{"id":1470,"date":"2020-04-11T10:42:15","date_gmt":"2020-04-11T10:42:15","guid":{"rendered":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/?p=1470"},"modified":"2020-04-11T10:42:21","modified_gmt":"2020-04-11T10:42:21","slug":"el-distanciamiento-social-una-llamada-a-un-nivel-mas-profundo-de-conexion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/news\/el-distanciamiento-social-una-llamada-a-un-nivel-mas-profundo-de-conexion\/","title":{"rendered":"El distanciamiento social : una llamada a un nivel m\u00e1s profundo de conexi\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p> <strong>La conexi\u00f3n es nuestro remedio, la cohesi\u00f3n social es nuestro sanador. La \u00fanica distancia es la que hay entre nuestros corazones.\u00a0<\/strong><br> <\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"682\" src=\"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/distanciasocial-1024x682.jpg\" alt=\"conexi\u00f3n coronavirus\" class=\"wp-image-1471\" srcset=\"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/distanciasocial-1024x682.jpg 1024w, https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/distanciasocial-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/distanciasocial-768x512.jpg 768w, https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/distanciasocial-1080x720.jpg 1080w, https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/distanciasocial.jpg 1550w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption>Los cerezos (sakura) est\u00e1n en plena floraci\u00f3n, pero pocas personas se ven en el Parque Maizuru en Fukuoka, el 5 de abril de 2020, en medio de un nuevo brote de COVID-19. El gobernador de Fukuoka pidi\u00f3 urgentemente a la poblaci\u00f3n que se abstuviera de salir innecesariamente, muchas tiendas y grandes almacenes fueron cerrados. Desde el 11 de marzo, la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS) declar\u00f3 al COVID-19 pandemia mundial (Yomiuri Shimbun via AP Im\u00e1genes)\n<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Estamos en medio de un per\u00edodo \u00fanico. Los humanos son animales sociales, pero en la era COVID-19, la diferencia entre estar sano o enfermo podr\u00eda estar determinada por nuestra proximidad f\u00edsica. Por lo tanto, el distanciamiento social es alentado por los expertos para evitar el efecto domin\u00f3 del virus. Pero mantenernos alejados a nivel corporal tambi\u00e9n podr\u00eda ayudarnos a remodelar y mejorar nuestras relaciones<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfC\u00f3mo? Podemos lograr ese objetivo acercando nuestros corazones, ese el fin \u00faltimo de la pandemia.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde las recomendaciones de quedarse en casa, hasta la cuarentena impuesta, se observa un bloqueo sin precedentes en el mundo. A simple vista parecer\u00eda como si la vida nos lanzara sin piedad en todas direcciones, nos impusiera nuevas reglas y nos dejara muy poco tiempo para captar los cambios r\u00e1pidos y para acostumbrarnos a la nueva realidad. La humanidad aguarda su derrota impacientemente, espera superar al virus peque\u00f1o e invisible, pero m\u00e1s fuerte que cualquier enemigo de carne y hueso que impida la vida normal.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero hay otro adversario oculto que debemos derrotar, avanza peligrosa y libremente entre nosotros. COVID-19 es s\u00f3lo un subproducto, un reflejo de lo que sucede dentro de nuestra sociedad. No es la enfermedad <em>per se<\/em>, que s\u00f3lo lleg\u00f3 a tocar la campana y a advertirnos sobre una plaga a\u00fan m\u00e1s peligrosa: el ego que se apoder\u00f3 del mundo y nos aliena. Por ego, nos referimos a la intenci\u00f3n de auto-beneficio a expensas de la desgracia de los dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\"><strong>Separarnos para volvernos m\u00e1s cercanos<\/strong><\/h5>\n\n\n\n<p>La humanidad est\u00e1 en guerra contra el coronavirus, pero la lucha m\u00e1s importante, tiene lugar dentro de la humanidad misma. Corremos tras el virus y nos vengamos de \u00e9l por su mensaje, matamos al mensajero. Dejen que los m\u00e9dicos sanen, dejen que los cient\u00edficos investiguen, dejen que los expertos cumplan su papel y encuentren una vacuna. Pero, ni la vacuna ni el distanciamiento social ni el bloqueo total derrotar\u00e1n a la plaga, s\u00f3lo nuestra nueva actitud.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\"><strong>Construyamos un puente interno entre nosotros<\/strong><\/h5>\n\n\n\n<p>En este per\u00edodo, ser\u00eda prudente echar un vistazo al panorama general y no al peque\u00f1o virus. Somos parte integral de la naturaleza. Por lo tanto, mientras m\u00e1s nos unamos, a medida que equilibramos las fuerzas negativas con las positivas, a medida que construyamos puentes entre nosotros, superando la distancia que nos aleja, venceremos la separaci\u00f3n con el poder de la conexi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, sentiremos que el mundo no es un campo de combate y que se vuelve m\u00e1s suave y m\u00e1s amigable. No suceder\u00e1 en un solo intento. Sanaremos lentamente. Es como un paciente que se recupera d\u00eda a d\u00eda, hasta llegar a ser lo suficientemente fuerte como para estar sano de nuevo.<\/p>\n\n\n\n<p>La conexi\u00f3n es nuestro remedio, la cohesi\u00f3n social es nuestro sanador. Si en lugar de luchas ego\u00edstas y de tratar de controlar a los dem\u00e1s, nos llevamos bien y desarrollamos relaciones de responsabilidad mutua y cooperaci\u00f3n, sin duda podremos, no s\u00f3lo superar el brote de coronavirus, sino tambi\u00e9n, romperemos los muros que nos separan.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed nos daremos cuenta de que la \u00fanica distancia es la que hay entre nuestros corazones.<br><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La conexi\u00f3n es nuestro remedio, la cohesi\u00f3n social es nuestro sanador. La \u00fanica distancia es la que hay entre nuestros corazones.\u00a0 Estamos en medio de un per\u00edodo \u00fanico. 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