{"id":1310,"date":"2019-11-04T19:02:27","date_gmt":"2019-11-04T19:02:27","guid":{"rendered":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/?p=1310"},"modified":"2019-11-04T19:02:32","modified_gmt":"2019-11-04T19:02:32","slug":"europa-la-babilonia-de-nuestro-tiempo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/news\/europa-la-babilonia-de-nuestro-tiempo\/","title":{"rendered":"Europa: la Babilonia de nuestro tiempo"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"900\" height=\"900\" src=\"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/babilonia-europa.jpg\" alt=\"Europa la Babilonia moderna\" class=\"wp-image-1311\" srcset=\"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/babilonia-europa.jpg 900w, https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/babilonia-europa-150x150.jpg 150w, https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/babilonia-europa-300x300.jpg 300w, https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/babilonia-europa-768x768.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 900px) 100vw, 900px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p><strong><em>La Europa de hoy recuerda a ese convulso per\u00edodo de la antigua Babilonia en el que prevaleci\u00f3 la divisi\u00f3n entre personas. Analizar esa \u00e9poca hist\u00f3rica nos ayudar\u00e1 a entender por qu\u00e9, en la actualidad, el viejo continente encarna la esencia de la humanidad y c\u00f3mo la reparaci\u00f3n de su tejido social puede significar un importante precedente para resolver desaf\u00edos similares en el resto del mundo.<\/em><\/strong><br><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Hace unos 3.800 a\u00f1os, en Babilonia, a orillas de los r\u00edos Tigris y \u00c9ufrates, en una regi\u00f3n des\u00e9rtica cerca del actual Iraq, la humanidad viv\u00eda en grandes clanes que se apoyaban unos a otros. Viv\u00edan juntos, como si fueran allegados, hasta que esa buena relaci\u00f3n se hizo a\u00f1icos. En el seno de los babilonios, el deseo ego\u00edsta creci\u00f3 y cada uno comenz\u00f3 a exigir cada vez m\u00e1s beneficios personales a expensas de los dem\u00e1s. Y eso despert\u00f3 disputas y una crisis. El ego exacerbado los llev\u00f3 a construir una torre que llegara hasta los cielos, una manifestaci\u00f3n simb\u00f3lica de la orgullosa ambici\u00f3n que cada uno sent\u00eda: conquistar el universo.<br><\/p>\n\n\n\n<p>Al principio, solo se hablaba un idioma. Pero despu\u00e9s, su divisi\u00f3n ideol\u00f3gica evolucion\u00f3 desembocando en la aparici\u00f3n de muchos idiomas, y dejaron de entenderse. Su vida conjunta se rompi\u00f3 en mil pedazos, la camarader\u00eda y el sentido de pertenencia a un solo pueblo desaparecieron y acabaron dispers\u00e1ndose en todas direcciones.<br><\/p>\n\n\n\n<p>Uno de los l\u00edderes espirituales de Babilonia, Abraham, se pregunt\u00f3 por la naturaleza de esa profunda grieta social. Descubri\u00f3 que esa brecha era consecuencia del crecimiento natural e inevitable del ego\u00edsmo de la humanidad: el placer se obten\u00eda de explotar a otros en beneficio propio, el origen de las relaciones humanas distorsionadas. Abraham recorri\u00f3 las diversas tribus y clanes apelando a todo aquel que sintiera la necesidad de construir una nueva sociedad.<br><\/p>\n\n\n\n<p>Congreg\u00f3 a representantes de las 70 naciones de la antigua civilizaci\u00f3n de la humanidad y form\u00f3 un nuevo pueblo llamado \u00abIsrael\u00bb, del hebreo <em>Yashar-El<\/em> (directo al Creador). El pueblo de Israel era muy diverso. Todos hablaban diferentes idiomas y ten\u00edan opiniones y percepciones muy distintas, pero aceptaron sentarse juntos en la tienda de Abraham y aprendieron a superar sus diferencias. En aquel entonces, el denominador com\u00fan entre el pueblo de Israel era la idea de unidad por encima de las diferencias.<br><\/p>\n\n\n\n<p>El m\u00e9todo de conexi\u00f3n transmitido por Abraham consist\u00eda en que hay una fuerza que nos mantiene unidos: la fuerza del amor. Seg\u00fan ese m\u00e9todo, nuestros desacuerdos se mantienen a la vez que nos elevamos por encima de ellos seg\u00fan el principio: \u00abel amor cubre todas las transgresiones\u00bb. Abraham les ense\u00f1\u00f3 a construir relaciones sanas y positivas por encima del creciente ego\u00edsmo.<br><\/p>\n\n\n\n<p>Durante muchos a\u00f1os, en aquella Babilonia, vivimos en un estado de aparente calma. Pero al cabo del tiempo, el ego, que iba coci\u00e9ndose a fuego lento bajo la superficie, comenz\u00f3 a hervir. Es m\u00e1s, ese desbordamiento del ego a\u00fan contin\u00faa en nuestros tiempos. Nuestro ego\u00edsmo sigue aumentando y provocando cambios en todos los niveles de la existencia. Aviva los intereses personales y causa conflictos globales, impulsa movimientos migratorios masivos de un continente a otro, provoca hambre, pobreza, colapsa las econom\u00edas, sabotea las relaciones y despierta el terror y las protestas.