Dr. Michael Laitman Para cambiar el mundo cambia al hombre

Hay odio en su corazón

Holocausto judíos antisemitismoEl pasado  jueves 27 de enero, fue el Día Internacional en Conmemoración del Holocausto. Precisamente una semana antes del evento, la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó una resolución que condena negar y distorsionar el Holocausto. Curiosamente, el momento de la resolución, el 20 de enero de 2022, fue también el 80º aniversario de la Conferencia de Wannsee, donde los nazis idearon el plan para «la solución final de la cuestión judía». Qué simbólico es que en el día en que los nazis determinaron extinguirnos, la ONU haya resuelto condenar cualquier intento de negar o restar importancia a ese intento. Lamentablemente, el símbolo no impedirá que se repita el genocidio contra los judíos.

Las elevadas palabras de las naciones son vacías, pues su corazón está lleno de odio hacia nosotros. Así como no nos ayudaron antes de la Segunda Guerra Mundial, cuando sabían que íbamos a la extinción, como se negaron a bombardear los campos de exterminio durante la guerra, aunque sabían lo que ocurría ahí, no moverán un dedo por nosotros ahora. En todo caso, quien perpetre el siguiente genocidio contra los judíos encontrará muchos socios dispuestos a «arrimar el hombro».

El Día Internacional en conmemoración del Holocausto no es más que otra oportunidad para que los funcionarios y burócratas de la ONU justifiquen sus abultados salarios. Nadie le atribuye ninguna importancia.

De hecho, si ves las estadísticas, encontrarás que, desde la resolución de la ONU de 1947, de establecer un Estado judío y un Estado árabe en Palestina, la ONU ha hecho todo lo posible por retractarse de su decisión y dejar la tierra totalmente para los árabes. Su remordimiento, por su inacción durante el Holocausto, es falso.

Es cada vez más claro, la situación de los judíos en el mundo no ha mejorado. Puede que el Holocausto nos haya dado unos años de tranquilidad, pero ya desaparecieron y la curva de la acogida de los judíos en el mundo tiene una fuerte pendiente.

El evidente odio que el mundo siente hacia el Estado judío, refleja sus sentimientos hacia los judíos en general. El prejuicio contra Israel es una forma conveniente para que las naciones expresen sus sentimientos de que, por mucho que los judíos traten de justificar su existencia, el mundo siempre los encontrará culpables de todas las desgracias y dificultades. Mientras más se esfuercen por apaciguar, más se encontrarán con el desprecio.

El único momento en que los judíos son bienvenidos, es cuando están unidos. Cuando están unidos, los gritos contra ellos disminuyen y todos los respetan.

La unidad judía es nuestra única protección contra el odio violento del mundo. Es como escribe el libro Maor VaShemesh: «La principal defensa contra la calamidad es el amor y la unidad. Cuando hay amor, unidad y amistad entre los israelíes, ninguna calamidad puede caer sobre ellos. Del mismo modo, el libro Shem MiShmuel concluye: «Cuando [Israel] es un hombre con un corazón, es como un muro fortificado contra las fuerzas del mal».

Nuestra unidad nos protege no porque seamos más fuertes que el mundo, sino porque estamos unidos. El poderío judío nunca tuvo que ver con su fuerza militar; siempre tuvo que ver con la fortaleza espiritual más que con el poderío físico. Cuando estamos unidos, somos el ejemplo que el mundo quiere ver, la «luz para las naciones» que estamos destinados a ser. En el fondo, todos los no-judíos lo sienten y reaccionan en consecuencia cuando estamos unidos.

De hecho, a lo largo de las generaciones, ha habido gente muy aguda entre los antisemitas, conscientes de la naturaleza de su odio. Sabían que nos odiaban por no ser lo que estamos destinados a ser: luz de unidad para las naciones. Algunos, pudieron, incluso, articular la naturaleza de esa luz y afirmaban que su agravio contra los judíos es que no dan ejemplo de unidad y por eso no ayudan a que el mundo pueda unirse.

Uno de los ejemplos más sorprendentes de esa aguda percepción, es el documento más antisemita jamás escrito en Estados Unidos: El judío internacional, un problema del mundo, de Henry Ford. En esta composición llena de odio, se encuentran algunas de las declaraciones más atroces sobre el pueblo judío. Sin embargo, junto a esas escandalosas acusaciones, Ford escribió que la unidad de Israel «demostrará ser un factor grande y útil para lograr la unidad humana, que la tendencia judía total en la actualidad está haciendo mucho por impedir».

En otras palabras, en una sola frase, Ford afirma que los judíos deben promover la unidad mundial y los acusa de trabajar duro para impedirla. En cuanto a la forma en que el mundo puede aprender de los judíos, a unirse, Ford aconseja: «los reformistas modernos que están construyendo sistemas sociales modelo… harían bien en examinar el sistema social bajo el cual se organizaron los primeros judíos».

La elección es nuestra. Podemos unirnos y guiar al mundo, con el ejemplo o podemos seguir divididos y sufrir las consecuencias. Si no queremos que el mundo establezca otro día de conmemoración de las víctimas judías, debemos poner atención en las palabras de nuestros sabios y de los que nos odian. Ambos tienen razón y ambos nos instan a unirnos.

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Publicado en: Antisemitismo, Judíos, News
Un comentario sobre “Hay odio en su corazón
  1. Rosa María Lomeli Delgado dice:

    Gracias por compartir. Bendiciones infinitas 🙏 🙌

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