Dr. Michael Laitman Para cambiar el mundo cambia al hombre

¿Hay alguna verdad en la era de noticias falsas?

noticias falsas

En este tiempo en el que cada canal de televisión, sitio web de noticias y periódico tiene una agenda política, ¿podemos esperar que alguien diga la verdad? Incluso las redes sociales están plagadas de prejuicios, ¿qué podemos pedir a los principales medios de comunicación?

Peor aún, muchas personas que son conscientes de que los medios principales inclinan las noticias para que se ajusten a su agenda política, recurren a fuentes de noticias alternativas, como blogs personales y cuentas de Twitter y otros sitios de redes sociales menos familiares. Estas fuentes a menudo publican información no verificada. Como resultado, abundan rumores y desinformación en las redes. ¿Qué se puede hacer para saber la verdad sobre algo importante? En verdad, no mucho. En lo que respecta a los medios de comunicación, ya es una guerra total y simplemente no se puede saber lo que realmente sucede. Lo único de lo que podemos estar seguros es que las noticias falsas ya no son la excepción.

No podemos culpar a los medios de comunicación por deformar las historias. Al hacerlo, sólo atienden a sus clientes, la mayoría de los cuales, no quieren la verdad, sino noticias que se adapten a sus intereses. La mayoría de la gente sólo quiere reforzar lo que ya cree sobre el otro lado. Por lo tanto, la única forma de cambiar los medios de comunicación es cambiar nuestra actitud hacia los sectores de la sociedad. Si nos volvemos inclusivos, también lo harán los medios. Si seguimos siendo beligerantes, los medios seguirán atendiendo nuestra actitud. Pues, su supervivencia depende de su popularidad.

Si buscamos consuelo en este triste estado, es que toda corrección comienza por encontrar el problema. Hace unos años, nadie pensaba que existían noticias falsas y mucho menos consideraba que podrían afectar a los principales medios de comunicación. Ahora que sabemos que sucede, ahora que sabemos que debemos relacionarnos con cada noticia con un grano de sal, podemos comenzar a buscar la corrección. Como en la medicina, el primer paso hacia la curación, es el diagnóstico.

Sin embargo, hay un obstáculo serio en nuestra búsqueda de la verdad: la ausencia de alternativa. Por alternativa, no me refiero a medios de comunicación alternativos; ya hay en abundancia. Por «alternativa» me refiero a una actitud alternativa. La gente reconocerá que las noticias falsas son rampantes sólo cuando reconozcan que su actitud hacia los demás es perjudicial para sus propios intereses. Cuando comiencen a buscar formas de superar el odio que asola a la sociedad, descubrirán que los medios de comunicación alimentan el odio y lo obligarán a equilibrar sus informes.

En otras palabras, para cambiar los medios, primero tenemos que cambiar nuestra actitud hacia los demás. En consecuencia, los medios transmitirán contenido que se adapte a nuestras aspiraciones y dejarán de vilipendiar a gente con otras agendas.

Hay una buena razón por la que debemos cambiar nuestra actitud: no hay un solo lado en la realidad. Todo tiene su contrario, sin el cual no podría existir. No habría día si no hubiera noche; no habría calor si no hubiera frío; no habría amor si no hubiera odio; no habría demócratas si no hubiera republicanos; no habría liberales si no hubiera conservadores. La existencia de uno sin otro es tan posible, como la existencia de una sola cara en la moneda, ¿te imaginas una moneda de diez centavos con sólo águila y no sol?

Igual que en la naturaleza, los opuestos en la sociedad humana no se contradicen, se complementan en un equilibrio dinámico. Si pudiéramos ver que nuestra existencia como seres humanos, la definición de quiénes somos como individuos, nuestros valores, creencias y ética dependen de aquellos con quienes no estamos de acuerdo y a menudo los definen, tal vez seríamos más respetuosos entre nosotros.

Si realmente lo pensamos, si observamos tanto la naturaleza como la sociedad humana, a lo largo de la historia, encontraremos que siempre van de izquierda a derecha, de atardecer a amanecer, con reflujos y flujos, arriba y abajo, fuera y dentro, caliente y frío. Estos estados intercambiables nos han llevado a donde estamos, nos convirtieron en quienes somos y son tan eternos como la realidad misma. De hecho, son la realidad.

Así como aceptamos y amamos todas las partes de la naturaleza, cazadores y cazados, primavera y otoño, debemos tratarnos unos a otros. Si se revela odio intenso, es señal de que seguirá un amor igualmente intenso. En lugar de temerlo, debemos abrazar el proceso y ayudarlo a manifestarse, acelerando el surgimiento del amor que sigue al odio. Esta diversidad de estados, este equilibrio dinámico es la única noticia verdadera y toda fuente de noticias que te diga lo contrario, que intente convencerte de que sólo tú tienes razón o sólo tú estás equivocado, es una noticia falsa.

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