<br><\/p>\n\n\n\n<p>Hoy, el continente europeo es el lugar donde se localizan todos los cambios anteriormente mencionados. El reino de Babilonia ha evolucionado hasta convertirse en la Europa de hoy. A pesar de su riqueza en historia, educaci\u00f3n, cultura, ciencia y avances m\u00e9dicos, los europeos se han quedado encerrados en s\u00ed mismos, como los antiguos babilonios. Se han convertido en un pueblo insular y alienado. En una palabra: ego\u00edstas.<br><\/p>\n\n\n\n<p>Es cierto que no hay continente o pa\u00eds que pueda atribuirse ser perfecto, pero nos centraremos en Europa porque representa la quintaesencia de la humanidad: la civilizaci\u00f3n contempor\u00e1nea repartida en 38 pa\u00edses y cada naci\u00f3n con su propio idioma, su propio estilo particular, su propio car\u00e1cter ego\u00edsta mientras luchan por mantener una fr\u00e1gil fachada de unidad.<br><\/p>\n\n\n\n<p>La Europa de hoy no es una Europa de pa\u00edses que conquisten, gobiernen o dicten un nuevo orden mundial. Cada vez son m\u00e1s los europeos que est\u00e1n preocupados por el incierto futuro de Europa. La incapacidad de absorber adecuadamente a decenas de miles de inmigrantes de culturas extranjeras y los extremos que aparecen en la pol\u00edtica no son un buen augurio para los pr\u00f3ximos a\u00f1os. Todo se desmorona entre sus manos y, lo que es peor, nadie ofrece una soluci\u00f3n real. No hay ning\u00fan plan en el horizonte que garantice un buen futuro a la nueva generaci\u00f3n.<br><\/p>\n\n\n\n<p>Pero m\u00e1s all\u00e1 la desesperaci\u00f3n acumulada a lo largo de la historia de la humanidad, todav\u00eda tenemos que darnos cuenta de que estamos juntos en un mismo barco: o navegamos unidos o nos hundiremos todos. Para poder mantenernos a flote y tener \u00e9xito, contamos con el m\u00e9todo de conexi\u00f3n de Abraham, la sabidur\u00eda de la <a href=\"http:\/\/www.kabbalah.info\/es\/\">Cabal\u00e1<\/a>, que ha crecido y evolucionado despu\u00e9s de haber sido transmitida sigilosamente de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n \u2013escondida de las masas\u2013 para ser revelada solamente cuando la humanidad estuviera lista para asimilarla. Y ese momento ha llegado: es ahora cuando el ego\u00edsmo ha alcanzado su punto m\u00e1ximo y es necesario un m\u00e9todo accesible a todos para equilibrarlo.<br><\/p>\n\n\n\n<p>La Convenci\u00f3n Mundial de Cabal\u00e1 que se celebrar\u00e1 a mediados de noviembre en Bulgaria reunir\u00e1 a cientos de europeos de todo el continente junto con israel\u00edes y representantes de muchos otros pa\u00edses. Se reunir\u00e1n hablantes de diferentes idiomas y dialectos, hombres y mujeres de todos los \u00e1mbitos de la vida, diferentes edades y visiones del mundo. Juntos, estamos a punto de dar un peque\u00f1o pero importante paso hacia la unidad por encima de todas las diferencias, hacia la conexi\u00f3n entre los europeos, as\u00ed como entre Europa, Israel y otras zonas del mundo: una reconexi\u00f3n de esa antigua civilizaci\u00f3n tras miles de a\u00f1os de separaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Nuestro objetivo es construir un nuevo tipo de torre entre nosotros por medio de la fuerza de conexi\u00f3n, que se sustenta en un amor que proyecta calidez y respaldo al mundo. Esta conexi\u00f3n fraternal restablecer\u00e1 los lazos que se hab\u00edan roto a lo largo de los siglos. Volvamos a ser una Babilonia unida, pero esta vez sin ninguna confusi\u00f3n, sino con un deseo compartido de aunar nuestras voces en una sola.<br><\/p>\n\n\n\n<p>Notaremos el beneficio y la sensaci\u00f3n positiva de la conexi\u00f3n que logremos aun mucho despu\u00e9s de que termine la convenci\u00f3n. Y aunque cada participante y grupo regrese a hogar, y en apariencia se desconecte f\u00edsicamente, permanecer\u00e1 en nosotros la sensaci\u00f3n de pertenecer a una familia. Esa calidez no solo nos dar\u00e1 seguridad personal y una perspectiva positiva de la vida, sino que tambi\u00e9n proporcionar\u00e1 un ejemplo de c\u00f3mo una sociedad prioriza la unidad por encima de las diferencias como soluci\u00f3n a todos los problemas; el camino hacia un mundo mejor.&nbsp;&nbsp;<br><\/p>\n\n\n\n<p>Y seremos pioneros, los primeros en esta generaci\u00f3n que son capaces de unirse y difundir la importancia de la conexi\u00f3n por todos los medios posibles. La fuerza de nuestra conexi\u00f3n llegar\u00e1 a los corazones de todos los europeos, devolviendo la esperanza perdida, invitando a todos a ser parte de nosotros: la afectuosa familia en la que todos tienen cabida.<br><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Europa de hoy recuerda a ese convulso per\u00edodo de la antigua Babilonia en el que prevaleci\u00f3 la divisi\u00f3n entre personas. 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