{"id":1537,"date":"2020-05-27T12:53:01","date_gmt":"2020-05-27T12:53:01","guid":{"rendered":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/?p=1537"},"modified":"2020-05-27T12:53:02","modified_gmt":"2020-05-27T12:53:02","slug":"tikkun-olam-y-la-falsedad-de-la-justicia-social","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/news\/tikkun-olam-y-la-falsedad-de-la-justicia-social\/","title":{"rendered":"Tikkun Olam y la falsedad de la justicia social"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"768\" src=\"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/wheat-field-640960_1920-1024x768.jpg\" alt=\"justicia social\" class=\"wp-image-1538\" srcset=\"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/wheat-field-640960_1920-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/wheat-field-640960_1920-300x225.jpg 300w, https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/wheat-field-640960_1920-768x576.jpg 768w, https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/wheat-field-640960_1920-510x382.jpg 510w, https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/wheat-field-640960_1920-1080x810.jpg 1080w, https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/wheat-field-640960_1920.jpg 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Siempre, alrededor de la fiesta de&nbsp;<em>Shavuot<\/em>&nbsp;(tambi\u00e9n conocida como la&nbsp;<a href=\"https:\/\/stage.www.michaellaitman.com\/es\/judios\/todo-lo-que-necesitas-saber-sobre-las-festividades-judias-2\/\">Fiesta de las Semanas<\/a>), los jud\u00edos discutimos el concepto de&nbsp;<em>Tikkun Olam<\/em>&nbsp;(literalmente, \u201ccorrecci\u00f3n del mundo\u201d). La comprensi\u00f3n predominante de&nbsp;<em><a href=\"https:\/\/www.instagram.com\/p\/CAptx3QIVtA\/\">Tikkun Olam<\/a><\/em>&nbsp;es que el t\u00e9rmino habla de la obligaci\u00f3n de los jud\u00edos de buscar justicia social, llevar una vida \u00e9tica y apoyar la igualdad de derechos para los menos privilegiados y las minor\u00edas. Todos son objetivos dignos y el derecho a la igualdad es un hecho para todo ser humano. Sin embargo, ubicar la correcci\u00f3n del mundo en estos valores, garantiza que el mundo nunca ser\u00e1 corregido, a continuaci\u00f3n, explicar\u00e9 por qu\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>Al pie del monte Sina\u00ed, cuando los jud\u00edos recibieron la\u00a0<em><a href=\"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/news\/las-cosas-que-uno-puede-leer-en-la-tora-no-son-necesariamente-asi-2\/\">Tor\u00e1<\/a><\/em>\u00a0-el c\u00f3digo legal en el que viv\u00edan-, la recibieron porque hab\u00edan cumplido la condici\u00f3n previa para ser, aunque fuera s\u00f3lo por ese movimiento, \u201ccomo un hombre con un coraz\u00f3n\u201d. Es decir, por un momento, se enamoraron tanto unos de otros, que se convirtieron en un solo hombre. Posteriormente, recibieron el c\u00f3digo de ley destinado a ayudarlos a mantener ese estado de amor mutuo. Por esa raz\u00f3n el rabino Akiva, cuyos disc\u00edpulos nos dieron los textos que forman la base de nuestra naci\u00f3n, ense\u00f1\u00f3 que la regla general de la\u00a0<em>Tor\u00e1<\/em>\u00a0es la frase: \u201cAma a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Inmediatamente despu\u00e9s de que Israel recibi\u00f3 la&nbsp;<em>Tor\u00e1<\/em>, se le encomend\u00f3 transmitir su logro. En otras palabras, se convirtieron en naci\u00f3n para ser \u201cluz para las naciones\u201d, es decir extender la unidad y el amor mutuo al resto de las naciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero hace dos mil a\u00f1os ca\u00edmos en un odio mutuo tal, que ni siquiera necesit\u00e1bamos una raz\u00f3n para odiarnos. Ese odio infundado nos trajo, no s\u00f3lo la destrucci\u00f3n del Templo y p\u00e9rdida de la soberan\u00eda, sino tambi\u00e9n odio y desprecio permanente de las naciones. Ese odio, cuya ra\u00edz fue el odio infundado por nuestros hermanos, nos trajo innumerables cataclismos, el m\u00e1s tr\u00e1gico, por supuesto, fue el Holocausto.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, no aprendemos. Hacemos todo lo posible para evitar amarnos unos a otros, en cambio, recurrimos a sustitutos como justicia social y moral. Sin embargo, como podemos ver, no hay justicia social y no hay moral en ninguna parte. Los valores no pueden reemplazar el amor mutuo, que es lo que las naciones realmente quieren de nosotros: brillar para ellos con la luz de la unidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Si nos am\u00e1ramos, no necesitar\u00edamos promover la justicia social, pues los amantes no se comportan injustamente entre ellos. No necesitar\u00edamos hablar de moral, pues los amantes no se comportan inmoralmente con sus seres queridos. La \u00e9tica no ser\u00eda un problema, pues no existir\u00eda nada como explotaci\u00f3n o maltrato, si realmente se cuidan entre s\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Una madre no necesita c\u00f3digos morales cuando atiende a su beb\u00e9. Su amor la dirige y ella siempre trabaja y tiene en mente el mejor inter\u00e9s de su hijo. Donde encuentres leyes, no encontrar\u00e1s amor.<\/p>\n\n\n\n<p>Y como si no hubi\u00e9ramos sufrido lo suficiente, a\u00fan no queremos amarnos. Con gusto nos vinculamos a otras creencias y pr\u00e1cticas, pero cuando se trata de amar a la gente de nuestra propia naci\u00f3n ni siquiera hablamos de justicia social, mucho menos de amor.<\/p>\n\n\n\n<p>Al relacionarnos tan despectivamente con nuestros correligionarios, evadimos el concepto de ser luz para las naciones. Est\u00e1bamos, estamos y siempre estaremos en el centro de la atenci\u00f3n mundial. Inconscientemente, todos esperar\u00e1n que proyectemos la luz de amor fraternal a las naciones. Pero lo que proyectamos es burla mutua y odio. Cuando las cosas son as\u00ed, ninguna naci\u00f3n nos amar\u00e1, por mucho que tratemos de ganar su favor. Hasta que cumplamos con nuestro deber y cultivemos el amor entre nosotros, no cumpliremos la misi\u00f3n por la que nos dieron la nacionalidad en el primer&nbsp;<em>Shavuot<\/em>, al pie del monte Sina\u00ed. Y las naciones no nos amar\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed que este a\u00f1o, propongo que nos centremos menos en ser moralmente justos y \u00e9ticos y m\u00e1s, mucho m\u00e1s, en amarnos unos a otros. Vamos a atrevernos, por una vez, a superar nuestras diferencias, evitar juzgar, condescender, condenar y ridiculizar. En cambio, sigamos siendo lo que somos, pero vamos a unimos por encima del rechazo. Al menos pensemos en ello. El rabino Akiva no nos dej\u00f3 un legado de \u00e9tica, sino un legado de amor, as\u00ed que tratemos de hacer lo que nos ense\u00f1\u00f3 este maestro de nuestra naci\u00f3n y veamos qu\u00e9 sucede.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Siempre, alrededor de la fiesta de&nbsp;Shavuot&nbsp;(tambi\u00e9n conocida como la&nbsp;Fiesta de las Semanas), los jud\u00edos discutimos el concepto de&nbsp;Tikkun Olam&nbsp;(literalmente, \u201ccorrecci\u00f3n del mundo\u201d). 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