Dr. Michael Laitman Para cambiar el mundo cambia al hombre

Para cambiar nuestra Tierra, cambia a la humanidad

Tierra cambio humanidad

[Bette Zirkelbach y Richie Moretti, gerente y fundador respectivamente, del Hospital para tortugas, en Cayos de Florida, liberan a «Sparb», una tortuga boba sub-adulta, Sombrero Beach, Marathon, Florida, EUA, 22/abr/21. Andy Newman / Oficina de noticias de los Cayos de Florida / Folleto a través de REUTERS]

“Esto es suicida. Debemos poner fin a nuestra guerra contra la naturaleza y cuidarla hasta que se recupere”, dijo el secretario general de la ONU, António Gutierres, con motivo del Día Internacional de la Madre Tierra. Ya no hay mucho que celebrar: cambio climático, pandemias emergentes, extinción de especies animales y vegetales y contaminación desenfrenada, son sólo algunos de los síntomas de un planeta extremadamente angustiado ¿Cómo podemos curar a la Tierra? El remedio es cambiar la actitud egoísta de explotación tanto entre nosotros como hacia nuestro entorno.

“Restaurar nuestra Tierra” es el lema de este año, de lo que promete ser el evento anual educativo y de concientización más grande del mundo, sobre los problemas ambientales que afectan al planeta. Pero es erróneo suponer que se puede pensar en la Tierra como en una máquina rota que podemos reparar en un taller. No es posible hablar de restaurarla con el enfoque sesgado de nuestra situación. Necesitamos buscar una transformación más profunda, un cambio real que sólo es factible, cambiando nuestra naturaleza humana destructiva.

Echemos un vistazo a los intentos actuales para aliviar el estrés del planeta con cambios en la dieta humana, como ejemplo de una respuesta incorrecta a los problemas que enfrentamos. Según datos oficiales, la ganadería es responsable del 14.5% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero, una de las causas que contribuyen al calentamiento global. Pero las nuevas iniciativas como, producción de «carne» artificial, que dicen, es más amigables con el ambiente, en realidad serán más costosas y menos útiles a largo plazo, similar al consumo de productos procesados ​​como sustitutos de lo que la naturaleza produce directamente.

Es decir, no mejoraremos nuestro ecosistema creando soluciones artificiales ni con dietas específicas ni con comités internacionales ni con cumbres globales. Sólo un enfoque profundo y holístico de la forma en que nos relacionamos; como seres humanos y con nuestro medio ambiente, puede curar lo que aflige a la Tierra.

No debemos esperar a que grandes tormentos y desastres ambientales nos obliguen a actuar. Si esperamos, nosotros mismos corremos el riesgo de extinción, como los dinosaurios que desaparecieron de la Tierra. Aún no entendemos que nuestro planeta es nuestro hogar común y cualquier cosa que le suceda tiene una cadena interminable de reacciones que, eventualmente, nos afectan. Algún día, tendremos que aceptar que los problemas que enfrentamos comienzan con la naturaleza egoísta del hombre, que opera desde una visión individualista, centrada en mí, explotadora y estrecha, que quiere ganar todo para su gratificación. Mientras no trascendamos las fronteras individuales y nacionales y pensemos globalmente, nada ayudará. Los humanos, por nuestra parte, necesitamos comprender que el estado de naturaleza depende de las relaciones entre los seres humanos, así como del deseo del hombre de adaptarse a la integralidad de la naturaleza, es decir, de tomar sólo lo necesario para la supervivencia y cuidar con cariño el buen funcionamiento de todo el sistema, en lugar de guiarnos sólo por cálculos egoístas.

¿Cómo se conectan las relaciones humanas con lo que sucede en la naturaleza? Hay cuatro niveles en la naturaleza: inanimado, vegetal, animal y humano. Todos los niveles, excepto el hombre, existen de acuerdo con las leyes de reciprocidad y equilibrio de la naturaleza. Los otros niveles no tienen libre albedrío en nada; actúan por instinto y toman sólo lo necesario para su supervivencia. Sólo el nivel humano es diferente. Comete atrocidades en la Tierra y lo hace intencional y conscientemente, a veces sólo para causar daño. Todos los golpes negativos que recibimos de la naturaleza, son sólo su reacción, son consecuencia natural de nuestras acciones. En pocas palabras, traemos estas calamidades sobre nosotros mismos.

La solución integral a los peligros ecológicos y sociales que enfrentamos está en nuestras manos; la clave está en nuestros esfuerzos hacia la conexión global. Si intentamos construir un sistema armónico de relaciones humanas, toda la naturaleza se calmará. A medida que empecemos a sentir lo dependientes que somos de los demás, lo pensaremos dos veces antes de maltratar a otros. Sólo con responsabilidad mutua alcanzaremos la actitud necesaria, el estado de ánimo adecuado, para salvar a nuestra casa común y vivir seguros y felices bajo un mismo techo, nuestro planeta Tierra.

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Un comentario sobre “Para cambiar nuestra Tierra, cambia a la humanidad
  1. Rosa Maria Lomeli Delgado dice:

    Buen día, muchas gracias. Bendiciones infinitas 🙏

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