{"id":1259,"date":"2019-08-31T21:26:39","date_gmt":"2019-08-31T21:26:39","guid":{"rendered":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/?p=1259"},"modified":"2019-08-31T21:42:32","modified_gmt":"2019-08-31T21:42:32","slug":"olvidar-a-los-ninos-en-el-automovil","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/news\/olvidar-a-los-ninos-en-el-automovil\/","title":{"rendered":"\u00bfPor qu\u00e9 cualquiera de nosotros podr\u00eda olvidar a los ni\u00f1os en el autom\u00f3vil?"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"960\" height=\"640\" src=\"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/olvidar-ni\u00f1os-en-el-coche.jpg\" alt=\"olvidar ni\u00f1os en el autom\u00f3vil\" class=\"wp-image-1260\" srcset=\"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/olvidar-ni\u00f1os-en-el-coche.jpg 960w, https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/olvidar-ni\u00f1os-en-el-coche-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/olvidar-ni\u00f1os-en-el-coche-768x512.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 960px) 100vw, 960px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Yo no. Seguro que no. Seguramente yo no. A m\u00ed no me va a pasar. Nunca me va a pasar. Lo m\u00e1s preciado en mi vida, carne de mi carne, mi \u00e1ngel, nunca lo olvidar\u00e9 en el coche. Estas frases, de una forma u otra, las repite para s\u00ed misma toda madre, a sabiendas o sin saberlo. A su amado hijo no lo dejar\u00e1 as\u00ed, de repente, solo, porque se le borr\u00f3 de la memoria.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, seg\u00fan los datos de la Organizaci\u00f3n \u00abBeTerem\u00bb (el centro de seguridad y salud infantil de Israel, que trabaja en la prevenci\u00f3n de da\u00f1os infantiles), en la \u00faltima d\u00e9cada fueron olvidados ochocientos ni\u00f1os en veh\u00edculos, contando con treinta y un casos de muerte, la mayor\u00eda de ellos menores de tres a\u00f1os. Estos ni\u00f1os son solo parte de otros miles de casos no reportados. Hace solo una semana, una ni\u00f1a de ocho meses fue olvidada durante varias horas dentro de un autom\u00f3vil en la ciudad de Safed, al norte del pa\u00eds. Hace menos de un mes un beb\u00e9 muri\u00f3 despu\u00e9s de haber sido olvidado en el veh\u00edculo durante horas, y el grito de \u00ab\u00a1est\u00e1 inconsciente!\u00bb a\u00fan resuena por las calles de la ciudad de Modi&#8217;in Illit.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abA m\u00ed no me suceder\u00e1\u00bb le sucedi\u00f3 a la directora de un jard\u00edn de infantes; \u00aba m\u00ed no me suceder\u00e1\u00bb le sucedi\u00f3 tambi\u00e9n a un profesor de formaci\u00f3n vial; \u00aba m\u00ed no me suceder\u00e1\u00bb puede sucederle a cualquier padre o madre, de cualquier parte, en segundos de desatenci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La tendencia natural es alejarnos de una tragedia que puede caer sobre nosotros como aguacero en un d\u00eda despejado. Pero cuando ocurren estos desastres producen una ola de reacciones severas. A pesar del fuerte sentimiento de culpa que no deja a los padres, el p\u00fablico se enfurece y pide castigarlos. Culpan a los padres de una profunda irresponsabilidad, alegando con raz\u00f3n, que estaban ocupados recibiendo un mensaje de WhatsApp.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Ra\u00edz del olvido<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Todas las razones son ciertas, pero la<a href=\"https:\/\/youtu.be\/U1eUQtQoc7c\"> raz\u00f3n principal<\/a> tiene ra\u00edces m\u00e1s profundas. Es nuestra naturaleza que nos domina. Nuestro ego. Nuestro deseo natural de disfrutar que evoluciona a pasos agigantados, y nos borra, minuto a minuto, todos los momentos de memoria que se han acumulado.<\/p>\n\n\n\n<p>Por lo tanto, no hay raz\u00f3n para culpar a los padres. Es la naturaleza humana \u2013en poderes, deseos, pensamientos\u2013, la naturaleza ego\u00edsta que est\u00e1 entrando en una era global y aumentando el ritmo de su desarrollo con mayor intensidad a comparaci\u00f3n de las generaciones anteriores. Por un lado, esto no nos exime de responsabilidad, pero por otro, nos supera. El ego no nos deja ver que la naturaleza act\u00faa en nosotros as\u00ed. Por lo tanto, nos sorprende descubrir c\u00f3mo personas normativas, por no mencionar a los sensibles profesionales de la infancia temprana, olvidan a los ni\u00f1os en el veh\u00edculo.<\/p>\n\n\n\n<p>Nuestro ego fortalece nuestro \u00abyo\u00bb, lo eleva en importancia por encima de los dem\u00e1s, al punto de que el apego a quienes nos rodean parece menos importante. El ego nos permite reemplazar una cosa por otra f\u00e1cilmente. Es la causa de cambios de profesi\u00f3n, o lugar de trabajo de un d\u00eda para otro. Es el que nos permite divorciarnos y abandonar el hogar con la ilusi\u00f3n de una vida mejor. \u00c9l, y no otro, nos insta a preferir la vida independiente a la vida familiar, o en el mejor de los casos, a casarnos y no tener hijos, o casarnos por el mero hecho de no envejecer solos.