobrevivieron, pero ese d\u00eda casi un cuarto de mill\u00f3n de personas perdieron la vida por el tsunami.<\/p>\n\n\n\n<p>El terremoto que caus\u00f3 el tsunami fue el tercero m\u00e1s prolongado jam\u00e1s registrado, dur\u00f3 entre ocho y diez minutos y tuvo el mayor n\u00famero de r\u00e9plicas jam\u00e1s registrado. Sin embargo, en la gran mayor\u00eda de las \u00e1reas costeras que rodean el epicentro del terremoto, no son\u00f3 ninguna alarma, antes de la llegada de las olas.<\/p>\n\n\n\n<p>En mi opini\u00f3n, nuestro mayor problema de hoy, es que nos parecemos a esos ingenuos ba\u00f1istas. Creemos que es s\u00f3lo una gran ola; que se llevar\u00e1 algunas sillas mientras pasa y es todo. No nos damos cuenta de que es el comienzo de una serie de olas, cada una m\u00e1s grande y m\u00e1s devastadora que la anterior y que cuando todo termine nuestro mundo habr\u00e1 cambiado para siempre. La COVID-19 no es todo, es la primera \u00abola de tama\u00f1o inusual y de r\u00e1pido movimiento\u00bb. Por eso muchos est\u00e1n confundidos, aunque se divierten, sin saber si tomarla en serio o no. Pero todos deber\u00edamos tomar a la COVID-19 muy en serio.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">El nuevo mundo se ha estado formando bajo la superficie durante d\u00e9cadas, pero nos resistimos a su llegada. <\/h5>\n\n\n\n<p>Intentamos, a toda costa, seguir con el consumismo y la competencia despiadada, y s\u00f3lo retrasamos lo inevitable. Ahora, finalmente, la presi\u00f3n tect\u00f3nica se acumul\u00f3 hasta el punto en que las placas se colocaron en una nueva posici\u00f3n, la presi\u00f3n se liber\u00f3 r\u00e1pidamente y el resultado fue un tsunami que cambi\u00f3 la vida en el mundo. No debemos enga\u00f1arnos; las olas que seguir\u00e1n a la COVID ser\u00e1n m\u00e1s altas y devastadoras. Podremos escapar de su impacto, s\u00f3lo si actuamos ahora.<\/p>\n\n\n\n<p>El cambio que sucede es la transformaci\u00f3n de nuestra relaci\u00f3n con el mundo, con la sociedad y con los dem\u00e1s. Es una revoluci\u00f3n en nuestra percepci\u00f3n de la realidad; de ver el mundo con los ojos del individualismo a verlo con los ojos del colectivo. A\u00fan nos resistimos a la transici\u00f3n. El ego nos dice que es s\u00f3lo una ola; pronto volveremos a nuestro estilo de vida, a agotar recursos y a<a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/1585295568380378\/videos\/321056362250701\/?__so__=channel_tab&amp;__rv__=latest_videos_card\"> explotar al planeta<\/a> en todas las formas que podamos, de modo deliberado o inadvertido. Pero el ego nos enga\u00f1a. La mayor\u00eda de los que se quedaron inm\u00f3viles ese 26 de diciembre de 2004, no sobrevivieron a las olas que siguieron. Tampoco lo har\u00e1n los que insisten en enterrar la cabeza en la arena.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Cuanto antes llevemos nuestra mente, coraz\u00f3n y cuerpo a construir una sociedad con base en responsabilidad mutua, en incorporar todas las partes de la sociedad y en crear el sentido de comunidad, m\u00e1s pronto nos liberaremos del virus y de sus horrores posteriores.<\/h5>\n\n\n\n<p>A diferencia de 2004, tuvimos numerosas alarmas. Mucha gente advirti\u00f3 que nuestro paradigma era insostenible. Yo mismo escrib\u00ed y habl\u00e9 sobre esto durante al menos quince a\u00f1os, pero mis s\u00faplicas siempre fueron recibidas con tolerancia condescendiente o con desprecio descarado.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya pas\u00f3 la fase de hacer sonar la alarma; estamos en medio del evento. Deber\u00edamos hacer lo que se nos dice: mantener la distancia social, usar mascarillas y ver d\u00f3nde estamos. Los trabajos del pasado se fueron o, muy r\u00e1pido est\u00e1n muriendo. La mayor parte del trabajo f\u00edsico lo har\u00e1n las m\u00e1quinas, el trabajo humano se relacionar\u00e1n cada vez m\u00e1s con la conexi\u00f3n. Habr\u00e1 gran cantidad de trabajos necesarios para construir una nueva sociedad con base en cuidado, solidaridad y cohesi\u00f3n social, todos esos valores que hemos ridiculizado durante tanto tiempo, ahora ser\u00e1n vitales para nuestra existencia. Sin ellos, no podremos hacer nada, ni siquiera mantener la cadena de suministro para alimentarnos a nosotros y a nuestra familia. Hoy, responsabilidad mutua no es un s\u00f3lo un concepto elevado; es tan necesaria como la comida y el agua, sin eso no tendremos nada.<\/p>\n\n\n\n<p>Debemos entender que ahora, nadaremos juntos o nos ahogaremos solos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 26 de diciembre de 2004, a las 9:30 de la ma\u00f1ana, una ola de un tama\u00f1o inusual y de r\u00e1pido movimiento, surc\u00f3 el tranquilo mar sorprendiendo y a los ba\u00f1istas en la playa Koh Lanta, en Tailandia, se estrell\u00f3<span class=\"ellipsis\">&hellip;<\/span><\/p>\n<div class=\"read-more\"><a href=\"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/news\/la-covid-no-es-un-virus-es-un-tsunami\/\">Leer m\u00e1s \u203a<\/a><\/div>\n<p><!-- end of .read-more --><\/p>\n","protected":false},"author":76,"featured_media":1701,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[133,139,175],"class_list":["post-1700","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-news","tag-coronavirus","tag-nueva-humanidad","tag-cambio-paradigma"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1700","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/76"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1700"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1700\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1701"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1700"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1700"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1700"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}