{"id":1636,"date":"2020-07-11T16:01:44","date_gmt":"2020-07-11T16:01:44","guid":{"rendered":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/?p=1636"},"modified":"2020-07-11T16:01:44","modified_gmt":"2020-07-11T16:01:44","slug":"corona-el-virus-que-nos-esta-reprogramando","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/news\/corona-el-virus-que-nos-esta-reprogramando\/","title":{"rendered":"Corona, el virus que nos est\u00e1 reprogramando"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" src=\"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/Corona-el-virus-que-nos-est\u00e1-reprogramando-1024x576.jpg\" alt=\"coronavirus nueva humanidad\" class=\"wp-image-1637\" srcset=\"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/Corona-el-virus-que-nos-est\u00e1-reprogramando-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/Corona-el-virus-que-nos-est\u00e1-reprogramando-300x169.jpg 300w, https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/Corona-el-virus-que-nos-est\u00e1-reprogramando-768x432.jpg 768w, https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/Corona-el-virus-que-nos-est\u00e1-reprogramando-1080x608.jpg 1080w, https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/Corona-el-virus-que-nos-est\u00e1-reprogramando.jpg 1875w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption>Foto de Arturo Rey en Unsplash<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Puede que no lo notemos porque es lo que somos, pero la forma en que pensamos sobre la vida, las cosas que queremos, valoramos, preferimos, nuestras aspiraciones, modales, miedos, reacciones, todo est\u00e1 \u00abprogramado\u00bb en nuestra psique, por el entorno social en el que vivimos. Cuando la <a href=\"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/news\/el-coronavirus-y-el-valor-de-la-vida\/\">COVID-19<\/a> forz\u00f3 un cambio en nuestra vida y nos encerr\u00f3, nos afect\u00f3 a todos. Para algunos, su impacto fue f\u00edsico, pero para todos, es emocional. Las implicaciones sociales y de conducta que provoca el coronavirus, apenas est\u00e1n comenzando, pero ser\u00e1n de largo alcance y duraderas. Entramos en una nueva era. Mientras m\u00e1s pronto nos adaptemos, mejor para todos.<\/p>\n\n\n\n<p>Incluso si queremos volver a nuestro estilo de vida anterior, la presencia del virus lo har\u00e1 muy dif\u00edcil. Dondequiera que vayamos, existe la posibilidad de que podamos contraer el virus o transmitirlo, incluso si usamos mascarillas y mantenemos nuestra distancia. Poco a poco, el virus nos obliga a reconsiderar lo que sol\u00edamos dar por sentado, como salir a bares y restaurantes, tomar el avi\u00f3n para ir de vacaciones, comprar nuevos dispositivos, s\u00f3lo porque son nuevos o porque nuestros amigos los tienen, etc.<\/p>\n\n\n\n<p>Al obligarnos a comportarnos de manera diferente, el virus, en realidad, nos est\u00e1 \u00ab<a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=_Qq0q8WMQkA\">reprogramando\u00bb<\/a>. \u00bfQui\u00e9n hubiera pensado hace s\u00f3lo unos meses, que podr\u00edamos imaginar una vida sin la b\u00fasqueda interminable de placeres inmediatos (aunque insatisfactorios)? Pero ahora, si s\u00f3lo tuvi\u00e9ramos el sustento b\u00e1sico garantizado, muchos con gusto saldr\u00edamos y dir\u00edamos: \u00abDetengan al mundo, que quiero bajarme\u00bb, parafraseando el musical de Leslie Bricusse.<\/p>\n\n\n\n<p>El coronavirus no es una epidemia m\u00e1s. Igual que un virus inform\u00e1tico, reprograma nuestro sistema operativo y cambia nuestra esencia. Pero no en el mal sentido; por el contrario, baja el ritmo de nuestra vida para que podamos descubrir placeres ocultos que no hab\u00edamos visto antes. Al obligarnos a depender de otros para nuestra salud, el virus nos ense\u00f1a que podemos confiar en los dem\u00e1s, que podemos crear comunidades de apoyo y que podemos encontrar placer en la gente m\u00e1s que en las cosas.<\/p>\n\n\n\n<p>El coronavirus no nos permitir\u00e1 volver al consumismo desenfrenado, a la explotaci\u00f3n sin control del planeta y de los dem\u00e1s. Nos ense\u00f1ar\u00e1 a construir una vida buena y sostenible para nosotros y para nuestros hijos. Si seguimos sus directivas de buen grado, la transici\u00f3n ser\u00e1 r\u00e1pida y f\u00e1cil. Si seguimos obstinados, ser\u00e1 dolorosa y lenta. De cualquier manera, la COVID-19 ganar\u00e1. Nos obligar\u00e1 a confinar lo no esencial para la vida y a alcanzar lo esencial para la felicidad.<br><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Puede que no lo notemos porque es lo que somos, pero la forma en que pensamos sobre la vida, las cosas que queremos, valoramos, preferimos, nuestras aspiraciones, modales, miedos, reacciones, todo est\u00e1 \u00abprogramado\u00bb en nuestra psique, por el entorno social<span class=\"ellipsis\">&hellip;<\/span><\/p>\n<div class=\"read-more\"><a href=\"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/news\/corona-el-virus-que-nos-esta-reprogramando\/\">Leer m\u00e1s \u203a<\/a><\/div>\n<p><!-- end of .read-more --><\/p>\n","protected":false},"author":76,"featured_media":1637,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[133,139],"class_list":["post-1636","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-news","tag-coronavirus","tag-nueva-humanidad"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1636","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/76"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1636"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1636\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1637"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1636"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1636"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1636"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}