Dr. Michael Laitman Para cambiar el mundo cambia al hombre

Negocios con amigos, una mala idea

negocios amigos egoUn espectador de uno de mis programas envió un correo electrónico con esta historia triste: Hace varios años, comencé un negocio con un amigo de la infancia. Mucha gente me recomendó que firmáramos un contrato comercial con un abogado, pero era extraño involucrar abogados en nuestra estrecha relación, no lo hicimos y abrimos el negocio con base en buena fe. Los primeros dos años, todo estuvo bien, pero luego el negocio tuvo problemas y las cosas comenzaron a deteriorarse. Empezamos a culparnos uno al otro por los problemas, perdimos la confianza y hoy, por mucho que odie admitirlo, nos odiamos. Eso me está matando. Doctor Laitman, ¿hay algo que pueda hacer?

Puedo entender por qué estos amigos pensaron que no necesitaban asesoría legal, pero su decisión condenó, su negocio y su amistad al fracaso. Todos somos egoístas y todos lo negamos. Cuando el ego está feliz, pensamos que todo estará bien siempre. Cuando el ego sufre, pensamos que todo está mal. Esta es la naturaleza humana. En realidad, esta es la naturaleza de todas las cosas, pero es más notorio en los seres humanos.

Por eso, para seguir siendo amigos, no hagan negocios. Un negocio sólido no se basa en amistad, sino en condiciones estrictas y egoístas, que satisfacen los intereses de las partes involucradas. Un negocio requiere tomar decisiones empresariales, que no tienen nada que ver con la amistad, sino con decisiones frías y egoístas.

Por eso, el papel esencial de los abogados, no es sólo determinar cómo debe operar la empresa, también qué hacer cuando las cosas van mal. Si hay un contrato detallado, no habrá disputas y los socios sabrán qué hacer.

Si mezclas negocios con amistad, esperas que tu socio se adhiera a dos códigos de conducta diferentes: un código comercial y un código de amistad. Cuando hay problemas, los códigos chocan, como le pasó a este espectador. Y el negocio y la amistad se desmoronan.

Si de niño disfrutabas jugando al fútbol con cierto amigo, no quiere decir que puedas hacer negocios con él. Por el contrario, probablemente quiere decir que no deberías.

Dado que este espectador me pidió consejo, le sugiero que él y su amigo se comuniquen con un buen abogado y busquen asesoría para reconstruir su conexión. No es sencillo y puede que sea demasiado tarde, pero este es mi consejo y ya cometido el error, traten de salvar su amistad.

El abogado debe reorganizar una conexión totalmente egoísta, para que ambas partes puedan sentirse satisfechas en la situación en la que se encuentran. Si no logran un acuerdo, deberán separarse.

No es que no haya más espacio para la reconstrucción, pero debe haber una base egoísta clara y sólida para su relación comercial y no comercial. Si ambos están satisfechos, podrían reconstruir desde allí.

Espero que en el futuro aprendan a no ignorar la naturaleza humana. Somos egoístas y debemos comportarnos en consecuencia. Y por encima del ego, debemos construir la conexión, pero sin socavar nuestra naturaleza básica.

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Publicado en: News
2 comentarios sobre “Negocios con amigos, una mala idea
  1. Elizaberh Fernández dice:

    Muchas gracias, sin duda es un gran consejo a fin de salvaguardar las conexiones, esa respuesta a esa inquietud ha sido de enorme valor para mi, dado que he estado en situaciones similares, y no siempre sabemos que hacer frente a esa dificultad que suele presentarse por el desconocimiento de nuestra naturaleza.

    Mil gracias, saludos desde Colombia

  2. Rosa María Lomeli Delgado dice:

    Gran verdad!!! Esto lo he vivido en varias ocasiones y lamentablemente las amistades se fracturan aún con mis hijos. Me entristece 😪 sentir es sensación de desprecio y repugnancia. Tiendo a la dependencia de los demás algo que me ga costado tiempo, dinero y salud. Muchas gracias. DIOS los bendiga grandemente.

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