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00ed, el ego, con su enorme crueldad, reduce nuestra preocupaci\u00f3n por todo lo que nos concierne, incluso por lo m\u00e1s preciado. Nos cautiva, se reviste en nosotros con astucia y exige la mayor atenci\u00f3n. Su prop\u00f3sito es uno: llevarnos a la conclusi\u00f3n de que s\u00f3lo \u00e9l existe en el mundo y que nosotros existimos para \u00e9l; que en cada momento de nuestras vidas nos ocupemos de \u00e9l, de nuestro ego, y solo de \u00e9l, como un animal que necesita cuidado intensivo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfHasta cu\u00e1ndo act\u00faa el ego en nosotros? Hasta el amargo final. Los antiguos sabios hebreos ya describieron los momentos culminantes: \u00abEl \u00e1ngel de la muerte lleva una espada desenvainada y en la punta de la espada hay una gota de hiel, y el hombre abre la boca, tira la gota y muere\u00bb. Y entonces, el \u00e1ngel de la muerte sonr\u00ede. Es decir, nuestro ego, nuestra profunda preocupaci\u00f3n por nosotros mismos que nos separa astutamente del pr\u00f3jimo, nos conduce ciegamente hasta el \u00faltimo momento de nuestras vidas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1l es la soluci\u00f3n?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Pero existe otro camino, una ruta de escape r\u00e1pida del estrecho ego\u00edsmo, que en la <a href=\"https:\/\/www.michaellaitman.com\/es\/news\/la-cabala-un-software-accesible-para-reiniciar-nuestra-sociedad\/\">Sabidur\u00eda de la Cabal\u00e1<\/a> se llama \u00abreconocimiento del mal\u00bb. Un proceso acelerado destinado a crear conciencia del enemigo amargo que fluye por nuestras venas. Un camino que enfoca nuestra atenci\u00f3n en el hecho de comprender que el ego es el \u00fanico enemigo en nuestras vidas, que nos amarga y nos produce situaciones terribles y pavorosas, un camino seguro que nos ayuda a erradicar el ego de nuestro interior.<\/p>\n\n\n\n<p>Por lo tanto, as\u00ed como el olvido de los ni\u00f1os en los autom\u00f3viles cuenta con una larga e importante lista de consejos para implementar, una variedad de acciones preventivas que van desde h\u00e1bitos de compra hasta sistemas de alarma para autom\u00f3viles, as\u00ed tambi\u00e9n, simult\u00e1neamente, debe ser tratada la causa del olvido, el ego.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La forma es aumentar la concientizaci\u00f3n por todos los medios de comunicaci\u00f3n de que nuestra naturaleza ego\u00edsta es fundamentalmente mala: \u00abEl instinto del coraz\u00f3n del hombre es malo desde su juventud\u00bb (G\u00e9nesis). Internalizar que este nos impide sacar beneficio de la vida y nos lleva a evadir el sentido de la vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Este no es un proceso de un d\u00eda, ni tampoco de una sola campa\u00f1a y nada m\u00e1s, sino un proceso acumulativo que va formando nuestra conciencia social, hasta que sintamos con todas nuestras fuerzas que debemos deshacernos del mal. Solo entonces comenzaremos, cada uno en su propio idioma, a plantearnos preguntas existenciales, por ejemplo \u00bfcu\u00e1ndo y c\u00f3mo deshacerse del mal?, \u00bfcu\u00e1ndo pondremos fin al ego que nos desv\u00eda del sentido de la vida?<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras tanto, ni siquiera reconocemos que se trata de dos: nuestro ego y nuestro \u00abyo\u00bb. Nos parece que se trata de lo mismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Al tratar seriamente al ego maligno, descubriremos que est\u00e1 manejado por la Fuerza Superior, la que nos conduce al bien; que es in\u00fatil ocuparnos del ego en s\u00ed, en cambio, debemos trascenderlo: \u00abtodas las transgresiones ser\u00e1n cubiertas con amor\u00bb; el prop\u00f3sito del ego fue desde el comienzo reconocerlo como malo, para que deseemos cambiar el instinto que hay en nosotros. Al menos desear que esto suceda. La forma de descubrir el reconocimiento, as\u00ed como el cambio y el pedido, es por medio de la Sabidur\u00eda de la Cabal\u00e1, ese m\u00e9todo antiguo que comienza a revelarse actualmente d\u00eda a d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Con su ayuda, comenzaremos a desarrollar una sensibilidad hacia todos y hacia todo lo que se encuentra fuera de nosotros. Descubriremos una nueva actitud hacia el entorno. No estaremos inmersos solo en nosotros mismos, sino que aprenderemos nuevamente a conectarnos con el pr\u00f3jimo. La sincera preocupaci\u00f3n que se formar\u00e1 en nosotros es la que nos asegurar\u00e1 no olvidar a ning\u00fan ni\u00f1o. Que tengamos una vida segura.<br><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Yo no. Seguro que no. Seguramente yo no. A m\u00ed no me va a pasar. Nunca me va a pasar. Lo m\u00e1s preciado en mi vida, carne de mi carne, mi \u00e1ngel, nunca lo olvidar\u00e9 en el coche. 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