Dr. Michael Laitman Para cambiar el mundo cambia al hombre

El tumultuoso 2020 se fue, pero no hacemos nada para que el 2021 sea mejor

futuro

[Reuters: Gente hace fila para tomar la prueba de coronavirus (COVID-19) en un sitio de prueba en Seúl]

2020 terminó, pero no hacemos ningún auto-escrutinio para que el 2021 sea menos turbulento y más agradable. Por lo general, hacemos introspección al final del año, resumimos y sacamos conclusiones. El año pasado fue tan extraño, impredecible e inexplicable que parece que renunciamos a la idea de darle sentido. Así que, ¿qué hacemos? Nos sentamos en la esquina y esperamos. Pero ¿qué esperamos? Si no hacemos nada, 2021 será peor que 2020, de eso no hay duda.

Es bueno que reconozcamos que no somos dueños de nuestro futuro. Sin embargo, eso no quiere decir que no tengamos obligaciones ahora. Y si mejoramos el presente, no hay duda de que nuestro futuro también será mejor. En este momento, vivimos en una sociedad fragmentada que apesta a odio y desconfianza. Si trabajamos en eso, ¿mejorará nuestro futuro? En este momento, nuestra alienación, depresión y aislamiento social están creciendo en dondequiera que veamos. Si no hacemos algo al respecto, ¿no mejorará el 2021?

En lugar de temer al futuro, debemos ver el presente y buscar dónde podemos trabajar para mejorar las cosas.

Y el mejor y más eficaz lugar para trabajar es entre nosotros, en nuestra familia y comunidad, en nuestra ciudad, estado y en todo el país. El trabajo que tenemos que hacer es reconocer el odio que hay entre nosotros y a pesar de su innegable presencia, reconocer que somos dependientes unos de otros. Separar a republicanos de demócratas es más difícil que separar a Estados Unidos de China; no funcionará. La única opción es aprender a vivir juntos, como lo hemos hecho por generaciones.

Y lo que es cierto en política, es cierto de todo lo demás. El odio y la sospecha aumentan por dondequiera, si 2020 nos enseñó algo, es que con odio no se logra nada. Es hora de que intentemos cooperar. Es hora de que maduremos y nos demos cuenta de que, pase lo que pase, tenemos que vivir juntos, trabajar juntos y crecer juntos. Tenemos que construir nuestras comunidades como una sola sociedad. Y claramente, una sociedad con base en un odio profundo, no es una en la que la gente quiera vivir y criar a sus hijos.

Etiquetado con: ,
Publicado en: News

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*